La alumna Mª Elena Esteban galardonada por su TFG sobre la promoción del Museo del Esparto de Cieza

Humanista por vocación y administrativa en un hospital por circunstancias de la vida, María Elena Esteban decidió matricularse hace un par de años en UNIR para formarse en su pasión: la historia, la literatura, el arte… Un mundo, el de las Humanidades, por el que siempre ha sentido debilidad y del que hoy es licenciada. Un título que ha logrado a lo grande, ya que su TFG sobre la promoción del Museo del Esparto de Cieza ha sido premiado con la Cátedra Emprendimiento de la Universidad de Oviedo, en el área de Humanidades.

Un galardón que ha supuesto “la guinda del grado, el broche de oro para unos estudios de los que me siento muy orgullosa. Siempre es una satisfacción recibir un premio, y cuando ese reconocimiento es por algo que te ha costado mucho esfuerzo, lo disfrutas mucho más” asegura la alumna del Grado en Humanidades de UNIR al tiempo que agradece a su tutora Patricia Acha que le hablase del premio, y al profesor Raúl Romero, director de su trabajo, que le animase a presentarlo.

Pero, ¿qué lleva a una persona relacionada con la administración a realizar una propuesta para la promoción como recurso turístico de este Museo tan peculiar?  Mª Elena asegura que para el TFG le “apetecía hacer algo práctico, que pudiera tener una aplicación real”. Y así,  al poco de comenzar su último curso y tras asistir a una jornada sobre patrimonio cultural de Cieza, “se encendió una chispa en mi cabeza: ese sería mi tema, la promoción del Museo del Esparto de Cieza como recurso turístico”.

A continuación, comenzó la labor de documentación, de contactar con el responsable del museo y de las entrevistas. Después tocó la parte más analítica: se realizó un diagnóstico de la situación  del museo y sobre ello diseñó un plan de promoción con que se pretendía lograr su consolidación como recurso turístico del municipio de Cieza y de la Región de Murcia. Una propuesta con la que disfrutó, pero en la que echo de menos tener más tiempo para poder investigar sobre museos similares o llevarlo a la práctica. Una idea que “por problemas presupuestarios y de gestión del museo, no ha podido ser”, confiesa Mª Elena.

Este galardón es la guinda del grado, el broche de oro para unos estudios de los que me siento muy orgullosa. Siempre es una satisfacción recibir un premio, y cuando ese reconocimiento es por algo que te ha costado mucho esfuerzo, lo disfrutas mucho más.

A pesar de todo, la alumna de UNIR se muestra muy contenta con el reconocimiento otorgado y su paso por UNIR, ya que  Mª Elena no se olvida de los inicios y de cómo el querer compaginar el trabajo y la familia le llevó a elegir una universidad no presencial. “Vi un anuncio de la UNIR en una revista y entré a la Web para informarme. Cuando consulté el plan de estudios del Grado de Humanidades me gustó, y cuando vi la forma de enseñanza de la UNIR me pareció muy interesante”.

Aunque reconoce que el problema de los estudios a distancia suele ser la falta de contacto con el profesor, confiesa que “aquí es diferente. Las clases presenciales virtuales te permiten ese contacto, ese diálogo no solo con el docente, también con los compañeros, creo que son muy enriquecedoras. Realmente he hecho un grupo de amigos que no esperaba hacer. Es curioso, pero pese a la distancia, hasta hemos tenido grupos de estudio”, concluye la alumna.

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