La motivación de las resoluciones judiciales, sin secretos

¿Qué significa motivar una resolución judicial? ¿Cuándo debemos entender que una resolución judicial no está bien motivada o resulta insuficiente? Son algunas de las preguntas fundamentales que desvela la monografía de Tomás Aliste, profesor agregado de Derecho Procesal de UNIR. El volumen, titulado La motivación de las resoluciones judiciales y que publica la editorial Marcial Pons, cumple su segunda edición después de que la primera -publicada en 2011- contara con una gran recepción entre los juristas de España, Colombia, Argentina, México y Brasil, entre otros países.

“No es sencillo que haya una segunda edición de un libro jurídico porque su público es muy concreto y específico”, se enorgullece el también académico correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. La clave, según él, es elegir temas de investigación “que perduren en el tiempo y sean útiles en su aplicación, no solo en España sino también en otras regiones, como por ejemplo Iberoamérica”.

Y el de las motivaciones judiciales cumple esos requisitos. Porque las resoluciones de las sentencias siempre generan interés. Especialmente si se trata de conocer el por qué y los razonamientos que subyacen detrás de las mismas. Y es que, si bien en nuestro sistema de enjuiciamiento existen normas al respecto como el artículo 120 de la Constitución y el 248 de la Ley Orgánica, “fuera de eso, ¿qué es motivar y cómo se plasma cuando el juez debe rellenar el folio tras celebrarse un juicio y escuchar todas las pruebas y alegatos?“, plantea Aliste.

Objetividad y justicia

“Normalmente”, continúa, “este planteamiento estaba enfocado desde la filosofía del Derecho, pero ha quedado en un campo abstracto y faltaba un tratamiento puramente procesal”. Por eso este libro, cuya nueva edición se presenta ampliada y revisada, pretende proporcionar unas pautas y ser un marco teórico de la motivación judicial útil para jueces y magistrados. “Las teorías del libro ya han sido acogidas en alguna sentencia de altos tribunales iberoamericanos (la Corte Suprema de Perú) y tribunales nacionales (la Audiencia Provincial de Madrid)”, desvela Aliste.

“Los jueces demandaban cómo aplicar el Derecho para actuar con eficacia, para resolver tratando de ser justos, estrictamente objetivos y desapasionados, superando los subjetivismos y centrándose en lo actuado y probado por las partes durante el proceso”, concluye el docente de UNIR.