Alumnos de Diseño de UNIR quieren despertar a la sociedad dormida con una exposición en Berlín

Una sociedad dormida, en coma, aletargada, ensimismada en su propia satisfacción. Es lo que transmite, como su propio nombre indica, The Comma Society. Una exposición esponsorizada que se desarrollará los días 24 y 25 de enero en la sala Fundbüro, en Berlin. Sus artífices, Fernando Galán, Gonzalo García, Ruben López, Natalia Martínez, Roxana Piniella, Cristina Terré. Seis estudiantes del Grado en Diseño Digital de UNIR que un día, en una conversación casual durante un descanso entre exámenes en Madrid, alumbraron la idea de crear un trabajo común.

Primero pensaron en diseñar un videojuego pero, unos meses más tarde, uno de ellos -residente en la capital alemana- contactó con una galería berlinesa que permitía exhibir obra gráfica. No lo dudaron. Su entusiasmo fue tal que contagiaron a uno de sus docentes, Eduardo Gómez Ballesteros, quien se sumó con gusto al proyecto. Una iniciativa que busca concienciar a dicha sociedad adormecida y que los espectadores reflexionen sobre esta situación.

Para ello, la muestra se divide en dos partes. En la primera sala se muestran siete obras independientes creadas por cada uno de los participantes. En ellas se aborda la temática de la exposición desde puntos de vista tan dispares como el político, el cultural, el emocional… Mientras que el segundo espacio acoge una vídeo instalación en la que un grupo de personas residentes en diversas zonas del mundo y, por lo tanto, con diferentes perfiles y culturas, responden a una batería de preguntas comunes. El objetivo es el de generar una cacofonía de respuestas en distintos idiomas que añaden desconcierto a la experiencia del público.

Trabajo colaborativo pese a la distancia

“La sensación que queremos transmitir es, en cierto sentido, esa, la de desorientación. Que el espectador no sepa muy bien qué está viendo, qué está pasando. De esa forma, tendrá que participar de forma activa en la búsqueda de respuestas y tomar conciencia de que se encuentra adormecido, de que necesita despertar y mirar la realidad social”, explican los responsables de la iniciativa.

Todos ellos han trabajado a lo largo de un año de forma totalmente colaborativa para la elección del tema, la creación, la elaboración de la vídeo instalación y de la organización de la exposición. “El único aspecto en el que se ha trabajado de forma individual ha sido a la hora de elaborar la obra propia de la primera parte de la muestra”, destaca el docente. Los diferentes países de residencia de cada uno de ellos no han representado obstáculo alguno. “Las reuniones se han establecido a través de vídeo conferencias, de portales para crear y compartir contenido… Este es uno de los factores que ha complicado en cierta medida el trabajo conjunto, pero la propia complejidad de la temática ha sido un factor que ha hecho trabajar al grupo de forma más cohesionada”, rememoran.

Expectantes ante esta oportunidad “excepcional” de mostrar el resultado de su esfuerzo en esta ciudad tan eminentemente artística, alumnos y docentes viven entusiasmados esta experiencia completa ” a nivel creativo, personal y profesional”. “Para ellos ha supuesto una ocasión de utilizar las herramientas creativas y los conocimientos aprendidos durante su formación académica, y extenderlos en un entorno artístico, incluso más creativo, en una dirección sin límites geográficos o autoimpuestos por ellos mismos”, concluye Gómez Ballesteros.