Agustín Martínez, creador de
Agustín Martínez, creador de "La caza. Monteperdido". (A.Ron)

Jueves, 28 marzo 2019

Agustín Martínez, creador de 'La caza. Monteperdido': "Esta serie hubiera sido imposible hace cinco años"

La Caza. Monteperdido, la nueva serie de TVE, ha sido el mejor estreno de ficción de la cadena pública en cuanto a audiencia en esta temporada.

Es un thriller que cuenta la desaparición de Ana y Lucía, dos niñas que vivían en un pueblo del Pirineo Aragonés.

La serie comienza cinco años después de este trágico hecho cuando Ana, una de las dos niñas, aparece de forma inesperada. ¿Dónde está Lucía? ¿Dónde se halla la otra chica?

Este es el arranque de una serie que está basada en la novela del mismo nombre. Monteperdido es un libro escrito por Agustín Martínez, publicado en el año 2015. Ha tenido un gran éxito, tanto en España, como en el extranjero.

Agustín es un guionista con gran experiencia. También ha estado al frente del equipo de guion de la serie. Hemos contactado con él desde este blog del Master de guion audiovisual de UNIR para que nos cuente cómo ha sido el proceso de trabajo de la serie.

 

¿Cómo nació la idea de La caza. Monteperdido?

Es una historia curiosa. Monteperdido nació hace cinco años como idea para una miniserie de ocho capítulos. Lo que ocurre es que en aquel entonces no se daban las condiciones necesarias para que la serie se pudiera rodar como queríamos. El proyecto quedó en vía muerta, y yo decidí lanzarme a escribir la novela. Me apetecía profundizar en esa atmósfera y en esos personajes que tanto me habían atraído.

Ha pasado el tiempo, la ficción en España ha madurado mucho y se ha visto que, ahora sí, es posible producir una ficción como esta.

 

¿Qué diferencias has encontrado entre escribir novela y escribir guion?

La diferencia más importante entre una y otra actividad es que escribir un libro es un trabajo solitario, mientras que el trabajo de guion sucede en equipo. Como guionista estoy muy acostumbrado al trabajo en grupo, a crear y a confrontar ideas con otros. Para la novela he estado solo, exceptuando algún que otro amigo al que he bombardeado con versiones de 300 páginas para que les echara un vistazo.

Si hablamos del proceso en sí, de la técnica utilizada, no he sentido muchas diferencias. Antes de escribir la novela tenía todos los pasos del argumento trabajados en la pizarra. Fue una labor casi más larga e intensa que la escritura del libro en sí. Este trabajo previo de pizarra es muy parecido al que hago cuando planteo un guion.

Escribir un libro es un trabajo solitario, mientras que el trabajo de guion sucede en equipo.

¿Y el proceso de adaptación de la serie cómo ha sido? ¿Te ha costado teniendo en cuenta que ya tenías una novela escrita?

Yo tenía muy claro que quería más personas en el equipo de guion, que no quería hacer la adaptación yo solo y que a la historia le iba a venir muy bien el aporte de miradas nuevas. La biblia de la serie fue escrita junto con Luis Moya. TVE se interesó por el proyecto, pero nos pidieron que escribiéramos dos capítulos y tras su lectura, aprobaron el proyecto.

Después de esto, entraron en el equipo Jorge Díaz, Antonio Mercero y Miguel Saez, que han escrito un capítulo cada uno.

 

¿Has llevado a cabo la producción ejecutiva de la serie?

Sí, junto con José Manuel Lorenzo y Reyes Baltanás de la productora DLO Magnolia. Ha sido una labor que me ha gustado muchísimo. He tenido la oportunidad de estar involucrado con la producción de la serie desde el casting hasta el montaje.

Por ejemplo, nunca había tenido la oportunidad de trabajar en el proceso de postproducción y ahí descubres que puedes seguir rescribiendo la serie, que el proceso creativo comienza con la escritura, pero termina en la mesa de montaje. Además, he tenido la oportunidad de trabajar con unos profesionales increíbles que han hecho mucho porque la serie tenga esta factura final.

 

¿Qué te parece esta evolución de la figura del guionista hacia productor ejecutivo o showrunner?

Es una evolución lógica y natural. El creador de la serie es la persona que tiene el concepto, que sabe qué se quiere contar. Hace no tanto, los creadores solo se quedaban en la fase de guion y había una total desconexión entre unos equipos y otros. Todos hemos estado en proyectos en los que han pasado cosas tan extrañas como haber escrito un thriller y que te acaben pidiendo que sea una sit-com.

El productor ejecutivo que además es creador, sabe identificar qué actor transmite mejor el espíritu del personaje

El productor ejecutivo que además es creador, sabe identificar qué actor transmite mejor el espíritu del personaje, es capaz de tomar decisiones sobre localizaciones, imagen, interpretación, montaje. En definitiva, es quien sabe qué se quiere contar y cómo.

 

Y en cuanto al trabajo en sí del guionista ¿Has visto algún tipo de evolución desde tus comienzos hasta ahora?

Sí, por supuesto. Yo empecé en Al salir de clase y desde entonces ha cambiado bastante la forma de trabajar. Por ejemplo, se ha mejorado mucho en la forma de dialogar, los diálogos ya no son tan explicativos y dirigidos a que todo el mundo entienda todo. Se ha mejorado en estructura, en creación de personajes, etc.

El oficio de guionista se ha ido profesionalizando en estos últimos años y este proceso ha ocurrido a la vez que la industria audiovisual ha ido creciendo y consolidándose.

La llegada de las plataformas de streaming ha sido clave en este sentido. Las series de televisión en España ya no son esos híbridos en los que había que atraer a todo tipo de público y en las que debía haber todo tipo de tramas. Como decía antes, hace cinco años era impensable llevar adelante un proyecto como La Caza. Monteperdido y ahora ahí está.

 

Por último, una pregunta que responden todos los guionistas que pasan por este blog ¿Qué consejo le darías a los alumnos de este máster de guion? ¿Qué pasos debe dar alguien que quiere comenzar en la profesión?

Sobre todo, que escriba mucho, que se lance, que enseñe su trabajo a productoras, a cadenas, que enseñe su idea allá donde tenga oportunidad. Se buscan nuevos proyectos constantemente y quién sabe lo que pueda pasar.

Estamos viviendo un boom de la ficción para televisión y yo soy optimista en este sentido. Creo que hay oportunidades interesantes para las personas que están estudiando guion y que quieren trabajar de ello.