Martes, 11 agosto 2020

Riesgos laborales en hostelería: cómo evaluarlos y prevenirlos

En el mundo laboral existen diferentes riesgos que afectan directamente a la salud de los trabajadores. Por eso, es importante mejorar y asegurarnos de que las condiciones de seguridad y salud de los empleados son las adecuadas. Es la empresa la encargada de informar y formar a la plantilla sobre los riesgos y las medidas que deben adoptar. ¿Conoces cuáles son los riesgos laborales en hostelería? En UNIR abordamos los principales riesgos y medidas preventivas en hostelería.

El sector hostelero y de restauración se caracteriza por tener una elevada rotación, —principalmente debido a la estacionalidad del sector turístico— muchos contratos a tiempo parcial y temporales con turnos discontinuos, fin de semana, nocturnos, meses de parón… Esto puede incidir tanto en la cualificación del personal como en su formación en riesgos laborales. Sin embargo, por parte de los empresarios debe hacerse un esfuerzo real por minimizar esta situación, ya que esto no solo redundará en el bienestar de los trabajadores, sino también en la calidad del servicio.

 

Principales riesgos laborales del sector hostelero

Los riesgos principales del sector hostelero y, por lo tanto, que afectan tanto al personal de cocina como al de limpieza, camareros… son los siguientes:

Riesgos de seguridad

– Caídas al mismo nivel o a distinto nivel. Suelen producirse por suelos resbaladizos a causa de caídas de alimentos o bebidas. Además de contar con material antideslizante, hay que llevar un calzado adecuado y, en caso de vertido, fregar al momento y/o señalizar la zona.

– Golpes y cortes con objetos punzantes, como cuchillos o tijeras. Fundamental que su almacenamiento y manipulación sea la adecuada (por ejemplo, no debemos dejar un cuchillo en cualquier sitio) para evitar accidentes.

– Quemaduras por contactos térmicos o comidas calientes. Es una de las situaciones de riesgo más habitual en una cocina.

– Accidentes in itinere.

– Atrapamientos o aplastamientos.

– Caída de objetos durante su manipulación.

Riesgos higiénicos

– Ruidos causados por el movimiento de las vajillas, herramientas o material de trabajo.

– Exposición a temperaturas elevadas, por ejemplo, en la cocina, que pueden derivar en un estrés térmico.

– Contactos biológicos al manipular alimentos.

Riesgos psicosociales

Debemos tener en cuenta las condiciones de trabajo (estrés), los horarios (nocturnidad, turnos rotativos, trabajar los fines de semana y festivos) y las condiciones presentes en el ámbito laboral.

Riesgos ergonómicos

– Sobreesfuerzo producido por la manipulación de cargas.

– Adopción de posturas forzadas.

– Realización de movimientos repetitivos.

– Disconfort térmico, ya que la temperatura está regulada para los clientes que se encuentran en situación de poca actividad, mientras que los trabajadores (como pueden ser los camareros) tienen un ritmo elevado de trabajo.

 

Medidas preventivas en hostelería

Para minimizar los riesgos laborales en hostelería es fundamental realizar, en primer lugar, una evaluación de los mismos para, a continuación, adoptar las medidas de seguridad y prevención adecuadas. Las normas tendrán que ajustarse a las necesidades de cada establecimiento, aunque hay una serie de recomendaciones preventivas básicas:

1.- Vestuario adecuado

Los trabajadores deben tener la ropa de trabajo adecuada (zapatos antideslizantes) y EPIS (guantes, mascarillas) en caso de que fuese necesario.

2.- Limpieza y orden

Mantén una rutina en el lugar de trabajo (cocina/bar) para evitar contaminación biológica de cualquier tipo. Esto incluye tanto el espacio en sí (suelos o paredes) como el mobiliario y el equipamiento. Hay que prestar especial atención a aquellos puntos más sensibles, como las campanas extractoras y sus filtros, por ejemplo.

3.- Limpieza y señalización de derrames

Sobre todo en el suelo para evitar caídas del personal de trabajo. El de la cocina tendrá que ser de un material antideslizante.

 

4.- Vigilar los objetos eléctricos

Comprobar que las instalaciones eléctricas, como el cableado, el aire acondicionado o los diferentes electrodomésticos estén en buen estado. Además, hay que prestar atención a la manipulación de electrodomésticos con las manos o ropa mojadas.

5.- Orden

En una cocina se pueden llegar a acumular grandes cantidades de comida, vajillas sucias, cristalería… Por eso es importante mantener un orden, tener zonas específicas (los platos sucios nunca pueden estar cerca de los limpios) y evitar los apilamientos.

6.- Seguridad

Contar con medios de extinción de incendios adecuados. Además, el personal debe conocer las salidas de emergencia, las cuales deben estar señalizadas adecuadamente y siempre libres (sin ningún obstáculo delante de ellas, como cajas de bebidas).

7.- Higiene postural

Esto es fundamental. En este tipo de trabajo se realizan movimientos repetitivos, por lo que se deben prevenir la sobrecargas musculares y lesiones. Para ello hay que usar ayudas mecánicas para el manejo de cargas, organizar el trabajo para evitar ritmos de actividad elevados, introducir pausas en medio del servicio, ir rotando en las diferentes tareas… Además, en la medida de lo posible, se evitará sobrecargar las bandejas.

 

Acciones que debe llevar a cabo la gerencia

Todas las medidas que acabamos de plantear se complementarán con los siguientes puntos:

– Asegurarse que la evaluación de riesgos incluye a todos los trabajos.

– Exigir formación de higiene postural y manejo de cargas.

– Comprobar los exámenes de vigilancia de la salud de los trabajadores.

– Reforzar los turnos de trabajo en periodos más intensos.

– Acondicionar lugares de descanso nocturno.

– Revisión constante de las instalaciones eléctricas y de los equipos de extintores.

Las propias condiciones de trabajo y el lugar donde se desempeña no puede ser una fuente de riesgo laboral. Por eso es fundamental realizar una evaluación de los posibles riesgos e implementar las medidas preventivas necesarias para evitarlos.