Jueves, 27 septiembre 2018

Oposiciones de magisterio: los 10 errores más comunes

Preparar las oposiciones para maestro de Primaria o Secundaria es una opción muy recomendable. Si apruebas, habrás cumplido tu gran anhelo vocacional. Educar es una tarea hermosa, que implica amor, vocación, pasión y también una enorme responsabilidad. Pero además ese inmenso logro se traducirá en satisfacción, independencia, estabilidad, seguridad, buenas condiciones laborales y perspectivas de futuro.

No obstante, es verdad que las pruebas también están asociadas (en el imaginario colectivo) a otras ideas: trabajo arduo e incontables horas de esfuerzo que –muchas veces- no tienen su merecida recompensa, situaciones que escapan a tu control (como el ‘corte’ de nota, por ejemplo), una ‘competencia’ elevada, número muy limitado de plazas…

Por eso resulta fundamental que sigas los consejos brindados por portales educativos especializados como Educación 3.0. También, por docentes del Grado en Maestro en Educación Infantil y Grado en Maestro en Educación Primaria de UNIR. Evita cometer estos errores:

1 – Rendirse nada más empezar

No dejes ‘influenciarte’ por el contexto y nunca pienses que no es posible. Es habitual que varios de quienes nos rodean nos digan que las pruebas son casi insuperables. A veces no lo hacen con malas intenciones, pero esas ‘advertencias’ carecen de sustento si estás convencido y pones toda tu ilusión, esfuerzo y ganas en conseguirlo. Los sentimientos negativos provocarán, inconscientemente, que estemos menos receptivos ante el estudio. No tiene sentido desanimarse antes de comenzar.

2 – Carecer de un método de estudio prederminado

Ocurre en los estudios y suele pasar en la vida. Improvisar no parece el camino más adecuado. Evita estudiar de a ratos y de manera desorganizada. Ir resolviendo ‘sobre la marcha’ es un grave error. Tienes que establecer un método de estudio preciso y regular. La planificación debe ajustarse al temario y contenidos requeridos. Establece con antelación cuánto tiempo dedicarás cada día a cada asignatura. Y también define hábitos, rutinas, intervalos de descanso y lugar escogido (es recomendable que sea siempre el mismo) para estudiar.

3 – Creer que la meta solo es aprobar

Actívate en ‘modo’ opositor. No es suficiente ‘aprobar’. Puede resultar duro de escuchar, pero es la realidad. No alcanza con que domines con ‘relativa’ solvencia el temario.  Recuerda siempre que la meta real es conseguir la plaza, con la máxima nota posible.

4 – Subestimar ciertos temas y no prepararlos

‘Jugársela’ a la hora de preparar el temario es un fallo muy frecuente. Muchos aspirantes a una oposición creen que algunos temas son secundarios o tienen pocas probabilidades de incluirse en los exámenes. Entonces, no los preparan. Nunca te fíes. Es imprescindible estudiar el temario completo para intentar sacar la puntuación máxima.

5 – No dejarse ayudar por expertos

Está muy bien que tengas seguridad y confianza en ti mismo y creas que puedes sacarte unas oposiciones sin ayuda de nadie. Pero el asesoramiento de profesionales del sector al que tú quieres pertenecer a veces es imprescindible. No acudir a ellos sería un error. Pueden representar una gran ventaja para mejorar tu preparación. Además, cuentan con un panorama más integral del proceso y de los obstáculos que tendrás que sortear.

6 – No realizar ensayos de examen

Siempre es conveniente ensayar los exámenes antes de la ‘hora de la verdad’. Si ya estudiaste y repasaste los temas como requerían, es hora de preparar la prueba. Las de anteriores convocatorias son referencias muy recomendables. No realizar simulacros de exposición oral u otro método evita un entrenamiento clave para controlar la prueba.

7 – No distinguirte del rebaño

La originalidad siempre se premia. Acudir al examen con un ‘formato’ de temas idéntico al de tu centro de preparación de oposiciones es un tremendo fallo. Cientos de aspirantes harán exactamente lo mismo que tú. Por eso, sé creativo. ¿Cómo? Una buena técnica pasa por introducir innovaciones al temario que atraigan el interés del tribunal. Otra es mantener una versión actualizada de ellos.

8 – Encomendarte a la suerte

La suerte ayuda, pero nunca es determinante. Atribuir a factores fortuitos lo que en realidad depende del esfuerzo no conduce a nada. Buscas acceder a un puesto en la administración pública, no a un club de amigos. Achacar los buenos o malos resultados a la suerte o a factores externos que no dependen de ti es de ingenuos. El éxito, en la inmensa mayoría de las veces, es consecuencia del esfuerzo.

9 – No seguir ‘reciclando’ tu formación

Los estudiantes pueden conseguir puntos adicionales en las oposiciones. El sistema contempla el ítem ‘Otros méritos’. Éste permite que los aspirantes a maestros y profesores pueden llegar a sumar pluses para su nota final, teniendo en cuenta su nivel de formación. No des ventaja a los demás y apuesta por la preparación permanente.

10 – No seguir una hoja de ruta en la semana previa y decisiva

Los días previos a los exámenes, es recomendable seguir una hoja de ruta: si puedes, visita antes el lugar de la prueba. Eso permitirá calcular cuánto tardarás en llegar (para evitar contratiempos) y saber cómo es el espacio (permite reducir los nervios y ansiedad).