Viernes, 06 abril 2018

Guía del abogado laboralista para asesorar a los empleados que reciben una carta de despido

Uno de los momentos más duros que debe afrontar un trabajador es el despido. Se trata de una notificación formal de lo que, en muchos casos, viene sospechando en los días, semanas o meses anteriores. El papel del abogado laboralista es muy importante para que el afectado disfrute de todos sus derechos laborales, sociales y económicos. Los alumnos del Grado de Derecho y del Máster Universitario en el Ejercicio de la Abogacía están capacitados para enfrentarse a esta situación que se detalla a continuación.

Una vez que la empresa entrega la carta de despido al trabajador, estos son los pasos y decisiones que el afectado debe tomar:

1 – Si le entregan la carta sobre la marcha, lo habitual es que se trate de un despido disciplinario o un despido objetivo. Con o sin preaviso.

2 – Comprobar que la fecha de la carta de despido es correcta. Si no lo es debe escribirla a mano. Con su puño y letra.

3 – Si el departamento correspondiente exige una firma y no estamos conforme, ante la duda, no debe haber problema en firmar. Pero hay que escribir la expresión ‘leído y no conforme’. Siempre con la fecha de entrega.

4 – El trabajador debe quedarse con el original de la carta de despido firmada y sellada por la empresa. Parece algo obvio, pero a veces no se hace y dificulta la tarea del abogado, que no conocerá la fecha exacta, el plazo, las causas, las condiciones, etc.

5 – Siempre es mejor recogerla en un primer momento, pero si vemos algo irregular o nos apoderan los nervios, se solicita el envío por burofax –tiene nuestro dirección actualizada-. No hay que temer que nos la entreguen con testigos, mientras podamos incorporar las advertencias anteriores a la carta.

6Ojo con el burofax. No debemos rechazarlo, ya que los plazos pueden empezar a correr y en el despido son muy breves: 20 días.

Una vez con la carta en nuestro poder, ¿qué debemos hacer?

Con toda la documentación que la empresa aporta, el trabajador debe acudir su abogado especialista en derecho laboral de confianza. Para comprobar si el cálculo de la cuantía de la indemnización recibida es correcto – en caso de ser un despido objetivo- los 20 días por año a veces no están bien calculados. Esto puede originar la transformación del despido en improcedente, con las consecuencias económicas evidentes.

Jurídico

Para el caso de un despido disciplinario, la empresa deberá incorporar en la carta detallada y motivadamente las causa del despido y no vale la mera mención del artículo del estatuto infringido. Para calcular la indemnización,  su abogado tendrá en cuenta:

1 – La antigüedad real en la empresa. Información sobre periodos intermedios sin trabajar ‘oficialmente’, contratos con otras empresas del grupo o similares, bajas para vacaciones, o incluso, trabajos en Empresas de Trabajo Temporal para la empresa. Todas estas y muchas más circunstancias deben ser tenidas en cuenta para cuantificar el despido adecuadamente, Un error inexcusable vuelve a convertir un despido objetivo en improcedente.

2 – El salario a efectos de despido. No tiene que coincidir necesariamente con el que aparezca en nómina -que será el mínimo-, habrá que considerarse salario según convenio, adecuación del puesto a categoría real y cotización. Conceptos salariales no abonados en nómina, por distintas razones.

Con estos referentes, entre otros, deberemos cuantificar el despido. Si no estuviera cuantificado adecuadamente por la empresa convertiría, como ya hemos adelantado, el despido objetivo ‘con causa’ en improcedente. Esto tendría consecuencias económicas y la empresa debería elevar sustancialmente la indemnización percibida. A veces, las diferencias dinerarias son más que apreciables, no identificables a primera vista, si no tras una reunión del cliente con el abogado. La experiencia de este último debe servir para averiguar mediante una serie de preguntas lo que ni el mismo trabajador sabía que podía significar a afectos de su despido.

La importancia del abogado laboralista

El derecho laboral es lo suficientemente complejo como para no dejarse asesorar por cualquiera. El cliente debe acudir a su abogado laboralista de confianza y proteger adecuadamente sus derechos. Debe recordar que en esta materia los plazos son extremadamente cortos. El cliente no debe olvidar llevar:

– Carta de despido.

– Últimas nóminas. Ideal el último año.

– Informe vida laboral lo más actualizado posible.