UNIR y 15 universidades de Ecuador impulsan la movilidad virtual entre sus estudiantes

Desde el principio de su creación como institución educativa, la Universidad ha promovido el intercambio de saberes y conocimientos. Para ello, a lo largo de los siglos se ha instaurado y asentado el tránsito presencial de estudiantes y profesorado universitario entre las instituciones y países. Pero, con el predominio de las interacciones virtuales en esta sociedad digital y global, la educación debe adaptarse y usar el potencial de las tecnologías de la información y la comunicación.

Objetivo que subyace en el I Plan de Movilidad Virtual Mejía Lequerica que UNIR y una quincena de universidades ecuatorianas han firmado en Madrid, en un acto en el que ha estado presente el secretario general de Universidades en funciones, José Manuel Pingarrón. En su intervención, ha destacado que este convenio es una parte “estratégica” del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, que consta de dos conceptos básicos: internacionalización y movilidad.

“Queremos mantener y potenciar el Espacio Euroiberoamericano de Educación Superior”, ha remarcado antes de incidir en que “si bien la movilidad física seguirá existiendo porque proporciona contacto humano, este nuevo mundo en el que estamos implica otro tipo nuevo de movilidad que facilita los contactos y la cooperación entre sistemas que aprendan el uno del otro”.

La sede de Proeduca ha sido testigo de una cooperación pionera entre universidades hermanas, en un evento en el que, junto al rector de UNIR, José María Vázquez García-Peñuela, han participado otros trece rectores ecuatorianos. Es el caso de Galo Oswaldo Naranjo, de la Universidad Técnica de Ambato, Vicente Félix Véliz, de la Universidad Técnica de Manabí, Edgar Ramiro Pazmiño, de la Universidad de las Fuerzas Armadas-ESPE, Jorge Fabricio Guevara, de la Universidad Estatal de Milagro, Ángel Marcelo Cevallos, de la Universidad Técnica del Norte-UTN, Hugo Milton Ruiz, de la Universidad Politécnica Estatal del Carchi, Nicolay Gonzalo Samaniego, Universidad Nacional de Chimborazo, Byron Ernesto Vaca Barahona, de la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo-ESPOCH, Girard David Vernaza, de la Universidad Técnica Luis Vargas, Ulices Eduardo Barragán, de la Universidad Estatal Bolívar, Juan Elías Ponce, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales FLACSO, Pablo Fernando Vanegas, de la Universidad de Cuenca y Enrique Eugenio Pozo, de la Universidad Católica de Cuenca. También han estado representadas la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí-ULEAM, con su vicerrectora académica Iliana María Fernández, y la Universidad Politécnica Salesiana, con Wilson Patricio Quintuña, del área de Coordinación de Desarrollo Académico de Cuenca.

1.500 estudiantes ecuatorianos

Todos ellos han suscrito este acuerdo, que permitirá a 1.500 estudiantes ecuatorianos de estudios de pregrado, previamente seleccionados por sus universidades, optar a una beca para, a partir de octubre de este año, cursar y convalidar asignaturas en UNIR sin necesidad de desplazamientos. En total, serán 41 las materias que podrán elegir, pertenecientes a los Grados de Psicología, Derecho, Ciencias Políticas y Gestión Pública, Pedagogía, Ingeniería Informática, Música, Humanidades, Trabajo Social, Administración y Gestión de Empresas, Comunicación y Marketing.

De esta forma, personas que por obligaciones familiares y laborales, por diversidad funcional o falta de recursos, entre otros motivos, no puedan abandonar el domicilio de residencia podrán experimentar la internacionalización y familiarizarse con la educación superior online. Una enseñanza en la que contarán con clases presenciales virtuales, clases magistrales, contenidos digitalizados y tutores personalizados.

Un verdadero marco de intercambio virtual de conocimiento destinado a enriquecer y mejorar la formación integral de los estudiantes ecuatorianos, a la par que se fomenta su espíritu crítico. Así lo ha recogido el rector de UNIR, al asegurar que las becas “que van a concederse al amparo de este convenio tendrán una importancia notable porque permitirán a un buen número de estudiantes ecuatorianos conocer el sistema universitario español, y tratar a compañeros y profesores de otras naciones”.

Por su parte Galo Naranjo, de la Universidad Técnica de Ambato, ha querido dejar claro que “tenemos personalidad propia y agradecemos el intercambio virtual en cuanto que responde a las necesidades de las universidades, a las leyes del país –que no pueden ser violentadas- y al sistema de homologación ecuatoriano de los estudios”. También ha considerado importante subrayar que “no queremos depender del pensamiento ajeno, somos constructores de conocimiento científico y aportamos con UNIR y con otras universidades españolas” y no buscan “títulos ni para nuestros profesores ni para nadie en Ecuador porque los títulos no significan nada, los conocimientos y el aprendizaje nos enriquece como país latinoamericano que debe construir su propio futuro”. Por último, ha recalcado que firmar este acuerdo “significa que damos pasos acertados para construir un mundo diferente”.

Recibimiento del embajador ecuatoriano

Y es que buena prueba de la importancia de dicho pacto es la recepción que el embajador de Ecuador en España, Cristóbal Roldán, ha concedido a la delegación ecuatoriano. “La Academia no debe quedarse únicamente tras las bibliotecas, debe salir a la sociedad y nutrirse de las demandas que esta exige. Si se queda en aquella élite intelectual, no logrará satisfacer los requerimientos del pueblo llano cuando es en esa fuente de conocimiento donde puede adquirir todo el bagaje que dé respuesta a las nuevas generaciones”, han sido sus primeras palabras.

A continuación, ha reconocido que “apoyo y aplaudo esta gestión, y espero que no sea solo con UNIR sino con todas las universidades que puedan brindar este trabajo en beneficio de la sociedad y la juventud ecuatorianas con ese afán de superación que tienen y las caracteriza”, ha valorado, antes de añadir que “vivimos en una dinámica permanente y ese dinamismo debe tenerlo la Academia”.

Sus palabras han sido escuchadas con atención por todos los allí presentes. Como también las del presidente del Consejo asesor de UNIR, Rafael Puyol, quien ha resaltado el paso “firme” que este acuerdo supone en la vocación de internacionalización de esta universidad que apuesta por la “calidad del producto que ofrecemos, una enseñanza multidisciplinar, la transmisión del conocimiento, la innovación y los valores éticos”.

Por su parte, el director académico de Relaciones Internacionales de UNIR, Manuel Herrera, ha hecho hincapié en que este plan representa un “instrumento para la libre circulación, apoyados en las nuevas tecnologías, de estudiantes, pero en un futuro no muy lejano también de profesores”.