UNIR Revista
Los documentos, datos y cualquier tipo de información analógica organizada en ficheros electrónicos constituye un archivo digital; para el patrimonio cultural supone una herramienta indispensable para su investigación y gestión.

Al hablar de archivo lo más común es que pensemos en una gran sala llena de carpetas y ficheros perfectamente ordenados. Sin embargo, la era tecnológica ha propiciado que ese archivo se pueda digitalizar y, por tanto, no ocupe un lugar físico. Así, un archivo digital es un conjunto de datos y documentos que se guardan en un formato electrónico, permitiendo su preservación para las generaciones futuras, además de su difusión y consulta.
En el campo de las humanidades, la digitalización del patrimonio cultural permite convertir documentos, objetos y lugares de interés en formatos virtuales accesibles. El Máster en Gestión del Patrimonio Cultural online de UNIR capacita para promover la conservación de los bienes de interés patrimonial con el empleo de las nuevas tecnologías.
¿Qué es un archivo digital?
Un archivo digital es un sistema organizado para almacenar y gestionar documentos, datos y otros recursos en formato electrónico. Por tanto, un archivo digital podría definirse como un repositorio de información que ha sido transformada o creada directamente en formato digital.
En la carta de la UNESCO sobre preservación del patrimonio digital, se recoge que este tipo de archivos incluyen “recursos culturales, educativos, científicos o administrativos e información técnica, jurídica, médica y de otras clases, que se generan directamente en formato digital o se convierten a este a partir de material analógico ya existente”. Se constata, además, que los productos digitales pueden abarcar textos, bases de datos, imágenes, grabaciones de audio, programas informáticos o páginas web, entre otros.
Ventajas del archivo digital para el patrimonio cultural
La creación de los archivos digitales ha supuesto toda una revolución para quienes trabajan en la gestión del patrimonio cultural. Gracias a este tipo de avances, es posible convertir a formato digital todo tipo de objetos, documentos e, incluso, lugares de gran importancia cultural y hacerlos accesibles para toda la ciudadanía. Algunas de las utilidades que tiene el archivo digital para el patrimonio cultural son:
- Posibilita la preservación a largo plazo. Transformar en digitales documentos frágiles ayuda a mitigar su degradación, ya sea por el uso, por las condiciones ambientales o por posibles desastres naturales. El proyecto Memoria Digital de Galicia es un ejemplo de esto, ya que a través de metadatos y ficheros TIFF se asegura la longevidad del patrimonio digital de los documentos que aquí se atesoran. Organismos como la UNESCO advierten de que el patrimonio digital no se encuentra sujeto a límites temporales, geográficos, culturales o de formato, y que es necesario preservar y poner a disposición de cualquier persona el patrimonio digital de todas las regiones y comunidades.
- Democratiza el acceso a la cultura. Cualquier persona con conexión a internet puede consultar documentos culturales e históricos sin tener que desplazarse. Por ejemplo, el archivo del IPCE (Instituto del Patrimonio Cultural de España) ofrece consultas de fondos a investigadores mediante cita, facilitando el acceso a expedientes técnicos.
- Aporta valor al patrimonio cultural. Cuando se digitalizan elementos culturales se generan productos digitales que es posible difundir más fácilmente, como exposiciones virtuales, catálogos en línea, libros electrónicos, apps interactivas, etc. Toda esta oferta enriquece la forma de percibir e interpretar el patrimonio.
- Facilita la investigación y el análisis multidisciplinar. La digitalización abre nuevas posibilidades metodológicas. Por ejemplo, los gemelos digitales y los modelos 3D permiten aplicar técnicas de análisis computacional, simulación o realidad virtual para estudiar un bien patrimonial desde multitud de ángulos.
- Permite una gestión eficiente y profesionalizada. La gestión de archivos digitales implica definir estrategias y políticas para su correcto mantenimiento, lo que requiere de un trabajo de rigor y transparencia.
- Aumenta la seguridad. Los documentos digitales son muy seguros y únicamente están disponibles para los usuarios autorizados. La digitalización es una forma efectiva y segura para salvaguardar copias de los archivos culturales y preservar el patrimonio cultural, solventando las limitaciones que presenta la conservación física.

Ejemplos de archivos digitales culturales
Para entender la importancia del archivo digital en el contexto del patrimonio cultural, conviene destacar algunos ejemplos de este tipo de directorios en España:
- Instituciones como la Biblioteca Nacional de España (BNE) gestionan grandes archivos digitales a través de su plataforma BNE Digital, que preserva desde las grandes obras históricas que han sido digitalizadas, hasta audiolibros, ePubs y todo tipo de libros contemporáneos publicados en España. Toda esta riqueza cultural se encuentra a disposición de la ciudadanía por medio de su portal web, algo que sería impensable para el formato analógico.
- También el Museo del Prado cuenta con su propio archivo de documentos digitales al acceso de todo aquel que desee indagar en la historia del museo a través de su archivo. Asimismo, las visitas virtuales que ofrece por sus salas son, igualmente, fruto de un enorme trabajo de digitalización del patrimonio cultural.
- El Portal de Archivos Españoles (PARES), creado y gestionado por la Subdirección General de Archivos Estatales del Ministerio de Cultura, constituye la principal plataforma de difusión del patrimonio histórico documental español a día de hoy. Se trata de un archivo digital de documentos que contiene fichas descriptivas e imágenes digitalizadas de los fondos documentales conservados en todos los Archivos Estatales. A medida que los trabajos archivísticos se van llevando a cabo, PARES va aumentando su contenido.
Los archivos digitales tienen como principal función el almacenaje de documentos y todo tipo de información generada en formato electrónico. Su gran ventaja respecto a los archivos analógicos es la disposición de un espacio único de consulta y de almacenaje de datos, lo que facilita su ordenación.
Con todo, el archivo digital es una herramienta básica y transformadora para quienes trabajan en el ámbito del patrimonio cultural, por lo que la formación en competencias digitales es indispensable para quienes se decanten por el campo de las humanidades.
Bibliografía
- UNESCO. (2003). Carta sobre la preservación del patrimonio digital. UNESCO. Tomado de: https://www.unesco.org/es/legal-affairs/charter-preservation-digital-heritage
- Biblioteca Nacional de España. (s.f.). BNE Digital. Biblioteca Nacional de España. Tomado de: https://www.bne.es/es/catalogos/bne-digital
- Museo Nacional del Prado. (s.f.). Archivo del Museo del Prado. Museo del Prado. Tomado de: https://www.museodelprado.es
- Ministerio de Cultura y Deporte. (s.f.). Portal de Archivos Españoles (PARES). Subdirección General de Archivos Estatales. Tomado de: https://pares.cultura.gob.es/inicio.html
- Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE). (s.f.). Archivo del IPCE. Ministerio de Cultura. Tomado de: https://ipce.culturaydeporte.gob.es
- Xunta de Galicia. (s.f.). Memoria Dixital de Galicia. Biblioteca de Galicia. Tomado de: https://bibliotecadegalicia.xunta.gal/es/preservacion-digital






