UNIR Revista
Disponer de forma ordenada los distintos elementos en el campo visual para que formen un todo es lo que se conoce como composición en diseño gráfico.

Si componer una pieza musical significa organizar los sonidos y silencios de tal forma que se conviertan en una melodía que transmita emociones, la composición en diseño gráfico implica disponer las letras, imágenes, gráficos y colores para que comuniquen el mensaje deseado. Por tanto, una composición gráfica ha de ser funcional y efectiva para resultar exitosa. El Máster en Diseño Gráfico Digital de UNIR permite a los estudiantes potenciar su creatividad, al tiempo que se forman en las últimas tecnologías que les posibilitará entender plenamente todas las disponibles a través de los medios digitales. A través de esta formación podrán adquirir conocimientos de diseño, comunicación y creatividad en proyectos multidispositivo.
¿Qué es la composición en diseño gráfico?
La composición es la forma en la que se disponen los distintos elementos que conforman un proyecto de diseño gráfico dentro del campo visual.
La composición visual en diseño gráfico tiene una relevancia trascendental, puesto que es lo que propicia que exista una comunicación. Los elementos de forma aislada, aunque sean los mejores y más bonitos, no valen de nada si la composición no es la adecuada para transmitir el mensaje deseado a través de ellos.
En diseño gráfico, la composición elegida determinará el éxito o el fracaso del proyecto, en tanto en cuanto sea capaz de hacer llegar el mensaje deseado al público objetivo definido. Cuando la composición es perfecta, la idea se transmitirá de forma sencilla y directa, alcanzando su target y cumpliendo con su cometido.
Los elementos de una composición visual en diseño gráfico
Si los ladrillos son las piezas que forman una casa, los elementos de composición en diseño gráfico son los ingredientes necesarios para realizar un trabajo que comunique exitosamente y, al mismo tiempo, haga que sea atractivo visualmente.
En diseño gráfico se habla de siete elementos de composición, que es preciso conocer y dominar:
- Línea. Las líneas son trazos que conectan dos puntos en el espacio. Pueden ser rectas, curvas, onduladas, entre otras, y se utilizan para guiar la mirada del espectador, separar secciones, crear texturas y definir formas.
- Forma. Son áreas definidas por un borde que pueden clasificarse a su vez en tres tipos:
- Orgánicas: reproducen formas que se encuentran naturalmente en la tierra.
- Geométricas: incluyen las figuras matemáticas.
- Abstractas: representaciones imaginativas que no se corresponden con nada real.
Por medio de este elemento se pueden transmitir múltiples significados y emociones, contribuyendo a la estructura de la composición.
3. Espacio. Se refiere a la distancia o área alrededor, entre y dentro de los elementos de una composición. Puede ser de varias tipologías:
- Positivo: el área ocupada por los elementos.
- Negativo: la superficie vacía que rodea los elementos.
El manejo adecuado del espacio en diseño gráfico ayuda a equilibrar la composición y a evitar la sobrecarga visual.
4. Color. Es una de las armas más poderosas con las que cuenta el diseñador gráfico para lograr sus objetivos, ya que es capaz de influir en la percepción del espectador y en su ánimo. Por ello, debe dominar la teoría del color, las combinaciones de colores, sus tonalidades y saturaciones.
5. Textura. Se emplea para representar la apariencia superficial de un objeto, la manera en que puede ser percibido visualmente, ya que a través de la vista no es posible sentir el tacto. Añade profundidad e interés visual, consiguiendo que objetos planos parezcan tridimensionales.
6. Tipografía. Es otro de los elementos clave, puesto que por sí misma una tipografía puede dar información sobre la personalidad y los valores de una marca. Se definen como la forma de organizar los tipos para hacer el lenguaje escrito legible, comprensible y atractivo.
7. Tamaño. Se relaciona con la escala de los elementos dentro de una composición visual y su uso adecuado, permite jerarquizar la información, destacar elementos principales y generar un sentido de proporción y equilibrio.
Utilizar armoniosamente estos elementos de la composición gráfica permite a los diseñadores crear piezas impactantes y efectivas, haciendo posible que se transmita el mensaje pretendido.

¿Cómo se crea una composición visual?
Enfrentarse a la página en blanco es una de las cuestiones más difíciles que debe afrontar un diseñador gráfico, por ello, en ocasiones resulta útil conocer los pasos que se deben dar a la hora de idear una composición visual. Estos son algunos de los que no pueden faltar:
- El primer paso es definir el propósito del diseño: tener claro el mensaje que se desea transmitir y la audiencia a la que va destinado.
- Realizar un esbozo que recoja las ideas principales que se quieren transmitir. Aquí es posible experimentar con las diferentes opciones de composición.
- Elegir los elementos visuales más adecuados para expresar la idea principal.
- Ejecutar la composición inicial con los elementos seleccionados utilizando para ello alguno de los programas de diseño gráfico
- Hacer las correcciones necesarias para mejorar el diseño.
- Cuando se considera que la composición cumple con los objetivos fijados inicialmente, se da por concluido el diseño y se procede a la presentación final.
A medida que cuentan con un buen número de trabajos, estos profesionales suelen presentarlos en el llamado portafolio de diseño gráfico, una selección de sus mejores obras con la que pretenden aportar una visión general de su estilo y de lo que pueden hacer.
Reglas de composición en diseño gráfico
Elaborar una composición visual efectiva es un proceso que implica, además de mucha creatividad, la aplicación de ciertas reglas y principios de diseño.
Estas son algunas de las reglas de composición en diseño gráfico más relevantes:
- Definir el punto de atención. Es preciso establecer el lugar al que se debe dirigir la atención del espectador. Por fuerza, será la parte más llamativa o interesante en la composición, ya sea a través del uso del color, el tamaño o la ubicación.
- Equilibrar. La composición debe aparecer nivelada, con el objetivo de mostrarse estable y coherente.
- Emplear la regla de los tercios. Es una técnica clásica que divide el diseño en una cuadrícula de nueve partes iguales. Al colocar los elementos clave a lo largo de estas líneas o en sus intersecciones, se crea una composición estéticamente agradable.
- Usar el espacio negativo. También se denomina espacio en blanco y se refiere al área vacía alrededor de los elementos de una composición. Dominar el uso del espacio negativo permite destacar el punto clave de la composición, mejorando la legibilidad y evitando la sobrecarga visual.
- Aplicar la jerarquía visual. Es necesario guiar al espectador a través de la información en un orden de importancia y, para ello, se puede usar el tamaño, el color, la tipografía y el contraste, estableciendo qué elementos deben ser vistos primero.
- Repetición. A través de la repetición de ciertos elementos, como colores, formas o textura, es posible crear cohesión y unidad en la composición. Esta técnica puede ayudar a reforzar un tema o una idea y hacer que el diseño sea más reconocible.
- Contraste. El contraste es vital para hacer que ciertos elementos destaquen. Puede lograrse mediante diferencias en color, tamaño, forma o textura. Un buen uso del contraste no solo atrae la atención, sino que también puede clarificar la jerarquía visual.
Aunque existen más, estas son algunas de las principales reglas y principios que permiten crear una composición visual equilibrada, clara y atractiva.
Tanto el diseñador gráfico como el diseñador editorial, que se ocupa de estructurar y presentar los contenidos de las publicaciones, deben dominar a la perfección todas estas reglas de composición visual para poder convertirse en profesionales destacados dentro del sector.






