UNIR Revista
La prevención del delito busca actuar antes de que se produzca una conducta delictiva. Para ello, combina medidas disuasorias con programas dirigidos a reducir los factores que favorecen la delincuencia.

La seguridad y la reducción de los índices de criminalidad ocupan un lugar destacado entre los objetivos de quienes aspiran a dirigir el Gobierno de un país. En este sentido, con independencia del plan presentado en la campaña o implementado durante su mandato, la realidad es que una de las líneas de actuación estará centrada en la prevención del delito.
Para desarrollar esos programas que ayuden a entender qué llevó a una persona a cometer un delito es clave aprender a establecer patrones de conducta y condicionantes comunes que faciliten actuar antes de que se produzca. Este conocimiento se alcanza a través de posgrados como el Máster en Criminología y Victimología online de UNIR, el cual ofrece una formación completa sobre las fases de la investigación criminal, el análisis y las causas asociadas al delito, así como las consecuencias derivadas para sus víctimas.
¿Qué es la prevención del delito?
La prevención de la delincuencia es una de las principales herramientas de las que se sirven los gobiernos para reducir los índices de criminalidad en su país. Su funcionamiento se articula en dos ámbitos: la reducción de los factores que favorecen la conducta delictiva y el establecimiento de un entorno capaz de disuadir al potencial delincuente de llevar a cabo su plan.
En definitiva, el objetivo de la prevención del delito no es otro que trabajar por una sociedad más segura, en la que los ciudadanos puedan desarrollarse personal y profesionalmente sin miedo a sufrir ningún tipo de daño.
Las claves y objetivos en la prevención de delitos
Una parte fundamental de la investigación criminal que los profesionales desarrollan para determinar quién es el responsable de un delito es entender qué le llevó a cometerlo. El motivo es que, además de identificar al responsable para exigirle que responda ante la Justicia por sus acciones, es necesario conocer las razones que le impulsaron a actuar de una determinada manera y determinar si el delito podría haberse evitado. De hecho, esta es la base en la que se asienta la prevención de delitos: la creación de un marco penal disuasorio para los criminales, sin olvidar la necesidad de crear las condiciones adecuadas para reducir o eliminar las causas que están asociadas a un incremento de los índices de criminalidad.

¿Qué modelos de prevención de delitos existen?
En criminología, los modelos de prevención del delito, es decir, las acciones dirigidas a reducir los índices de delincuencia de un país, se recogen en su política criminal. Un compendio de estrategias, textos legales y acciones que se concretan en:
- Su Código Penal, con las condenas a las que se enfrenta un ciudadano en caso de cometer un delito. Una adecuada legislación en materia penal cumple una función disuasoria sustentada en las consecuencias que sufrirá quien cometió un delito en el supuesto de ser autor o partícipe en una acción criminal.
- Los programas de reducción de la criminalidad en materia de prevención de la delincuencia y reducción de la reincidencia. Para lograr definir planes que realmente cumplan con este objetivo será clave comprender qué lleva a una persona a cometer un acto criminal, a través de la aplicación de las teorías criminológicas que ayudarán a definir el contexto que propició esta conducta delictiva.
La prevención del delito en la criminología
Sin duda, la seguridad ciudadana es uno de los grandes retos del siglo XXI. La razón del desafío es que la protección de la seguridad de la persona ya no solo se centra en la lucha contra el terrorismo, las drogas o la trata de seres humanos, por poner solo algunos ejemplos. También hay que afrontar nuevos delitos, como la ciberdelincuencia.
En conclusión, la prevención del delito se presenta como uno de los mecanismos más eficaces de las administraciones para reducir los índices de criminalidad dentro de sus territorios. Una forma de actuar antes de que se cometa un delito, mediante la creación de un marco normativo que contribuya a disuadir de la conducta delictiva y a proteger a la ciudadanía. Pero también una herramienta que requiere que las instituciones estudien la conducta criminal para comprender qué lleva a una persona a cometer un delito y actuar sobre los factores que pueden favorecerlo.






