Lunes, 18 diciembre 2017

¿Juguetes en Navidad? Criterios educativos para regalar a los hijos con acierto y sin exceso

Esta es una época donde las prisas suelen jugar malas pasadas a los padres. En el afán de contentar a nuestros hijos, y a la hora de obsequiar los regalos, muchas veces no nos detenemos a pensar cuáles son los criterios educativos más recomendables que deberíamos tener en cuenta antes de realizar nuestras compras navideñas.

¿Qué clase de regalos específicos son más recomendables para cada edad? ¿Debemos apostar más por juegos que fomenten el pensamiento o por obsequios que estimulen el movimiento y la actividad física para nuestros menores? ¿Cuáles son las estrategias más adecuadas para instalar sistemas ‘solidarios’ de regalos, que trasladen valores positivos en nuestras familias? ¿Existe un número recomendable (y limitado) de regalos para obsequiar a nuestros seres queridos, que contrarreste la idea de febril consumo instalada en estas fechas?

Para que nos aclare sobre estas y otras cuestiones, hemos consultado a una experta en el tema. La profesora Silvia Pradas Montilla es Doctora en Ciencias de la Educación, licenciada en Psicopedagogía y maestra, con más de 15 años de docencia universitaria. Lidera el cambio tecnológico en centros educativos y formación del profesorado. Además es coordinadora académica del Máster Universitario Oficial de Neuropsicología y Educación y del Máster en Tecnología Educativa y Competencia Digital de la Universidad Internacional de la Rioja.

En su opinión, “no todos los artículos o productos que se publicitan en esta época son los más adecuados para regalar desde el punto de vista pedagógico o educativo. Otros, en cambio, resultan imprescindibles. Lo más oportuno, antes que nada,  sería clasificarlos por sectores. Los juegos de mesa, los libros y los videojuegos, por ejemplo, tienen sus claras ventajas y particularidades, siempre que sepamos escoger bien entre el amplio abanico que presentan estas opciones”, asegura la especialista.

Juegos de mesa que ayudan al conocimiento de nuestros hijos

Pradas Montilla no lo duda: los juegos de mesa son regalos clásicos muy recomendables, que disfrutarán mucho nuestros menores, adolescentes y, en definitiva, todos los integrantes de nuestras familias. Sus ventajas educativas son muchas. “Implican jugar en familia y pasar agradables ratos juntos. Desde la perspectiva educativa ayudan al conocimiento de nuestros hijos. Ofrecen una inmejorable oportunidad, por ejemplo, de observar sus reacciones tanto ante el fracaso como ante el triunfo. Y también permiten inculcarles valores significativos, como el respeto a las reglas y la paciencia para esperar los turnos, por ejemplo”, afirma.

“La ‘mala fama’ de los videojuegos resulta injusta. Muchos piensan que aíslan a los chicos. Sin embargo, estimulan aspectos como la concentración”

La docente considera que este tipo de regalos no pueden faltar en estas épocas. ¿Quién dijo entonces que los juegos de mesa han perdido la batalla contra los videojuegos cada vez más avanzados o las aplicaciones tecnológicas emergentes y en permanente evolución? “Cada vez son más completos, ya que no pueden quedar relegados ante la irrupción de las nuevas tecnologías. La oferta de juegos de mesa hoy es muy variada y tan rica que podemos encontrar juegos muy completos, que ayudan al desarrollo de la inteligencia, al enriquecimiento del vocabulario o a potenciar diferentes habilidades para nuestros hijos”, subraya la profesora.

Los libros, recurrentes… pero imprescindibles

Los libros, desde el punto de vista de los criterios educativos, resultan también regalos imprescindibles. No por recurrentes (y generalmente poco agradecidos) debemos descartarlos, ni mucho menos: “En la era digital en la que viven los niños de ahora es imprescindible fomentar el gusto por la lectura. Lo ideal sería comprar obras aconsejados por los libreros expertos, para que orienten a los padres y tutores sobre qué opción adecuada escoger, teniendo en cuenta cada perfil de destinatario del regalo. El tiempo dedicado a la lectura de los niños es un tiempo que siempre ayuda a su desarrollo personal, enriquece su imaginación y le ayuda a madurar. De ahí la importancia de hacer una selección adecuada de las lecturas y que éstas incluyan siempre un desarrollo de valores que puedan llevar a su vida personal”, subraya la docente.

La mala (e injusta) fama de los videojuegos

Por otra parte, como bien asegura Pradas Montilla, los videojuegos son algunos de los artículos más deseados por los jóvenes. Para la experta, en muchos casos, su ‘mala fama’ resulta injusta. “Desde fuera pensamos que aíslan a los chicos y que les inhiben de lo que les rodea. Sin embargo,  lo que está ocurriendo es que se están concentrando en el juego y mantienen una atención sostenida para responder a los estímulos, que reciben con acierto. Esto es muy positivo. Resulta evidente que los videojuegos también están clasificados por edades. Obviamente, aquellos de características violentas no son recomendables para niños ni jóvenes”, comenta Silvia, antes de agregar: “Es recomendable que se obsequien a partir de los 12 años, en la etapa preadolescente, cuando los menores comienzan a tener más herramientas de juicio y criterio”.

“Las Navidades son épocas más que oportunas para reflejar los valores de esfuerzo y solidaridad. Por ello hay que evitar el consumo excesivo”

Entre las ventajas de regalar estos obsequios a nuestros hijos, la experta destaca otra faceta: “Hoy permiten la interacción entre varios participantes a la vez, sin que la distancia sea un obstáculo. En la actualidad educamos a ciudadanos del mundo, y esto es sumamente positivo para ellos: que jueguen y compartan experiencias en simultáneo con chicos de otras ciudades y países, en un mismo espacio, es saludable porque fomenta la apertura de las mentes”, expresa la doctora en Ciencias de la Educación.

Los juegos de construcción y el auge de la robótica

Al centrarnos por edades, para los más pequeños de la casa lo que no puede faltar en la carta que escriban a los Reyes Magos son los juegos de construcción. “En el desarrollo de los niños es fundamental que vayan incorporando determinadas habilidades o destrezas, así como la maduración de aspectos como la lateralidad, u otros. Los juegos de construcción son perfectos para el desarrollo táctil, de la visión espacial y de la coordinación viso-motora”, manifiesta la psicopedagoga.

En este sentido, destaca muy especialmente un apartado: el de la robótica. “Hoy es el regalo perfecto y más demandado. La mayoría de juguetes y productos robóticos potencian el desarrollo de habilidades y competencias en los niños. Todos los robots nos traen nociones básicas sobre programación. Por otra parte, el pensamiento computacional ayuda al desarrollo de la creatividad y aumenta la capacidad en el sujeto de tener lo que llamamos ‘visión’. Es decir, visualizar lo que quiero que haga antes de que lo haga. Además la programación exige ensayo y error, probar y reconfigurar. En pocas palabras,  es sinónimo  también de espíritu investigador”.  

Regalos que respondan a las inquietudes deportivas

Uno de los objetivos más importantes que debemos tener en cuenta a la hora de hacer regalos para nuestros afectos es optar por “aquellos que fomenten y respondan a las inquietudes deportivas de los pequeños. Todos los regalos que impulsen las actividades al aire libre, en equipo, que exijan disciplina y fomenten valores como la solidaridad, el trabajo y el esfuerzo en grupo son muy importantes. Esto no tiene por qué anular otro tipo de regalos, como el de los tradicionales juegos de mesa, que ya he mencionado anteriormente. Cada uno tiene sus características puntuales”, considera la entrevistada.

“Los regalos que impulsen las actividades al aire libre, en equipo, que exijan disciplina y fomenten valores como la solidaridad, el trabajo y el esfuerzo en grupo son muy recomendables”

La idea de consumo no excesivo

Por otra parte, Pradas Montilla aborda uno de los aspectos más importantes que debemos atender en estas fechas: cómo trasladar a nuestros hijos el concepto y las nociones de que el consumo excesivo y las compras indiscriminadas no son nada aconsejables. “Las Navidades son épocas más que oportunas para reflejar los valores de esfuerzo y solidaridad. Por ello, existen diversos ‘trucos’ que podemos seguir a la hora de intentar trasladar a los chicos la idea de que no es necesario realizar un número excesivo de regalos. En el seno de mi familia, por ejemplo, nuestra costumbre es que cada uno pida un número determinado y nada extenso de obsequios y los enumeremos: desde el tercero al quinto, serán donados a los más necesitados”, confiesa.

“Claro que no resulta nada sencillo que los niños no se tienten con los catálogos de juguetes de hoy en día. Pero debemos trasladar la noción de que no es tan importante pedir mucho. A los más pequeños podemos decirles que los Reyes Magos deben ser equitativos y repartir regalos para todos los niños del mundo, por lo que no debemos excedernos en nuestras peticiones”, afirma.

A la hora de reflexionar sobre este tema y evaluar cuántos regalos resultaría conveniente obsequiar en estas fechas, la profesora indica que cada caso y cada familia son mundo distintos. Sin embargo, brinda un consejo eficaz: observar las experiencias de años anteriores. “Antes de hacer las compras navideñas debemos recordar qué ha pasado con los regalos que hicimos el año anterior: cuántos de esos obsequios después fueron realmente utilizados o disfrutados por nuestros hijos todo el año, y actuar en consecuencia”.

Las estrategias que nos hacen más solidarios

“Hay estrategias en el seno de muchísimas familias que son muy saludables, desde el punto de vista de las pautas educativas que debemos seguir a la hora de hacer regalos. Por ejemplo, el juego del ‘amigo invisible’, que es realizado por miles de familias en estas fechas, es muy recomendable: fomenta las estrategias que invitan a pensar en el otro, y a explorar también en el otro para conocerle mejor”, concluye la docente.