Jueves, 31 mayo 2018

Consejos para ganarse al juez mediante un buen alegato de apertura

Dentro del buen manejo de las técnicas de litigación oral, transmitir el mensaje con rotundidad es lo más importante. El abogado debe enfocarlo a la teoría del caso, siempre teniendo en cuenta qué ha planteado para realizar la defensa de nuestro juicio.

Como pudimos ver en el post anterior, ¿Cómo plantear una teoría del caso y ponerla en práctica en las audiencias orales?”,  la teoría del caso es la síntesis de los hechos que vamos a probar, en base al razonamiento lógico jurídico. Para quienes no se familiarizan con la oralidad, plasmar su teoría en un estrado, genera complicaciones, siendo entonces, de trascendental importancia, aprender a plantear una teoría del caso de forma correcta.

El alegato de apertura

En primer lugar debemos identificar al abogado como el emisor del mensaje. Por otra parte tenemos al jurado, juez o tribunal, que son el receptor. Por ello, el mensaje debe ser claro preciso y concreto. Dependiendo de las legislaciones en algunos países, los informes orales inician con alegato de apertura, que no es más que la idea principal que quiere transmitir el letrado a la audiencia en general.

En algunos países, los informes orales inician con alegato de apertura, que no es más que la idea principal que quiere transmitir el letrado a la audiencia en general”

El impacto de este primer mensaje hará que tanto los jueces como el auditorio presten la atención que necesitamos para que sigan escuchando nuestros argumentos a lo largo del juicio. Al igual que un periodista que busca un encabezado para una noticia y que sea atractiva al lector, el abogado debe enviar un primer mensaje convincente de su teoría del caso.

Por ejemplo en un caso contra la propiedad, tanto la Fiscalía como la acusación particular se pueden referir a este caso como: “Con extrema violencia sustraen las pertenencias de una mujer indefensa”. Con este título la primera idea que tiene el auditorio es sobre un crimen execrable, que debe ser sancionado con el mayor rigor de la ley.

Derecho

Mientras, la defensa debe disminuir el impacto de esta noticia según la teoría del caso que se haya planteadp. En caso de inocencia, el abogado podría decir: “Inculpado por un crimen que no cometió”, dando a entender que van a condenar a un inocente.

En la misma línea si la estrategia de defensa es atenuar las consecuencias, pero no lograr la inocencia, podría afirmar: “Robó porque no tenía trabajo y hoy está arrepentido”.

La importancia de las figuras o la autoridad 

En los países en que se está implementando la oralidad en otras materias que van más allá del ámbito penal, el ejercicio es el mismo en aquellas obligaciones que tiene un título ejecutivo como garantía de una deuda. Quien plantea la demanda puede llegar con un título para su defensa como “Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario ya no sería justicia” una frase de Paul Auster. “Señores jueces el día de hoy solo hemos venido a solicitar lo que por ley es justo”, dando a entender que solicita el auxilio del aparataje judicial del Estado.

Mientras que quien es el deudor manifestaría, que “en toda negociación, el hombre honrado está destinado a llevar la peor parte, mientras que la picardía y la mala fe se apuntan finalmente los tantos”, una frase de Mika Waltari. Da a entender que existe una mala negociación en la deuda exigible por tal razón la causa de Litis. En este ejemplo estamos citando frases célebres de personajes históricos con el fin llamar la atención del público, dando un enfoque a nuestra teoría del caso que se respalda en figuras de importancia o autoridad ya sea en la sociedad o en el derecho.

Se pueden citar frases célebres de personajes históricos con el fin llamar la atención del público, dando un enfoque a nuestra teoría del caso que se respalda en figuras de importancia o autoridad”

Este ejercicio es aplicable a todos los campos del Derecho, pero el encabezado que le demos a nuestra teoría del caso es el inicio del trabajo de exposición que hagamos en sala. El alegato de apertura es también la exposición de los hechos que vamos a probar y con ello nuestra teoría del caso sea de inocencia, atenuante o de duda razonable a la aplicación de la norma.

En este punto es importante cómo el abogado maneje el lenguaje verbal y no verbal, ya que el impacto del mensaje también depende de la actuación del abogado en el estrado. Si tenemos un buen encabezado, pero sin un buen ritmo, tono de voz y empleo de gesticulaciones, el mismo no tendrá el efecto deseado en el auditorio. Por ello, el abogado debe ser un buen orador, pero su oratoria no puede ser igual a la de un político, ya que el mensaje que va trasmitir lo hace a un público especializado donde el receptor sabe que la decisión que va tomar en la causa se basa a principios que se encuentran debidamente legislados en cada país.