UNIR Revista

A simple vista, el título de este post puede sugerir una confrontación entre ámbitos que podrían considerarse un tanto “inmiscibles”; la investigación apuntaría al conocimiento de lo objetivo, empírico, demostrable, mientras que la mística, que, por cierto, cada día cobra mayor auge, se centraría en lo subjetivo, lo intangible, lo indemostrable. ¿Tiene sentido, por tanto, mezclar estos dos ámbitos tan aparentemente dispares?

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