Martes, 17 octubre 2017

Mejora de la cultura de transparencia para un mejor periodismo de datos

Con motivo de la celebración del día de Ada Lovelace, matemática y escritora, el grupo de periodismo de datos de Medialab Prado celebró una mesa de debate sobre las tecnologías aplicadas al periodismo y sobre la presencia de la mujer en las TIC.

Profesionales de varias áreas, vinculados a ámbitos educativos, medios de comunicación, organizaciones públicas y organizaciones en defensa del derecho a la información estuvieron presentes para abordar el nuevo paradigma comunicativo que se abre en los medios de comunicación y más allá con la llegada del periodismo de datos. Entre los principales retos se encuentran los internos de las propias redacciones y los relacionados con la legislación actual en materia de transparencia.

El periodismo de datos es una disciplina que requiere de equipos especializados en el tratamiento de información masiva, así como la inclusión de otros perfiles que no tienen relación con los ámbitos comunicativos, como ingenieros informáticos, diseñadores, programadores y sociólogos.

Poner en marcha equipos de datos supone una inversión inicial notable y luego mantenerla con personas que trabajan a otro ritmo, muy distinto del que se acostumbra en una redacción. Este es uno de los inconvenientes mayores que se destacó en la mesa redonda, formada por profesionales de la PDLI, Medialab Prado, Google News Lab y El Confidencial.

En medio de una más que notable crisis de los medios de comunicación, ¿cómo se puede colocar el periodismo de datos como una disciplina por la que apostar y de la que obtener resultados? Aspirar al periodismo por el periodismo más allá de los medios parece la solución: es una vía útil y factible para poder realizar estos trabajos, sin la presión de un grupo. En EE.UU. prolifera este tipo de periodismo, relacionado con los datos y la investigación, que se realiza fuera de los medios de comunicación. Véase por ejemplo ProPublica, ICIJ y Sunlight Foundation.

En el plano legislativo se defendió que el principal escollo a la hora de realizar cualquier trabajo relacionado con periodismo de datos sigue siendo, de forma paradójica, la misma Ley de Transparencia, una norma que además llegó tarde, ya que España era de los pocos países de la Unión Europea que carecía de un marco legislativo sobre la rendición de cuentas.

María Zuil, periodista de datos en El Confidencial, resaltó la nula cultura de la transparencia que aún existe entre las instituciones nacionales. Es complicado acceder a información pública y, mucho más, pedirla, como relató Yolanda Quintana, de PDLI. Mecanismos como la misma configuración de la ley, el silencio administrativo o la necesidad de usar identificación para poder requerir información pública son los principales retos a los que el informador se enfrenta.

Sin embargo, la calidad de los trabajos en periodismo de datos es cada vez mayor. Medialab Prado es uno de los lugares donde se reúne, con cierta periodicidad, la comunidad de periodistas de datos en España. En los últimos hackatones y datatones la calidad de los trabajos presentados ha sido alta, a juicio de los organizadores.

¿Cómo solventan los profesionales el problema de la falta de datos públicos? Realizando sus propios sistemas de medida y elaborando sus bases junto a una metodología creada desde cero. Al periodismo de big data en España le falta madurar para lograr niveles de calidad como en otros países europeos o americanos, donde el acceso a los datos está asegurado o al menos se facilita.