Viernes, 20 diciembre 2019

La comunicación y el periodismo, "un yacimiento de empleo" para las personas con discapacidad

“Las personas con discapacidad tienen la misión de ayudar al resto a entenderla como algo natural, y hacerles perder el miedo”, “Lograr la normalización, que nuestra discapacidad sea un rasgo más”. Lary y David lo tienen claro. Hay que conseguir la inclusión de las personas con discapacidad y que no sea un freno para alcanzar sus sueños. Ellos lo lograron, estudiaron una carrera y trabajan en el sector de la comunicación. Lary León como gerente de la Fundación Atresmedia y David Martínez como responsable de Comunicación de CERMI.

Porque la formación es clave para la inclusión y el empleo, un camino en el que la educación superior online se convierte en una buena opción para lograrlo. Y las empresas e instituciones tienen que abrirles las puertas del empleo, que vean todo lo que pueden aportar. Son personas que han superado obstáculos, que son más fuertes, más creativos y resilientes.

Estas reflexiones se escucharon en la presentación del informe Inclucom, que analiza la inclusión y capacidades de desarrollo profesional de las personas con discapacidad en el ámbito de la comunicación.

Talento y capacidades

“Hay que dejar de ver un problema para ver una oportunidad” y “apostar por la diversidad y la visión distinta que ellos pueden ofrecer”, afirmaron Miguel López Quesada, presidente de Dircom y Mateo San Segundo, Presidente de Down España.

Es necesario que las personas que dirigen departamentos de comunicación sean líderes inclusivos, con equipos que aporten diferentes talentos y capacidades. Ana Gómez, periodista invidente de Servimedia, defiende que “la sensibilidad y ganas de comprometerse de los empresarios es clave para la adaptación de las personas con discapacidad”.

A día de hoy, el perfil de las personas con discapacidad que trabajan en el sector de la comunicación es un técnico o redactor con estudios superiores.

La clave de la formación

Porque la formación es la puerta a las oportunidades laborales. Según el Informe Olivenza (2018) en España hay 1.840.000 personas en edad activa con una discapacidad reconocida. El nivel formativo de las personas con discapacidad es del 56,2% con estudios secundarios y tan solo el 15% posee estudios superiores.

El reto es seguir mejorando para que las personas con discapacidad puedan formarse, porque el nivel de estudios es un factor determinante cuando hablamos de la incorporación al mundo laboral. A mayor nivel, mayores oportunidades de empleo. Por eso, la Universidad juega un papel importante.

Hay que proporcionar alternativas para que puedan acceder a los materiales o adecuar los exámenes según la discapacidad, como reclama Jesús Argumedo, primer Doctor en Publicidad y RRPP invidente de España.

La educación online cada vez más relevante

Las dificultades que encuentran en su proceso formativo son, por ejemplo, la falta de accesibilidad o la adaptación de los materiales o metodologías. Por eso, la educación online se está configurando como una vía de acceso cada vez más relevante.

Elimina barreras que los alumnos pueden encontrar y así lograr formarse y prepararse para el mundo laboral.

La educación superior tiene que estar al alcance y por eso las universidades deben conseguir la plena integración en la vida universitaria de todos los estudiantes. Trabajar, como se hace desde departamentos como Atención a las Necesidades Especiales de UNIR, buscando los medios y recursos necesarios para hacer una universidad para todos. Y orientar a los estudiantes, mostrándoles todas las opciones que tienen.

Oportunidades de empleo

El informe Inclucom revela que los profesionales de la comunicación con discapacidad, cuando se les da la oportunidad, poseen los conocimientos y competencias para aportar valor al equipo. El 75% de los entrevistados que trabajan con personas con discapacidad califican su aportación como excelente.

“Cada vez son más los que han encontrado un puesto en el sector, pero hay que seguir”, destaca Alberto Durán, Vicepresidente Ejecutivo de Fundación ONCE. Hay que luchar contra los prejuicios, el miedo o el desconocimiento y lograr que en porcentaje de encuestados que trabajan o han trabajado con personas con discapacidad, un 24,6%, aumente.

“La comunicación y el periodismo es un yacimiento de empleo al que las personas con discapacidad no han sacado el máximo partido”, señala Durán en el informe. En ese yacimiento, opciones de formación como el Grado en Comunicación de UNIR son una buena alternativa para el desarrollo profesional. Para adquirir capacidades en la parte audiovisual, el periodismo y la publicidad teniendo en cuenta el entorno cambiante, digital y transmedia que vivimos.

Como se dijo en la presentación del informe, el empleo es el principal vehículo de inclusión social, démosles pues una oportunidad. Y uno de los pilares para lograrlo es la formación.