Miércoles, 03 junio 2020

Autoestima en el aula: la importancia de su correcto desarrollo

La autoestima es un concepto tan importante como complicado en la educación, más aún en etapas iniciales. La autoestima se puede definir como el conjunto de percepciones, pensamientos, sentimientos o patrones de comportamientos dirigidos hacia uno mismo y que condicionan nuestra forma de ser. En definitiva, es lo que pensamos de nosotros mismos y es vital para el desarrollo de la personalidad desde etapas tempranas. Por lo tanto, la autoestima en el aula es fundamental.

El estado emocional de un niño, dependerá de que este tenga una buena o mala autoestima. Si esta es buena, sus relaciones sociales se verán positivamente afectadas, también su desarrollo cognitivo y aprendizaje. Además, la buena autoestima afecta a cosas tan importantes como la autosuficiencia, la capacidad para afrontar nuevos retos o desarrollar diferentes habilidades.

Está más que probado que los alumnos con una buena autoestima son más empáticos, gozan de más asertividad, son más creativos y aprenden con más facilidad. La autoestima no se forma en la personalidad de los pequeños de un día para otro, sino que se crea con el paso del tiempo; es como el reflejo de la percepción que los demás y, sobre todo los padres, tienen del niño.

 

 

Actividades para mejorar la autoestima en el aula

Es importante que tanto en casa como en la escuela se fortalezca la autoestima del alumno. Estas son algunas de las estrategias y actividades para mejorar la autoestima en el aula:

Utilizar frases motivadoras

Cuando se haga bien el trabajo o se logre un progreso, hay que felicitarlos y reconocerlo. Es clave “regalar” muestras de aprecio y elogiar cuando sea necesario. Esto no quiere decir que en el caso de que se produzcan errores no se haga crítica: se puede hacer, pero siempre de forma constructiva y centrándose en el error, no en el niño.

Creer en el niño o niña

Si ellos perciben esto, serán también capaces de creer en ellos mismos. Por el contrario, si se ponen etiquetas del tipo “eres un desastre”, acabarán dudando de sus propias capacidades.

 

 

Autoconocimiento

Trabajar con el escolar la necesidad de conocerse bien a sí mismo porque esto le permitirá conocer sus puntos negativos y positivos y, por tanto, potenciará los buenos e intentará mejorar los malos.

Poner retos

Eso es debido a que el alumno pensará que es capaz de realizar diferentes actividades y cumplir los objetivos. De esta forma se sentirá útil. Hay que calibrar bien qué retos ponemos: deben ser adecuados para su edad y calcular la frustración; si todos son demasiado ambiciosos y el escolar no logra ninguno será contraproducente.

Reinventar el concepto de error

Hacerle ver que un error no es más que una oportunidad de seguir aprendiendo. Los alumnos deben tener el espíritu de superación de la frustración, es decir, ser capaces de perder el miedo al fracaso, de asumir que no todo sale bien a la primera, de aprender a enfrentarse a cosas nuevas.

 

 

Evitar las etiquetas

Cuando el alumno haga algo incorrecto, centraremos la atención en el hecho, nunca en la persona. Debemos evitar a toda costa etiquetas del tipo “eres un vago” o “no comprendes nada”.

Comunicación con la familia

Es fundamental que tanto familias como maestros tengan una autoestima adecuada. Si no conseguimos primero vernos positivamente a nosotros mismos, será casi imposible lograrlo con los demás.

No hay duda alguna de que el rendimiento escolar de los alumnos en Infantil, al igual que en el resto de las etapas, depende también de la autoestima del niño y esto se fomenta tanto en casa como en la escuela.