Viernes, 30 junio 2017

Técnicas para un reto alcanzable: el aprendizaje de idiomas

Elena Merino, coordinadora académica de la Escuela de Idiomas de UNIR, conversa con Tomislav Salvarica, docente de inglés y alemán, licenciado en Matemáticas y Educación Física, guía turístico y hablante de siete lenguas. Este polifacético profesor nos ofrece sus consejos para el aprendizaje de lenguas, desde su experiencia como discente y como docente.

Tomislav explica que su lengua materna es el croata y su segunda lengua el inglés. Subraya un aspecto muy interesante, y es el hecho de que, por no doblarse las películas a su idioma en la televisión, sino mostrarse en versión original con subtítulos, desde pequeño estuvo expuesto a la lengua inglesa de un modo directo. Destaca que de niño veía la televisión cuando aún no tenía capacidad de leer los subtítulos, dado que no sabía leer aún, por lo que tuvo una relación con la lengua inglesa de forma oral y sin intermediarios ni traducciones. Dice que esto fue muy beneficioso para su entonación y pronunciación.

El interés por las lenguas siempre floreció en el invitado como una pasión. Entre Primaria y Secundaria estudió latín ocho años. El latín no le resultó especialmente complicado por tener declinaciones, al igual que el croata (el croata tiene siete declinaciones y el latín cinco). Igualmente estudió griego e inglés desde Primaria. En Secundaria, estudió italiano y, en la Universidad, alemán. Posteriormente, comenzó a trabajar en el sector turístico y empezó a estudiar español, mientras que el bosnio, el serbio y el esloveno lo fue aprendiendo de forma natural de sus compañeros de trabajo. Indica que el más complicado de los tres es el esloveno. Los otros dos más similares al croata.

En el caso concreto del español, destaca, como dificultades principales, el subjuntivo, los tiempos pasados y las diferencias entre el verbo ser y estar. Del alemán, subraya la estructura y longitud de las palabras. Pero, en general, indica que no le resulta complicado aprender un idioma y dice que todo el mundo puede hacerlo. El ejemplo lo pone con el español, que él aprendió de forma autónoma, mediante libros y aplicaciones, entre otros, y cuando fue a una academia, para estudiarlo de manera formal, su nivel, alcanzado de forma personal, ya era B2.

Por su experiencia como docente en España, donde lleva tres años, tiene la impresión de que la educación en Croacia es más exigente y más estricta. Considera que podríamos mejorar en ese aspecto. Y resalta tres puntos en los que se podría incidir: el profesor (debería hablar únicamente en la lengua meta), los padres (su actitud hacia la lengua y el estudio es fundamental) y el propio alumno (debe intentar aprovechar los viajes para mejorar su conocimiento de la lengua del país de destino).

A lo largo de la intervención, tanto Tomislav como Elena van realizando una recopilación, de un modo muy pedagógico, de algunos consejos para el aprendizaje de lenguas:

– Ver películas en versión original, mejor sin subtitular, o con subtítulos en la lengua de la película o como última opción en español. En todo caso, nunca dobladas.

– Contar con un buen profesor de idiomas, que solo se comunique en la lengua objeto de estudio.

– Encontrar una motivación externa.

– Buscar una forma de aprendizaje que se adapte a nosotros.

Leer libros en la lengua meta.

Usar aplicaciones e internet para el autoaprendizaje o el intercambio.

Interactuar con hablantes nativos o con otros estudiantes de la lengua.

Superar la vergüenza.

– Buscar modos alternativos de transmitir una idea, con explicaciones o gestos, si es necesario.

Sobre si confunde la pronunciación entre idiomas, Salvarica responde que eso sucede al comienzo, no solo con la entonación, sino también con vocabulario u otros aspectos. Aunque puntualiza que solo le pasa si está en un contexto plurilingüe, rodeado de personas de diferentes lenguas, mientras que en el entorno de una lengua concreta, no se da esa circunstancia. Elena añade un detalle interesante cuando indica que estas confusiones suelen suceder debido a que las lenguas no son compartimentos estancos sino redes con uniones entre sí.

Los dos ponentes destacan la importancia de la inmersión para consolidar el aprendizaje de un idioma, que nos lleva, en el mejor de los casos, a pensar y soñar en la lengua meta. Todos los que hemos estado un tiempo en el extranjero tenemos esa experiencia, un momento en el que sentimos que la lengua ya es parte de nosotros y que la hemos interiorizado y hecho nuestra.

Tomislav se expresa muy bien en español a lo largo de toda la entrevista, y anima a aprender todos los idiomas que queramos, sin miedo. Él ya está pensando en empezar con el chino.