Miércoles, 20 mayo 2020

Requisitos para ser psicólogo

La Psicología es la ciencia que estudia el comportamiento y los procesos mentales de los seres humanos en relación al medio que les rodea. Sus campos de aplicación son muy variados: educación, salud, empresas, marketing, instituciones jurídicas, investigación… De acuerdo con el ámbito laboral en el que trabaja, las funciones de un psicólogo van desde la intervención clínica al asesoramiento educativo o empresarial, pasando por la gestión de recursos humanos. ¿Quieres saber cómo ser psicólogo? En UNIR analizamos los principales requisitos y las cualidades necesarias para ser un buen psicólogo.

 

 

¿Qué estudiar para ser psicólogo?

Para ejercer como psicólogo es necesario cursar el Grado en Psicología, una carrera universitaria de carácter oficial. Este grado consta de cuatro cursos (240 ETCS), durante los cuales el alumno adquiere las competencias básicas en las diferentes ramas de esta disciplina: Psicología de la Educación, Psicología de la Salud, Intervención Social y Psicología de las Organizaciones.

Pueden acceder a su matriculación los alumnos que hayan superado las pruebas de la EBAU; aquellos que cuenten con un título en FP de grado superior o titulación universitaria; y los mayores de 25 y 45 años tras superar una prueba de acceso.

Por otro lado, cada vez son más las empresas que buscan perfiles más especializados, así que es aconsejable que el psicólogo complete los estudios con un posgrado. Por ejemplo, en UNIR ofrecemos el máster en Psicología General Sanitaria.

Un último requisito para ejercer como psicólogo es la colegiación. Además de contar con la titulación de graduado en Psicología, para trabajar como psicólogo —o para abrir una consulta— es obligatorio inscribirse en el Colegio Oficial de Psicólogos del territorio donde se vaya a desarrollar la actividad profesional.

 

 

Vocación y curiosidad

Además, dedicarse a la Psicología y aspirar a ser un buen psicólogo requiere de una gran vocación. Vocación por ayudar a las personas en su bienestar emocional y social: ya sea en su vida personal, en su puesto de trabajo o en su carrera académica. El psicólogo puede ofrecer esta ayuda de manera directa con los clientes o pacientes y, de manera indirecta, mejorando las condiciones de las organizaciones e instituciones donde las personas desarrollamos gran parte de nuestras actividades.

Además de esta clara vocación, al psicólogo le tiene que mover una irrefrenable curiosidad: por saber cómo se gesta la conducta humana, qué procesos emocionales y cognitivos intervienen, qué variables influyen (o no) en nuestro comportamiento, sentimientos o maneras de pensar.

 

 

Habilidades del psicólogo

Algunas personas conciben la figura del psicólogo como un ser de capacidades extraordinarias que con mirarte puede adivinar qué va mal en tu personalidad. Otras creen que, gracias al poder de su oratoria, puede cambiar tu manera de pensar o actuar. Por suerte, estos estereotipos —a veces, prejuicios— en torno al trabajo de un psicólogo han ido desapareciendo con los años.

Ejercer la Psicología exige ciertas habilidades a sus profesionales; que si no se poseen inicialmente, se irán aprendiendo durante su formación y reforzando con la experiencia laboral. Hablamos de habilidades como la empatía, la escucha asertiva, la capacidad analítica y comunicativa. Pero, además, el psicólogo debe ser riguroso en su ejercicio y apoyar su labor (evaluación e intervención) en los estudios con base científica. No olvidemos que la Psicología fundamenta sus principios e investigaciones en el método empírico-científico.

En definitiva, si estás planteandote trabajar como psicólogo, deberás graduarte en Psicología y colegiarte en el Colegio Oficial de Psicólogos. Además, siempre es recomendable adquirir una especialización. Por supuesto, no dejes de reflexionar sobre cuál es tu verdadera vocación y si es una profesión que encaja contigo.