InternacionalAcceso estudiantes

Sergio Valiente, nadador de natación adaptada: "El valor de un deportista no está solo en una medalla"

El estudiante del Grado en Psicología de UNIR compagina la universidad con la competición nacional de natación adaptada. Defiende que la fortaleza mental es tan importante como el entrenamiento físico y reclama una inclusión basada en el respeto.

Sergio Valiente forma parte del Club SAD Delfines Siglo XXI.Descubre nuestros estudios de Ciencias de la Salud

Para Sergio Valiente, la piscina nunca ha sido únicamente un lugar para competir. “El valor de un deportista no está solo en la medalla o en la marca, sino en la capacidad de levantarse, seguir entrenando y no abandonar aquello que le hace bien”, afirma.

Valiente compite en natación adaptada, dentro de la clase S14, y forma parte del Club SAD Delfines Siglo XXI, con el que participa habitualmente en pruebas nacionales organizadas por la Federación Española de Deportes para Personas con Discapacidad Intelectual (FEDDI). Entre ellas figuran el Campeonato de España y distintas jornadas de la Liga Nacional AXA.

Grado en Psicología

Su experiencia en el deporte le llevó también a interesarse por comprender mejor la conducta humana. Ese interés terminó convirtiéndose en una decisión académica. Hoy estudia el Grado en Psicología en UNIR convencido de que la salud mental, la autorregulación emocional y la inclusión forman parte del mismo camino que comenzó hace años dentro de una piscina. “La psicología me está enseñando que la mente también se entrena”, asegura.

La mente también se entrena

Más allá de las marcas, Sergio Valiente entiende el deporte como una herramienta para crecer personal y profesionalmente. En esta conversación habla de la relación entre la natación y la psicología, de la importancia de gestionar las emociones y del papel que el deporte puede desempeñar en la construcción de una sociedad más inclusiva.

Pregunta: Tu trayectoria combina deporte de competición y formación universitaria. ¿Cómo nació tu pasión por la natación y qué te llevó a estudiar Psicología?

Respuesta: Mi pasión por la natación nació poco a poco, como un espacio donde podía sentirme bien, superarme y encontrar una forma de expresar quién soy. Al principio era una actividad deportiva, pero con el tiempo se convirtió en una parte muy importante de mi vida. La natación me ha dado disciplina, confianza, salud mental y una identidad deportiva que me ha ayudado a crecer.

La Psicología llegó también desde una necesidad muy personal: entender mejor la mente, la conducta, las emociones y las dificultades que muchas personas atraviesan. Siempre he tenido una sensibilidad especial hacia la justicia, la inclusión y las personas que se sienten diferentes o vulnerables. Estudiar Psicología me permite unir esa parte humana con una formación rigurosa para poder ayudar mejor en el futuro.

P: Muchos deportistas hablan de la fortaleza física necesaria para competir, pero menos de la fortaleza mental. ¿Qué papel juega la Psicología en tu día a día como nadador?

R: La Psicología juega un papel fundamental. En la natación no solo importa el cuerpo; también importa cómo gestionas los nervios, la presión, la frustración, la comparación con otros y los días en los que no te sale nada como esperabas.

En mi caso, la parte mental es clave para mantener la constancia, confiar en el proceso y no rendirme cuando aparecen dificultades. He aprendido que competir no consiste solo en ganar o hacer una marca, sino en ser capaz de presentarte, intentarlo, regularte emocionalmente y seguir creciendo aunque el resultado no sea perfecto.

P: ¿Cuál ha sido el momento más difícil que has tenido que afrontar en tu carrera deportiva?

R: Uno de los momentos más difíciles ha sido aprender a aceptar mis propios ritmos y mis limitaciones sin sentir que eso me hacía menos válido. En el deporte muchas veces uno se compara con los demás, y eso puede hacer daño si no aprendes a mirar tu propio camino.

También ha sido difícil gestionar los nervios antes de competir y la sensación de exigirme demasiado. Pero de esos momentos he aprendido algo muy importante: que el valor de un deportista no está solo en la medalla o en la marca, sino en la capacidad de levantarse, seguir entrenando y no abandonar aquello que le hace bien.

P: ¿De qué manera te está ayudando estudiar Psicología a afrontar los entrenamientos y las competiciones?

R: Uno de los aprendizajes que más me ha ayudado es entender la importancia de la autorregulación emocional. Antes podía centrarme demasiado en el resultado o en el miedo a fallar, pero estudiar Psicología me está ayudando a comprender mejor cómo funcionan la ansiedad, la atención, la motivación y la autoestima.

También me ayuda a ser más consciente de mis pensamientos antes de competir. Intento hablarme con más respeto, centrarme en lo que puedo controlar y no castigarme cuando algo no sale como esperaba. La Psicología me está enseñando que la mente también se entrena.

P: Compatibilizar una carrera universitaria con el deporte de competición no parece sencillo. ¿Cómo te organizas?

R: No siempre es fácil, porque estudiar Psicología exige constancia y la natación también requiere compromiso. Intento organizarme con rutinas claras, priorizando lo importante y aceptando que no todos los días puedo llegar al cien por cien a todo.

Para mí es importante tener una planificación sencilla y realista. Divido las tareas, intento no dejarlo todo para el último momento y busco mantener un equilibrio entre estudiar, entrenar, descansar y cuidar mi salud mental. A veces cuesta, pero la natación también me ayuda a estudiar mejor porque me da estructura, energía y una forma de desconectar.

P: Muchos deportistas de natación adaptada terminan convirtiéndose en referentes. ¿Sientes esa responsabilidad?

R: Sí, la siento, aunque intento vivirla con humildad. No me considero un referente en el sentido de estar por encima de nadie, pero sí creo que mi experiencia puede servir para que otras personas vean que tener una discapacidad no significa renunciar a competir, estudiar, crecer o tener sueños propios.

A otros jóvenes con discapacidad les diría que no dejen que una etiqueta defina todo lo que son. La discapacidad forma parte de la vida de una persona, pero no resume su valor, su esfuerzo ni su futuro. También les diría que pidan ayuda cuando la necesiten, que busquen espacios donde se sientan respetados y que no comparen su camino con el de los demás.

P: ¿Qué te ha aportado la natación más allá de los resultados y las medallas?

R: La natación me ha aportado mucho más que resultados. Me ha dado disciplina, autoestima, amistades, salud, pertenencia y una forma de demostrarme que puedo avanzar. También me ha ayudado a conocer mejor mi cuerpo, mis emociones y mis límites.

Más allá de las medallas, la natación me ha enseñado a convivir con la frustración, a valorar los pequeños progresos y a seguir intentándolo incluso cuando algo cuesta. Para mí, nadar es una forma de ordenar la mente y de sentir que estoy construyendo algo importante en mi vida.

Tengo una palabra que me llena y esa es “familia”. Mis compañeros y mis entrenadores se han convertido en mi familia, porque no es solo competir con ellos, es vivir rodeado de sus experiencias, su cariño, su apoyo, su fuerza y su capacidad de superación. Valoro mucho lo que me he encontrado en este camino y ellos son una de mis fuentes de vida.

Doy gracias por pertenecer al Club Delfines Siglo XXI de Madrid y también a la persona más especial para mí, mi pareja, porque sin su apoyo en los malos y buenos momentos no hubiera llegado a donde hemos llegado. Esto puede ser mi victoria, pero para mí es una victoria en conjunto.

P: Desde tu experiencia, ¿qué barreras siguen existiendo para lograr una inclusión real en el deporte y en la sociedad?

R: Creo que todavía existen muchas barreras, algunas muy visibles y otras más silenciosas. Las visibles tienen que ver con la falta de recursos, apoyos, información, accesibilidad, acompañamiento y oportunidades reales. A veces se habla mucho de inclusión, pero luego no siempre existen los medios suficientes para que una persona con discapacidad pueda participar en igualdad de condiciones, ya sea en el deporte, en la educación, en el trabajo o en la vida social.

Pero para mí las barreras más difíciles son las invisibles. Me refiero a los prejuicios, a las expectativas bajas, a que muchas veces se mira antes la discapacidad que a la persona. A veces se piensa que incluir es simplemente dejar participar, pero la inclusión real va mucho más allá. No se trata solo de abrir una puerta, sino de hacer que la persona se sienta parte, respetada, escuchada y valorada.

También creo que sigue existiendo una mirada demasiado basada en la compasión. Las personas con discapacidad no necesitamos que se nos trate como si fuéramos menos capaces ni como si nuestro valor dependiera de superar constantemente algo. Necesitamos respeto, oportunidades, confianza y apoyos adecuados. Las adaptaciones no son privilegios; son herramientas para que todos podamos tener una oportunidad justa.

sergio-valiente Sergio Valiente estudia el Grado en Psicología de UNIR.

En el deporte adaptado esto se ve muy claro. No basta con que existan competiciones o categorías. También hace falta más visibilidad, más reconocimiento, más apoyo institucional y más conocimiento por parte de la sociedad.

Para lograr una inclusión real, creo que hay que cambiar la mirada. No ver primero la limitación, sino la persona. No preguntar solo “qué no puede hacer”, sino “qué necesita para poder hacerlo”. La inclusión no debería depender de la buena voluntad de unos pocos, sino formar parte de una sociedad más justa, más humana y más consciente.

Al final, para mí la inclusión real significa dignidad. Significa que una persona pueda estudiar, entrenar, competir, trabajar, equivocarse, mejorar, aportar y soñar sin que su discapacidad sea una barrera constante ni una etiqueta que lo explique todo. La discapacidad puede formar parte de una persona, pero nunca debería reducir todo lo que esa persona es.

P: ¿Cómo imaginas tu futuro dentro de unos años?

R: Me imagino vinculado a la Psicología, pero sin perder el deporte como una parte importante de mi vida. Me gustaría orientar mi futuro hacia una Psicología con impacto social, relacionada con la inclusión, la protección de personas vulnerables, la infancia, la adolescencia, la discapacidad y la defensa de derechos.

No descarto que el deporte también forme parte de ese camino, porque la natación me ha enseñado muchas cosas que conectan con la Psicología: motivación, autoestima, superación, identidad, pertenencia y salud mental. Me gustaría que mi trayectoria pudiera unir lo que he vivido como deportista con lo que estoy aprendiendo como estudiante.

P: Si tuvieras que resumir en una sola idea todo lo que la natación y la Psicología te han enseñado sobre la vida, ¿cuál sería?

R: Diría que cada persona tiene su propio ritmo, pero eso no significa que no pueda llegar lejos. La natación y la Psicología me han enseñado que avanzar no siempre es hacerlo rápido, sino seguir adelante con sentido, con esfuerzo y con respeto hacia uno mismo.

También me han enseñado que detrás de cada persona hay una historia que merece ser comprendida, no juzgada.

P:  Para terminar, ¿qué le dirías hoy al Sergio que comenzó a nadar por primera vez sin saber hasta dónde podía llegar?

R: Le diría que confíe más en sí mismo. Que no tenga tanta prisa por demostrar nada y que no se compare tanto con los demás. Le diría que habrá momentos difíciles, nervios, dudas y días en los que pensará que no puede, pero que siga.

También le diría que la natación no solo le va a dar competiciones o marcas, sino una forma de conocerse, de crecer y de encontrar fuerza. Y, sobre todo, le diría que ser diferente no significa valer menos: significa que su camino puede ser distinto, pero también muy valioso. Que se perdone, que se quiera como es y que disfrute cada momento como si fuera el último, porque son en esos momentos, a mi parecer, los que te llenan de vida.

Una mirada que va más allá del deporte

Más allá de la competición, Sergio Valiente reivindica una forma distinta de entender el éxito. En su discurso no aparecen únicamente las marcas o las medallas, sino conceptos como la autoestima, la dignidad, la inclusión o el respeto por los tiempos de cada persona. Valores que hoy cultiva tanto en la piscina como en las aulas del Grado en Psicología de UNIR y que espera trasladar algún día a su ejercicio profesional.

  • Facultad de Ciencias de la Salud

Títulos que te pueden interesar

Noticias relacionadas

Las alergias cutáneas en la infancia combinan factores inmunológicos, ambientales y emocionales

Tipos de alergias en la piel de los más jóvenes

Las alergias cutáneas en la infancia combinan factores inmunológicos, ambientales y emocionales. Comprender sus causas, manifestaciones y formas de prevención ayuda a mejorar el bienestar de los menores en el entorno escolar.

El melanoma es un tipo de cáncer de piel

Melanoma: ¿qué es y cómo cuidar tu piel este verano?

El melanoma es un tipo de cáncer de piel que requiere de medidas preventivas, especialmente en los meses de mayor exposición solar.

Para convertirte en experto en trauma y ser terapeuta EMDR debes contar con una formación en Psicología o Psiquiatría

Terapeuta EMDR: qué estudiar para ser un experto en trauma

Para convertirte en experto en trauma y ser terapeuta EMDR debes contar con una formación en Psicología o Psiquiatría y obtener una acreditación específica oficial en la terapia de Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares.


Docencia 100% online

Nuestra metodología te permite estudiar sin desplazarte mediante un modelo de aprendizaje personalizado


Clases en directo

Nuestros profesores imparten 4.000 horas de clases online a la semana. Puedes asistir en directo o verlas en otro momento


Mentor - UNIR

En UNIR nunca estarás solo. Un mentor realizará un seguimiento individualizado y te ayudará en todo lo que necesites

La fuerza que necesitas

Graduación Logroño 2025

Acompañamiento personalizado