UNIR Revista
¿De qué forma se puede integrar la experiencia acumulada durante años por las personas mayores en el nuevo escenario profesional? Los especialistas coincidieron en Foro UNIR en la urgencia de derribar prejuicios y fomentar la colaboración intergeneracional.

Los 7 puntos claves del Foro UNIR
- Talento senior como oportunidad: El envejecimiento no es un problema, sino una oportunidad para aprovechar la experiencia acumulada. Integrar este talento mejora la productividad y la cohesión social.
- Edadismo como barrera estructural: Los prejuicios hacia las personas mayores siguen limitando su acceso al empleo y a la formación. Combatirlos es esencial para lograr una sociedad más justa.
- Intergeneracionalidad activa: La conexión entre generaciones no surge sola, requiere proyectos concretos. Estas relaciones generan aprendizaje mutuo y bienestar emocional.
- Aprendizaje continuo: La formación ya no termina en la juventud. Es necesario promover el aprendizaje a lo largo de toda la vida para adaptarse a los continuos cambios.
- Soledad no deseada: No depende de la edad, sino de la falta de relaciones significativas. Fomentar la participación social es esencial para combatirla.
- Tecnología inclusiva: La digitalización debe estar al servicio de las personas. Es fundamental reducir la brecha digital en el colectivo senior.
- Solidaridad intergeneracional: El equilibrio social depende de la cooperación entre generaciones. Todos aportan en distintas etapas de la vida.
El aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento progresivo de la población plantean un cambio estructural en la sociedad y en el mercado laboral. En el Foro UNIR ‘Gestión del talento adulto: la longevidad cambia el mercado de trabajo’, los expertos coincidieron en que este nuevo escenario exige aprovechar mejor la experiencia acumulada, fomentar la colaboración entre generaciones y combatir el edadismo. La longevidad, lejos de ser un problema, se presenta como una oportunidad para construir una sociedad más equilibrada, diversa y cohesionada.
En el encuentro, moderado por Jorge Heili, director de Foro UNIR, participaron Cristina Rodríguez-Porrero Miret, coordinadora del Foro LIDEA; María Luisa Forniés Arranz, presidenta de Acervo Intergeneracional; y José Luis Fernández Santillana, presidente de CEOMA. Todos ellos abordaron desde diferentes perspectivas los retos y oportunidades que plantea una sociedad cada vez más longeva.
La jornada se celebró coincidiendo con el Día Europeo de la Solidaridad y Cooperación entre Generaciones, una fecha que subraya la necesidad de reforzar los vínculos entre jóvenes y mayores. En España, más del 20% de la población supera los 65 años, una cifra que evidencia el impacto del envejecimiento demográfico y la necesidad de adaptar políticas, empresas y modelos sociales a esta realidad.
El valor del talento senior en una sociedad longeva
Uno de los ejes principales del foro fue la reivindicación del talento senior como un activo clave. José Luis Fernández Santillana alertó sobre el desaprovechamiento de la experiencia en el mercado laboral: “El talento senior se está desperdiciando. No es un problema de conocimientos, es un problema de oportunidades”. Según explicó, muchas personas mayores de 50 años quedan fuera del sistema laboral pese a contar con una trayectoria valiosa.
Esta exclusión no solo afecta a los individuos, sino también a la cohesión social. “Prácticamente la mitad de los parados en España tiene más de 50 años”, señaló, poniendo de manifiesto una realidad que refleja el peso del edadismo en el mercado laboral. Frente a ello, defendió un modelo basado en la complementariedad entre generaciones, donde la rapidez de adaptación de los jóvenes se combine con la experiencia de los mayores.
José Luis Fernández Santillana, presidente de CEOMA.
Cristina Rodríguez-Porrero también incidió en la necesidad de reconocer el papel activo de las personas mayores. “Las personas mayores tenemos que ser conscientes de que podemos liderar nuestras vidas y también cambios sociales”, afirmó. Para ella, la clave está en construir una inteligencia colectiva que aproveche el conocimiento de todas las edades.
Relaciones entre generaciones: más allá del discurso
El foro puso especial énfasis en la importancia de las relaciones intergeneracionales como herramienta para construir una sociedad más inclusiva. María Luisa Forniés defendió que estas conexiones no surgen de forma espontánea, sino que requieren planificación y trabajo. “Las relaciones intergeneracionales son magia cuando se consigue conectar a distintas generaciones desde el encuentro y el diálogo”, explicó.
A través de proyectos como ‘Leer te quiero’, Acervo Intergeneracional promueve el contacto entre jóvenes y mayores mediante la lectura compartida. Estas iniciativas no solo combaten la soledad, sino que generan aprendizaje mutuo y enriquecimiento emocional. “Buscamos el acervo personal, la experiencia de vida que cada persona aporta”, subrayó Forniés.
El concepto de acervo, entendido como el conjunto de conocimientos y vivencias acumuladas, se convierte así en un elemento esencial para entender el valor de las personas mayores. No se trata únicamente de su formación académica, sino de su experiencia vital, capaz de aportar perspectiva y sentido a las nuevas generaciones.
Derechos, dignidad y diversidad en el envejecimiento
Cristina Rodríguez-Porrero articuló su intervención en torno a lo que denominó las “siete D”: derechos, deberes, dignidad, diversidad, dimensiones, diálogo y desarrollo de propuestas. Este enfoque pone a la persona en el centro y reconoce la heterogeneidad del colectivo senior.
Cristina Rodríguez-Porrero Miret, coordinadora del Foro LIDEA.
“La diversidad hoy en día es un factor fundamental. No somos un grupo homogéneo”, afirmó, destacando que las personas mayores presentan trayectorias, capacidades y necesidades muy distintas. Este reconocimiento resulta fundamental para diseñar políticas eficaces y evitar generalizaciones que perpetúan estereotipos.
Además, insistió en que los derechos no desaparecen con la edad ni en situaciones de crisis. “Los derechos siguen en todas las edades y en todos los ámbitos de la vida”, recordó, subrayando la importancia de garantizar condiciones dignas en aspectos como el empleo, la vivienda o las pensiones.
El reto del empleo en un mercado cambiante
El mercado laboral fue otro de los grandes temas del foro. Los expertos coincidieron en que el modelo tradicional de carrera profesional se ha quedado obsoleto. Hoy, el aprendizaje continuo y la adaptabilidad son imprescindibles para todas las edades.
Rodríguez-Porrero señaló que “el aprendizaje es un tema continuo” en una sociedad marcada por el cambio constante. Esta idea conecta con la necesidad de ofrecer oportunidades de formación a lo largo de toda la vida, especialmente para las personas mayores, que a menudo quedan excluidas de estos procesos.
Por su parte, Fernández Santillana defendió la importancia de facilitar la adaptación tecnológica del colectivo senior. “Vamos a enseñarles, pero hay que facilitarles las herramientas”, afirmó, señalando que la brecha digital sigue siendo un obstáculo importante.
Soledad no deseada y participación activa
La soledad no deseada emergió como uno de los principales problemas asociados al envejecimiento. Sin embargo, los especialistas presentes en Foro UNIR advirtieron de que no se trata únicamente de una cuestión de edad. “Hay gente que vive rodeada de personas y se siente muy sola”, explicó Fernández Santillana.
La clave, según coincidieron, está en fomentar las relaciones y la participación activa. Desde el voluntariado hasta las actividades culturales, existen múltiples vías para mantener el vínculo social y evitar el aislamiento. “Somos sujetos relacionales y cuando eso falla, aparecen problemas de salud mental”, añadió.
En este sentido, las iniciativas intergeneracionales se presentan como una herramienta eficaz para combatir la soledad y fortalecer la cohesión social.
Tecnología, formación y nuevos escenarios
El avance tecnológico plantea tanto desafíos como oportunidades. Mientras que algunos mayores quedan excluidos por falta de formación, otros encuentran en la tecnología una vía para mantenerse activos. Fernández Santillana insistió en que “la tecnología es un instrumento al servicio de las personas” y no un fin en sí misma.
Al mimo tiempo, destacó proyectos innovadores que utilizan herramientas digitales para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, como sistemas capaces de detectar cambios en el estado de ánimo y alertar a familiares.
María Luisa Forniés Arranz, presidenta de Acervo Intergeneracional.
Por su parte, María Luisa Forniés invitó a imaginar nuevos modelos educativos que integren el autoconocimiento, la autonomía y la satisfacción personal como pilares fundamentales. “La educación tiene que ayudar a pasar del ‘tengo’ al ‘elijo’”, afirmó.
Hacia una sociedad más justa e intergeneracional
El encuentro concluyó con un llamamiento a la colaboración entre generaciones como base para construir una sociedad más justa. Frente a discursos que enfrentan a jóvenes y mayores, los ponentes defendieron la solidaridad como principio esencial.
“Se está intentando provocar un enfrentamiento entre generaciones, pero no se trata de eso, se trata de trabajar juntos”, advirtió Fernández Santillana. La complementariedad, y no la competencia, debe ser el eje de las relaciones intergeneracionales.
En definitiva, la longevidad plantea un reto colectivo que exige repensar el papel de cada etapa de la vida. Aprovechar el talento senior, fomentar el diálogo y garantizar derechos son pasos imprescindibles para construir un futuro sostenible e inclusivo.
Los mensajes principales de los participantes
Cristina Rodríguez-Porrero Miret:
- “Las personas mayores tenemos que ser conscientes de que podemos liderar nuestras vidas y también cambios sociales”.
- “Nos unen muchas más cosas que nos separan y debemos trabajar desde el diálogo para mejorar la vida de todas las generaciones”.
María Luisa Forniés Arranz:
- “Las relaciones intergeneracionales son magia cuando se consigue conectar a distintas generaciones desde el encuentro y el diálogo”.
- “Buscamos el acervo personal, la experiencia de vida que cada persona aporta, porque ahí está el verdadero valor”.
José Luis Fernández Santillana:
- “El talento senior se está desperdiciando, no es un problema de conocimientos, es un problema de oportunidades”.
- “No se trata de enfrentar generaciones, sino de trabajar juntos desde la complementariedad para construir una sociedad más justa”.
- Facultad de Ciencias de la Salud






