UNIR Revista
Los psicólogos ofrecen apoyo emocional a las mujeres en situación de violencia para ayudarles a superar su situación, pudiendo también trabajar con los agresores y el resto de la sociedad para concienciar sobre este tema.

En las intervenciones psicológicas pueden abordarse una gran variedad de situaciones, algunas tan relevantes como la atención de personas en situación de la violencia machista. Definir las funciones del psicólogo en casos de violencia de género permite ofrecer una atención de mayor calidad y tratar de afrontar estos problemas de manera eficaz.
La especialización del psicólogo es esencial para analizar y manejar la intervención en este tipo de escenarios. El Máster en Psicología General Sanitaria de UNIR capacita al estudiante a llevar a cabo intervenciones psicológicas en casos de violencia de género, marcando una diferencia significativa en la vida de estas personas.
La intervención psicológica en violencia de género
Según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, la violencia de género es “aquella que se ejerce sobre las mujeres por parte de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones de afectividad (parejas o exparejas)”. Por ende, el género es determinante a la hora de afirmar que existe dicha violencia.
Las formas en las que se ejerce la violencia de género son diferentes: psicológica, física, emocional, económica, etc.
La asistencia y ayuda a mujeres en situación de violencia de género debe hacerse desde diferentes ámbitos. Además, es importante seguir unos modelos de intervención, que son propuestas estructuradas para que las intervenciones de los diferentes profesionales sigan unos criterios homogéneos. Estos modelos buscan ofrecer una atención adecuada a las víctimas de violencia machista, así como impulsar medidas de prevención y sensibilización en toda la sociedad. Aunque los modelos de intervención dependen de cada comunidad autónoma, en la práctica todos se caracterizan por el principio de no discriminación, no juzgar ni culpar a las víctimas, fomentar su autonomía a nivel personal, social y profesional y preservar su seguridad e intimidad
Respecto a la intervención psicológica con víctimas de violencia de género, su principal objetivo es ayudar a superar esta problemática, gestionarla y dotarse de técnicas y herramientas para mejorar el estado emocional/mental.
En estas consultas, el profesional desempeña un papel fundamental en la identificación, evaluación y tratamiento de las mujeres en situación de violencia de género:
- La intervención psicológica en violencia de género se emplea para evaluar a la afectada, comprender la naturaleza y la gravedad de la violencia que sufren y los riesgos asociados a este problema.
- El psicólogo ofrece apoyo emocional a estas víctimas, proporcionándoles un espacio seguro para que sientan la confianza de expresarse y compartir sus emociones y experiencias.
- Esta intervención es colaborativa; tiene en cuenta la valoración y aporte de otros profesionales, como los trabajadores y educadores sociales.
- Puede darse de manera individual o mediante terapias grupales en función de las necesidades de las víctimas. Concretamente, la terapia individual se centra en la víctima, mientras que en la grupal se promueve el apoyo mutuo y se aprenden estrategias de afrontamiento.
- La intervención psicológica en violencia de género también se puede realizar a través de un programa educativo donde se conciencie sobre el tema y se fomente la prevención de la violencia contra la mujer, en cualquiera de sus formas.
El psicólogo tratará con su intervención en violencia de género abordar los problemas psicológicos derivados de esta cuestión, promover prácticas preventivas y evaluar las causas y formas de esta violencia para saber identificar correctamente el problema y solventarlo de la mejor forma posible.
Funciones del psicólogo en violencia de género
Las principales funciones del psicólogo en casos de violencia de género se enfocan en tres ámbitos:
Con las víctimas
- Evaluar y diagnosticar posibles trastornos, el impacto psicológico ya que la violencia de género puede provocar depresión, ansiedad, trastorno de estrés postraumático, fobias, etc.
- Brindar apoyo para canalizar y gestionar emociones, practicar la escucha activa y ofrecer ayuda para superar la situación.
- Promover procesos de recuperación emocional, trabajando la autoestima, aspectos emocionales, desvincularse de creencias erróneas, roles de género, etc.
- Ofrecer seguridad e intervenir en situaciones de crisis en las que se garantice a la víctima la protección de su integridad. Así, ésta puede solicitar medidas civiles de protección en casos de violencia de género y, gracias al informe del psicólogo y el trabajo en colaboración con otras disciplinas, la autoridad determinar esa orden. Concretamente, el psicólogo forense penal se encarga específicamente de la evaluación psicológica en estos casos.
Con los agresores
- Valorar la disposición del agresor a participar en este tipo de intervenciones psicológicas.
- Realizar una evaluación exhaustiva para comprender el origen y gravedad de la violencia, así como factores individuales y contextuales que puedan contribuir, como por ejemplo: ausencia de valores, educación deficiente, malos modelos de referencia, entre otros.
- Impulsar terapias basadas en abordar el control de la ira, agresividad, patrones de comunicación disfuncionales, etc.
- Trabajar el desarrollo de la empatía, el establecimiento de relaciones sanas, ayudar al agresor a asumir su responsabilidad y concienciar sobre las consecuencias de sus actos y de la violencia.
- Facilitar tácticas para cambiar estos patrones de comportamiento y de pensamiento y enseñarle a resolver conflictos de manera constructiva.
Con el resto de la sociedad
- Colaboración multidisciplinar con otros profesionales, como trabajadores sociales, abogados, sanitarios… para ofrecer una atención integral y coordinada.
- Participar en investigaciones y programas sobre violencia de género, como por ejemplo: terapias de intervención con grupos de mujeres víctimas de violencia, talleres en centros penitenciarios con agresores encarcelados, charlas de concienciación/educación en institutos y asociaciones vecinales, etc.
- Ofrecer tácticas y educar para promover la prevención y aumentar la conciencia sobre la violencia de género, sus consecuencias e implicaciones.

Psicología con perspectiva de género
El enfoque en perspectiva de género en psicología se centra en comprender cómo las experiencias y los roles de género influyen en el comportamiento, la salud mental y el bienestar de las personas. Estas son las principales características de esta perspectiva:
- Reconoce que las diferencias y desigualdades por razón de género son motivadas por construcciones sociales y culturales.
- Integra el tratamiento de temas como la discriminación de género, el sexismo y la violencia de género en la práctica clínica y la investigación.
- Analiza los contextos sociales y examina las estructuras de poder, las cuestiones de privilegio y de opresión relacionadas con el género que, además, contribuyen a generar injusticia y desigualdad.
- Promueve planes de concienciación, educación e intervención para prevenir la violencia de género.
- Persigue el empoderamiento personal, fomenta la autonomía de las personas independientemente de su género.
A este respecto, la psicología con perspectiva de género cumple con uno de los objetivos de desarrollo sostenible, el ODS 5: igualdad de género y empoderamiento de mujeres y niñas, el cual persigue la eliminación mundial de la discriminación hacia esta parte de la población con el fin de constituir sociedades más justas.
- Las investigaciones bajo este enfoque contribuyen a la comprensión de cómo la experiencia de género, el desarrollo humano y las relaciones interpersonales influyen en la salud psicológica.
- En las intervenciones psicológicas bajo esta perspectiva se abordan problemas de salud mental relacionados con las construcciones de género (alrededor de las cuales se conforman, por ejemplo, los estereotipos).
En resumen, la psicología con perspectiva de género es clave para asegurar que en las intervenciones de este tipo se ejecute de forma inclusiva, sensible y efectiva para todas las personas, sin distinción de género.
Formación en psicología para casos de violencia de género
Para ejercer como psicólogo en casos de violencia de género primero hay que contar con un Grado en Psicología y, posteriormente, especializarse a través de másteres como el de Intervención Social. Otra posible opción es el Máster en Psicología Forense o el Máster en Psicoterapia: Terapias de Tercera Generación de UNIR.
Estos profesionales deben conocer en profundidad en qué consiste la psicología con perspectiva de género y abogar por políticas que promuevan la igualdad, la prevención de la violencia y el cambio de actitudes culturales y producto de construcciones sociales que generan casos de violencia de género.
Además de las vías en la rama de la psicología, hay profesionales que pueden emplearse en el campo de la violencia de género realizando, por ejemplo, el Grado en Trabajo Social o el Grado en Educación Social.






