InternacionalAcceso estudiantes

Cómo convertir la inclusión en una práctica diaria para garantizar la diversidad en las aulas

La cifra de estudiantes con necesidades especiales no deja de crecer en España. Cristina de la Peña, coordinadora de la Mención en Pedagogía Terapéutica de UNIR, explica cómo transformar la práctica docente para responder a una realidad cotidiana en las aulas.

Mención PT
Cristina de la Peña Álvarez, coordinadora académica de la Mención en Pedagogía Terapéutica de UNIR

“Las aulas nunca han sido homogéneas. Pero hoy esa diversidad es visible, reconocida y exige docentes preparados para convertirla en una oportunidad”. Son palabras de Cristina de la Peña Álvarez, docente e investigadora de UNIR, con las que enmarca un desafío clave para cualquier sociedad, ante la necesidad de maestros y profesores más y mejor formados capaces de afrontar la diversidad en las aulas.

Una reflexión que se abre paso entre unas cifras reveladoras: más de 90.000 alumnos presentan diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista y por encima de los 250.000 reciben apoyos específicos por necesidades educativas especiales. Si se amplía el foco al alumnado con necesidad específica de apoyo educativo, la cifra supera ampliamente el 10% del total escolarizado.

Mención en Pedagogía Terapéutica (Educación Especial)

Pero como destaca esta especialista en alfabetización y competencia lingüística, y sus dificultades desde un prisma conductual y neurofisiológico, detrás de cada número hay una historia personal, un talento por descubrir y una responsabilidad colectiva: “En una clase donde cada niño y cada niña posee características, intereses, capacidades y ritmos distintos, la enseñanza no puede ser uniforme. Debe diseñarse desde la heterogeneidad para garantizar no solo la igualdad, sino también una equidad real”, explica.

Para esta experta, una educación inclusiva significa “transformar la escuela para que nadie se quede fuera, reconociendo el potencial de cada estudiante, eliminando barreras para el aprendizaje, diseñando experiencias que permitan múltiples formas de participar y demostrar lo aprendido y construir convivencia y cohesión social”.


[Vuelve a ver el Foro UNIR: ‘Las claves para una educación inclusiva en el aula’, en el que destacados expertos analizaron la diversidad desde una visión práctica y positiva, y el importante papel que tienen los docentes de Audición y Lenguaje (AL) y Pedagogía Terapéutica (PT) en las escuelas].

La responsable de la Mención en Pedagogía Terapéutica de UNIR sostiene que educar en la diversidad implica transformar la escuela desde dentro. “La inclusión no consiste en adaptar puntualmente contenidos, sino en rediseñar la estructura misma de la enseñanza para que nadie quede fuera”. Desde su perspectiva, “la clave está en entender que la equidad exige reconocer las diferencias y trabajar con ellas, no contra ellas”.

Cristina de la Peña considera que la inclusión educativa ya no puede entenderse como una opción metodológica, sino como un compromiso ético y social. “La escuela contemporánea debe asumir que la diversidad no es una excepción, sino la norma. En este contexto, la formación docente adquiere una relevancia estratégica: no basta con buena voluntad, se requieren competencias, herramientas y una mirada profesional fundamentada”, subraya.

Comunidad responsable: “Educar en la diversidad no es una opción, es una responsabilidad, un compromiso ético y social. La inclusión depende de profesionales preparados que sepan trabajar juntos, porque la inclusión se construye en comunidad”.

La docente, doctora en Ciencias de la Educación y licenciada en Psicología, defiende que es necesario abandonar los modelos uniformes de enseñanza y apostar por propuestas que partan de la heterogeneidad real del alumnado. “La educación inclusiva supone eliminar barreras para el aprendizaje, diseñar experiencias que permitan múltiples formas de participación y reconocer el potencial de cada estudiante”, dice.

Escuela y familia: alianza imprescindible

Pero no todo gira alrededor del aula. La inclusión, en su opinión, no termina entre esas cuatro paredes físicas o virtuales. “Debe proyectarse hacia la construcción de una sociedad más empática y cohesionada. Formar ciudadanos críticos y solidarios empieza en la manera en que se organiza la enseñanza”.

Más allá del aula: “La inclusión debe proyectarse hacia la construcción de una sociedad más empática y cohesionada. Formar ciudadanos críticos y solidarios empieza en la manera en que se organiza la enseñanza”.

La inclusión no puede sostenerse sin una relación sólida entre escuela y familia. De la Peña defiende una comunicación abierta y continua que permita coherencia entre el entorno escolar y el hogar. “La inclusión se construye en comunidad”. Así, cuando el niño percibe alineación entre ambos espacios, su seguridad emocional se fortalece.

Esta relación debe contemplar la diversidad cultural y social de cada familia. Por eso, el docente necesita habilidades comunicativas, capacidad de escucha y sensibilidad para comprender distintos contextos. “La coordinación familia-docentes no puede limitarse a reuniones formales, debe convertirse en un proceso de colaboración activa donde ambas partes compartan objetivos y estrategias”.

De la teoría a la práctica diaria

¿Pero cómo llevar la inclusión al día a día cuando suena el timbre cada mañana? Según esta especialista, la respuesta a esta pregunta comienza por conocer profundamente al alumnado. “La inclusión es planificación, sensibilidad y competencia profesional”, señala.

No se trata de improvisar, sino de diseñar con intención pedagógica. Según sostiene, “la práctica docente debe estar fundamentada en la evidencia científica y en el enfoque del Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), que promueve múltiples formas de representación, acción y expresión e implicación”.

Formación estratégica: “La formación docente adquiere una relevancia estratégica: no basta con buena voluntad, se requieren competencias, herramientas y una mirada profesional fundamentada”.

En la Mención de Pedagogía Terapéutica de UNIR que dirige, la inclusión es planificación, sensibilidad y competencia profesional. Se acompaña a los estudiantes para que sean docentes capaces de:

  • Diseñar actividades multinivel, con distintos grados de dificultad.
  • Utilizar materiales didácticos multimodales (visual, auditivo, manipulativo, digital).
  • Incorporar tecnología educativa e inteligencia artificial como aliadas de la personalización.
  • Organizar agrupamientos flexibles según la actividad y necesidad.
  • Evaluar poniendo el foco en el proceso de aprendizaje, no solo en el resultado.
  • Desarrollar competencias socioemocionales para crear aulas seguras y empáticas.

Cristina de la Peña hace hincapié en que “nuestros docentes no solo saben qué hacer, sino que saben por qué lo hacen y cómo lo hacen con cada estudiante. Para ello, nos basamos en una formación que combina prácticas y experiencias reales, propuestas educativas basadas en evidencia científica, neuroeducación, tecnología e innovación educativa y desarrollo de competencias socioemocionales”.

Metodologías activas, educación personalizada, colaboración con otros especialistas… “La inclusión no depende de la buena voluntad sino de profesionales preparados que sepan trabajar juntos. El papel del docente va mucho más allá hoy de explicar contenidos: es diseñador de experiencias inclusivas, coordinador de equipos interdisciplinarios y agente activo de transformación social. En la Mención de PT de UNIR, formamos docentes que entienden que la inclusión real solo es posible cuando existe colaboración, metodología rigurosa y mirada científica”, afirma.

También hay que destacar que, en este proceso educativo, la inclusión efectiva nace de la sinergia entre profesionales: tutores, especialistas en pedagogía terapéutica, orientadores, logopedas, equipo directivo y familias. Pero Cristina deja claro que “la interdisciplinariedad no es repartir tareas, sino pensar juntos”. Para la docente de UNIR, se trata de “analizar una situación desde distintos marcos de conocimiento para comprender la complejidad que afecta al aprendizaje de cada estudiante”.

El modelo UNIR: “En la Mención de Pedagogía Terapéutica trabajamos con casos prácticos reales que preparan a nuestros futuros docentes para liderar esa coordinación que necesita la inclusión”.

Porque cuando los profesionales colaboran se optimizan recursos, se detectan necesidades invisibles a simple vista, se diseñan intervenciones más especializadas y personalizadas y el estudiante se siente acompañado y comprendido. “En la Mención de PT de UNIR trabajamos con casos prácticos reales que preparan a nuestros futuros docentes para liderar esa coordinación”.

Más de 250.000 alumnos reciben apoyos específicos en España por necesidades educativas especiales.

Por ejemplo, continúa, “imaginemos una situación habitual en un aula de 3º de Educación Infantil, donde la tutora quiere introducir pictogramas para favorecer la comunicación de un alumno con Trastorno del Espectro Autista (TEA). En coordinación semanal, trabaja junto a la especialista en PT para diseñar apoyos visuales coherentes, incorporar pictogramas en la decoración del aula, adaptar rutinas y espacios comunes y formar al resto del alumnado en su uso naturalizado. El resultado no es solo apoyo individual, sino transformación del entorno completo para que la comunicación sea accesible para todos. Esto es inclusión sistémica”, defiende.

Gestionar la diversidad: “Las metodologías activas permiten gestionar distintos ritmos, estilos y formas de expresión, convirtiendo al alumnado en protagonista de su aprendizaje”.

En este contexto, las metodologías activas juegan un papel muy importante porque son el motor de una inclusión real. Como explica, “un docente inclusivo diversifica, construyendo aulas participativas, equitativas y emocionalmente seguras”. Además, continúa argumentando que “las metodologías activas permiten gestionar distintos ritmos, estilos y formas de expresión, convirtiendo al alumnado en protagonista de su aprendizaje”.

Metodologías en el centro de la formación

La Mención de PT de UNIR sitúa estas metodologías en el centro de la formación como, por ejemplo, en:

  • Aprendizaje cooperativo: Cada estudiante explica contenidos a sus compañeros utilizando distintos formatos: dramatización, narración, dibujo, esquemas visuales… Se aprende enseñando y se fortalece la cohesión.
  • Trabajo por proyectos: Un mismo proyecto puede abordarse mediante múltiples modalidades: infografía, maqueta, podcast, vídeo, presentación interactiva. Todos pueden participar desde sus fortalezas.
  • Diálogo compartido: Espacios donde cada alumno expresa lo que sabe de diversas maneras, favoreciendo la inclusión comunicativa.
  • Recursos digitales, interactivos y audiovisuales: Herramientas que multiplican las vías de acceso a la información.

Uno de los elementos más innovadores en la actualidad es la integración de numerosa tecnología educativa, especialmente la inteligencia artificial. La responsable del mención de UNIR considera que estas herramientas pueden extender la personalización sin sustituir la intervención humana: “La IA potencia en el docente la capacidad de personalizar y humanizar la enseñanza”, señala.

Bien utilizada, la inteligencia artificial permite adaptar materiales a distintos niveles de competencia, generar apoyos visuales personalizados y facilitar accesibilidad cognitiva. “No se trata de automatizar la educación, sino de ampliar las posibilidades de atención individualizada”, explica.

En este sentido, la formación docente debe incluir competencias digitales con enfoque inclusivo y base científica, evitando un uso superficial o meramente instrumental de la tecnología.

El profesional que se necesita

Al final, se trata de formar docentes que transformen vidas. Hoy las aulas necesitan más que nunca docentes preparados, empáticos y técnicamente competentes. Pero esta experta insiste en que ser especialista en Pedagogía Terapéutica no es solo adquirir una formación académica, es elegir ser el profesional que:

  • Detecta potencial donde otros ven dificultad.
  • Diseña oportunidades donde antes había barreras.
  • Genera seguridad donde había frustración.
  • Construye cohesión social desde el aula.

Más allá de metodologías, recursos y herramientas tecnológicas, la conversación desemboca, para terminar, en la certeza que atraviesa toda la entrevista: la inclusión es el gran desafío de la escuela contemporánea y exige un compromiso real y sostenido. Porque la diversidad ya no es una excepción, sino la norma.

Inteligencia artificial: “La inclusión hay que abordarla con planificación, sensibilidad y competencia profesional. La IA potencia en el docente la capacidad de personalizar y humanizar la enseñanza”.

Transformar las aulas implica una planificación rigurosa, colaboración interdisciplinar, uso estratégico de tecnología y una alianza sólida con las familias. Como señala Cristina de la Peña, la inclusión no depende de discursos, sino de profesionales formados que sepan convertir la equidad en una práctica diaria. El futuro de la educación no se construye uniformando, sino reconociendo y potenciando las diferencias.

  • Accede aquí a más información y ejemplos de recursos educativos basados en la IA.
  • Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades

Suscríbete a nuestra newsletter

Mantente al día en todo lo relativo a Educación

Títulos que te pueden interesar

Noticias relacionadas

Carmen Gallego: “El bienestar no es un extra, es la base del aprendizaje”

En la última edición del Foro UNIR, la docente de la universidad y expertas en educación emocional analizaron cómo integrar el bienestar en las aulas y responder a las nuevas demandas sociales desde un enfoque preventivo y colaborativo.

El profesor de Lengua y Literatura juega un papel trascendental en la educación de los jóvenes

¿Cómo ser profesor de Lengua?

Sentir pasión por la lengua española y la literatura, así como una gran vocación docente, son los requisitos indispensables para convertirse en docente de Lengua y Literatura.

EdTech es el uso de la tecnología en la educación para democratizar el acceso y fomentar un aprendizaje más eficiente

La EdTech o tecnología educativa: ventajas y desventajas

EdTech es el uso de la tecnología en la educación para democratizar el acceso y fomentar un aprendizaje más eficiente. Las plataformas en línea y el uso de herramientas con IA son algunos ejemplos.


Docencia 100% online

Nuestra metodología te permite estudiar sin desplazarte mediante un modelo de aprendizaje personalizado


Clases en directo

Nuestros profesores imparten 4.000 horas de clases online a la semana. Puedes asistir en directo o verlas en otro momento


Mentor - UNIR

En UNIR nunca estarás solo. Un mentor realizará un seguimiento individualizado y te ayudará en todo lo que necesites

La fuerza que necesitas

Graduación España 2024

Graduación España 2024

Acompañamiento personalizado