UNIR Revista
La esfera del derecho que reglamenta la ordenación y el desarrollo del territorio es lo que se conoce como derecho urbanístico y resulta determinante para que las poblaciones crezcan ordenadamente.

El crecimiento de las ciudades y pueblos que conforman nuestro país, así como la necesidad de conjuntar esa expansión con la sostenibilidad, hacen que el derecho urbanístico tenga más protagonismo que nunca, dando respuesta a esos retos al regular la ordenación del territorio y el uso del suelo.
Los graduados en derecho que deseen ejercer esta especialidad tienen la opción de cursar un Máster en Derecho Urbanístico, como el que ofrece UNIR en modalidad online, y que aborda las tres áreas más importantes del sector: la territorial, la ambiental y la urbanística.
¿Qué es el derecho urbanístico?
El derecho urbanístico es una rama del derecho administrativo que se ocupa de reglamentar la utilización del suelo y la forma en la que se ordena el territorio.
Entre los cometidos del derecho urbanístico se encuentra regular la transformación del territorio, sea urbano o rural. Además, también se ocupa de legislar sobre asuntos como la disciplina urbanística, las expropiaciones forzosas, las licencias urbanísticas, la vivienda o el suelo.
En España, el derecho urbanístico otorga una gran importancia al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), en tanto en cuanto, es la norma que rige la planificación urbana de cada ayuntamiento. Este documento, además, precisa el contenido del derecho de propiedad del titular de cada terreno; por ello, la relación entre urbanismo y derecho es mayor en España que en otros países.
¿Por qué es importante el derecho urbanístico?
El derecho urbanístico juega un papel indispensable en el desarrollo sostenible y ordenado del territorio, resultando determinante para cuestiones como:
- La planificación urbana: establece las bases para un crecimiento urbano equilibrado, ordenado y acorde a las necesidades poblacionales.
- El desarrollo económico: posibilita que se pongan en marcha proyectos de infraestructuras y expansión inmobiliaria.
- La protección del medio ambiente: regula el uso del suelo de forma que se preserven los espacios naturales y las zonas verdes.
- El mantenimiento de la seguridad jurídica: proporciona un marco legal claro, tanto para propietarios como para inversores y administraciones públicas.
- El fomento de la equidad social: determina el marco para la construcción de vivienda pública.
- La defensa de la calidad de vida: asegura la creación de espacios públicos y de servicios básicos para los ciudadanos.
Aplicar correctamente el derecho urbanístico conduce a la creación de urbes más habitables, sostenibles y resilientes, haciendo posible enfrentar el gran reto del siglo XXI: cómo equilibrar sostenibilidad y gobernabilidad en las ciudades.

Derecho inmobiliario y urbanístico
El derecho inmobiliario y urbanístico están íntimamente ligados, como ámbitos del derecho que regulan las relaciones y transacciones que tienen que ver con los bienes raíces y con la planificación y desarrollo del territorio.
El derecho inmobiliario se ocupa de la reglamentación de cualquier tipo de transacción relacionada con bienes inmuebles: adquisición, transmisión, extinción o creación de derechos que una persona posee sobre una propiedad inmobiliaria o parte de ella. Por su parte, el derecho urbanístico se enfoca en la ordenación del territorio y el uso del suelo, regulando el planeamiento urbanístico, las licencias de construcción y la disciplina urbanística.
La interacción entre derecho inmobiliario y urbanístico es constante, puesto que las decisiones urbanísticas afectan directamente al valor y uso de los inmuebles, mientras que las transacciones inmobiliarias deben ajustarse a la normativa urbanística vigente.
Derecho urbanístico estatal y autonómico
En España, el reparto de competencias legislativas entre el Estado y las comunidades autónomas está recogido en los artículos 148 y 149 de la Constitución Española, mientras que las competencias municipales se recogen en la Ley 7/85, de 2 de abril, Reguladora de las Bases de Régimen Local.
Todas las comunidades asumieron las competencias en ordenación del territorio, urbanismo y vivienda establecidas en la C,; por tanto, en España existe derecho urbanístico estatal y autonómico. Aunque la distribución entre el Estado y las autonomías en materia de derecho urbanístico es compleja, a grandes rasgos, este sería el reparto:
Nivel estatal:
- Establece las condiciones básicas que garanticen la igualdad en el ejercicio de los derechos y deberes relacionados con el suelo.
- Regula aspectos sobre la figura de la expropiación forzosa y la responsabilidad administrativa en materia urbanística.
- Rige cuestiones como la clasificación del suelo y los derechos y deberes de los propietarios, así como el derecho de propiedad.
- Establece la legislación básica en lo referente a protección del medio ambiente.
La norma estatal de referencia en materia de derecho urbanístico es la Ley de Suelo y Rehabilitación Urbana (Real Decreto Legislativo 7/2015).
Nivel autonómico:
- Desarrolla la legislación urbanística específica para cada comunidad.
- Adapta la normativa a las particularidades territoriales y sociales de cada región.
- Fija sus propias políticas de ordenación territorial.
- Regula el planeamiento, la gestión y la disciplina urbanística.
- Establece los instrumentos de planeamiento, así como sus instrumentos de aprobación.
El hecho de que el derecho urbanístico cuente con normas tanto estatales como autonómicas lo convierten en una herramienta flexible que se puede adaptar a las necesidades de cada territorio, pero también requiere de una coordinación efectiva entre administraciones para poder garantizar una buena gestión.
Un abogado urbanista, como especialista en este tipo de derecho, debe poseer un profundo conocimiento de ambos niveles normativos para poder ofrecer un asesoramiento efectivo en la práctica urbanística.






