Miércoles, 13 mayo 2020

El trastorno del aprendizaje no verbal

El trastorno del aprendizaje no verbal (TANV) —conocido también como trastorno procedimental— afecta al neurodesarrollo y, más concretamente, a las funciones dependientes del hemisferio cerebral derecho. A consecuencia de esto, las personas que lo padecen sufren una marcada diferencia entre el cociente intelectual verbal y el cociente intelectual manipulativo. ¿Quieres saber más sobre el trastorno del aprendizaje no verbal? En UNIR te damos las claves sobre el TANV y cómo abordarlo en el aula.

El trastorno del aprendizaje no verbal destaca por una disfunción específica en las habilidades motrices, de coordinación, visuoespaciales o visuoconstructivas. Además, los afectados tienen dificultades en las relaciones sociales.

 

 

El trastorno del aprendizaje no verbal en el aula

Los niños con este trastorno suelen presentar alteraciones y dificultades en la psicomotricidad que afectan a su día a día en el colegio. Esto suele conllevar un mal rendimiento en tareas en las que son necesarias la orientación espacial y el uso del papel y el lápiz. No se les dan bien algunas materias como Ciencias, Lengua, Matemáticas y también suelen sufrir cuando se trata de aprender otros idiomas.

Los maestros deben saber reconocer el trastorno del aprendizaje para implementar las adaptaciones necesarias, siempre contando con la colaboración de las familias. Entre las conductas comunes de los afectados por TANV estarían:

  • – Tienen miedo a cosas nuevas.
  • – Memorizan algunos detalles de una explicación, pero no la idea general.
  • – Es muy complicado para ellos la toma de decisiones.
  • – Tanto su expresividad como su voz son anodinos; tienen una capacidad de comunicación no verbal limitada.
  • – No prestan atención a las reacciones de otras personas y esto, en muchas ocasiones, se suele confundir con falta de empatía.

Cada niño con TANV tiene sus peculiaridades, por eso es importante identificarlas para poder atender a sus necesidades.

 

 

Consejos para docentes de niños con TANV

Hay una serie de consejos comunes para los docentes ante este tipo de casos:

  • – Control en las tareas que se envían para casa. Un afectado por TANV tarda bastante más tiempo en hacer los deberes (hasta tres o cuatro veces más).
  • – Se puede ser flexible para que no copien los enunciados de preguntas y problemas, por ejemplo.
  • – Permisividad en redacciones o resúmenes de texto en el uso del ordenador para que no tengan que escribir a mano. Esta pauta se puede aplicar en trabajos en los que es más importante el contenido que la caligrafía.
  • – El profesor debe adaptar la evaluación al alumno y evitar, en la medida de lo posible, las pruebas escritas. Pueden ser tipo test, darle más tiempo que al resto de compañeros u optar por exámenes orales.
  • – No hay que usar expresiones con doble sentido, ya que la ironía y las metáforas no son bien entendidas. Si se utilizan, el maestro ha de asegurarse de que el alumno ha entendido lo que se le quiere decir.
  • – Se recomienda el uso de cuadernos de tamaño A5 de una sola línea. Evitar los que son en blanco o cuadriculados.
  • – Se les pueden facilitar pistas de lo que tienen que hacer mediante dibujos o ilustraciones, además de colocar guiones o marcas en los lugares donde deben comenzar a escribir o a hacer operaciones matemáticas.

 

 

Actividades para niños con TANV

El trastorno del aprendizaje no verbal ha de tratarse siempre de forma multimodal, ya que el paciente tiene la necesidad de que se intervenga sobre casi la totalidad de las áreas afectadas. De modo global, debe tenerse en cuenta:

  • – Precocidad: cuanto antes se detecte y se actúe, mucho mejor. La intervención temprana es muy importante.
  • – Intervención educativa.
  • – Implicación de la familia.
  • – Terapia psicológica.
  • – Construir el sentido de sí mismo.
  • – Aumentar la socialización con más comunicación, hablando, escuchando y respetando los turnos para intervenir.
  • – Evitar los actos impulsivos.
  • – Cuidar el ambiente físico evitando materiales extraños y asegurando un entorno simple.
  • – Entrenamientos neurocognitivos.
  • – Jugar y centrarse en las emociones.

El trastorno del aprendizaje no verbal no se cura, pero se puede hacer más llevadero si enseñamos al niño a ser consciente de sus dificultades y elaborar estrategias para saber enfrentarse a situaciones complicadas. En este sentido, sin duda es muy importante contar con profesorado formado en educación especial.