Lunes, 08 enero 2018

Las claves para evitar conflictos entre progenitores en el reparto de las vacaciones escolares

Transcurridas las fiestas navideñas, época de reencuentros familiares y de grandes momentos que compartir, hemos comprobado en el despacho que son múltiples conflictos que surgen derivados del cumplimiento de los regímenes de visitas y del reparto de los periodos vacacionales entre los progenitores.

Recientemente, una conocida pareja del mundo del corazón saltaba a la palestra por discrepancias precisamente en el modo de repartir los días de Navidad de su hija menor. Todos quieren que sus hijos vivan a su lado las fechas señaladas, lo cual es motivo de disputas que acaban ensombreciendo las celebraciones. Por ello, de cara a evitar que este 2018 que acabamos de comenzar se repitan los conflictos al repartir los días de Semana Santa, Verano y Navidad, es necesario tener muy interiorizadas una serie de pautas.

La regla de oro para evitar conflictos derivados de procedimientos matrimoniales es la siguiente: Los convenios reguladores están para ser cumplidos. Si bien es cierto que reflejan los mínimos a los que los progenitores deben remitirse, si la relación de ambos es buena muy a menudo se saltan cláusulas, modifican días de visitas, de vacaciones… Y esta situación es maravillosa, pero, sin embargo, lo es hasta que ambas partes desean lo mismo, por ejemplo, tal y como decimos, pasar un día específico con el menor, como puede ser Nochebuena, el mes de Agosto o el día del cumpleaños del menor. En ese caso, para evitar conflictos, lo mejor es volver al origen, a la esencia de lo firmado, y cumplir estrictamente los términos del convenio, dejando para las ocasiones de concordia los acuerdos extracontractuales entre las partes. Lo habitual es que los menores pasen los periodos vacacionales por mitades con uno y otro progenitor, lo cual reparte su tiempo de manera equitativa. En caso de que el convenio pueda dar pie a diversas interpretaciones, ambos padres deben tomar decisiones en base a lo que sea más conveniente para el menor. Concretamente en Navidad, es importante que pase tiempo con la familia de ambos progenitores, pues en muchas ocasiones son solamente esas fechas en las que se puede ver a familiares que viven lejos.

¿Y si no está regulado en el Convenio Regulador?

Los abogados especializados en derecho de Familia, por experiencia en este ámbito suelen redactar convenios reguladores que recogen cualquier situación que pueda darse para evitar conflictos a largo plazo. En la medida de lo posible, también suelen concretar al máximo las mismas. Especialmente en lo que a régimen de visitas o gastos recogidos en la pensión se refiere, es necesario ser muy precisos.

Sin embargo, a veces nada se contempla sobre ciertos aspectos importantes, como puede ser cómo pasa el hijo en común el día de la madre, el cumpleaños del padre, o los días “especiales” de Navidad. Es en estos casos cuando surgen las discrepancias en la interpretación o las imposiciones de criterio. En primer lugar, deben fijarse las fechas con antelación que corresponden a cada uno, como mínimo, con unos 20 días.  También deben fijarse los tiempos de comunicación mientras está con uno de los progenitores, para que el otro tenga muy claro cuándo y cómo puede contactar con el menor. En caso de que los extremos no recogidos den pie a problemas de manera recurrente, los progenitores deberán plantear una modificación de medidas para regularizar la situación y evitar que en años venideros éstos se repitan.

Un día especialmente sensible es cómo celebrar el día de Reyes, por todo lo que para los más pequeños implica. Lo más recomendable es alternar este día con cada uno de los progenitores en años alternos, (la cláusula más utilizada suele ser “los años pares elegirá el progenitor custodio y los años impares elegirá el progenitor no custodio”) pero permitir al progenitor unas horas de ese día para que éste pueda también darle los regalos.

Como todo lo que tiene que ver con el derecho de Familia, no hay fórmulas secretas ni ideales, ni existen modelos que sirvan para todo el mundo. Pero no podemos olvidar que los días de vacaciones, sean en la época que sean, son importantes para los menores y por lo tanto, debemos lograr una situación idónea para que los verdaderos protagonistas las disfruten, más allá de las tensiones y problemas que sus padres puedan tener, y aunque esto suponga mostrarse flexible y ceder en concesiones con las que no estamos del todo de acuerdo. Si tomamos decisiones pensando en el interés de los menores, estaremos tomando la decisión adecuada.

 

 

Pilar Vilella Llop. Abogada, periodista y secretaria de la Agrupación de Jóvenes Abogados del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid.