Víctor Cazurro Barahona, director del Máster de Protección de Datos de UNIR.

Martes, 02 octubre 2018

El director del Máster de Protección de Datos de UNIR habla de la variedad de salidas laborales del jurista digital

Gran parte de la actividad económica que antes se desarrollaba únicamente de forma analógica, se desarrolla ahora en Internet. Y eso precisa de normas que lo regulen y de juristas especializados que protejan los derechos de los usuarios.

Normas como el Reglamento de Protección de Datos, y profesionales como el Delegado de Protección de Datos (DPO), jurista con capacitación informática, que va a ser uno de los perfiles más demandados en el mercado laboral.

Víctor Cazurro Barahona, director del Máster online en Protección de Datos de UNIR, y especialista en Derecho Constitucional y Derecho de la Información,  explica el alcance y consecuencias de esta regulación, y de la figura del DPO.

-¿Cuál es el perfil idóneo del Delegado de Protección de Datos?

Al contrario de lo que muchos piensan, un Delegado de Protección de Datos (DPO) no tiene por qué ser necesariamente un abogado pero sí debe tener conocimientos jurídicos y acreditar experiencia en el ámbito de la protección de datos, como detalla el Reglamento europeo (artículo 37.5).

-¿Cómo proteger el derecho a la  privacidad en internet?

Leyendo y escribiendo. Leyendo todo aquello que nos ponen delante, la política de privacidad de cada sitio web que visitamos, y no consintiendo el tratamiento de nuestros datos más allá de aquello que queremos que sea tratado. Y escribiendo, pues en ocasiones es necesario reclamar, denunciar y exigir nuestros derechos de acceso, cancelación, rectificación, derecho al olvido.

La protección de datos es una cuestión de imagen para las empresas

-¿Y el derecho de los menores?

La principal herramienta para protegerlos es la educación. Enseñándoles lo bueno y lo malo que hay en la red, y qué pueden o no deben hacer si no queremos encontrarnos con sorpresas. Y desde luego, adoptando los padres o tutores un papel esencial en su protección, estando atentos a qué hacen en internet, qué datos e imágenes suben y qué redes sociales manejan.

-¿Cómo están reaccionando las empresas ante la aplicación del Reglamento de Protección de Datos?

Las grandes empresas lo han venido cumpliendo prácticamente desde su entrada en vigor. También la protección de datos es una cuestión de imagen para ellas y lo han incluido como parte de los deberes que les impone el compliance, es decir, el conjunto de procedimientos y buenas prácticas que adoptan las organizaciones para identificar y clasificar los riesgos legales a los que se enfrentan.

En el caso de pymes y autónomos, el proceso es algo más paulatino. No creo en las sanciones como la vía para que se adecúen, sino más bien haciéndoles entender que el hecho de que cumplan es bueno para todos. También para ellos.

El jurista tendrá que estudiar y actualizarse continuamente ya que hablamos de un entorno muy cambiante a una enorme velocidad.

-En un entorno online, los expertos serán necesarios para todo tipo de empresas, ¿es una gran oportunidad para los especialistas en derecho digital?

Desde luego. Gran parte de la actividad profesional, económica y de ocio que antes se desarrollaba únicamente de forma analógica, se desarrolla ahora en Internet. Y, como en el mundo analógico, el digital también necesita ser regulado y de juristas especializados en esa regulación.

El abanico de oportunidades que se abre es inmenso. Eso sí, el jurista tendrá que estudiar y actualizarse continuamente ya que hablamos de un entorno muy cambiante a una enorme velocidad.

-¿Por qué se interesó por el Derecho digital?

Yo vengo del Derecho Constitucional y del Derecho de la Información. El Derecho de la Información, hoy por hoy, no puede desligarse de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) e Internet; así que ha sido el propio Derecho digital el que me ha ido captando a mí.

Universidad online: formación a lo largo de toda la vida

-Usted procede de una Universidad online y ahora acaba de incorporarse a UNIR, como director del Máster online en Protección de Datos  ¿qué aporta a la cultura y al conocimiento, este concepto de la enseñanza superior?

Aporta infinidad de cosas que hasta hace poco eran impensables: un proceso de enseñanza–aprendizaje infinitamente más completo y con muchas más posibilidades; flexibilidad para aquell@s que no pueden sujetarse a un horario; aporta posibilidades de conciliar las obligaciones profesionales y responsabilidades familiares con el estudio; y, por todo esto, permite hacer realidad una de las premisas de Bolonia que es la formación a lo largo de toda la vida (y desde cualquier sitio).