Martes, 12 noviembre 2019

Cómo ser abogado de familia: formación y requisitos necesarios

Si estudias Derecho o ya te has graduado y quieres especializarte en derecho familiar, en UNIR te explicamos cómo ser abogado de familia.

Un abogado de familia es un experto en la parte del Derecho Civil que regula las relaciones entre los miembros de una familia al entenderse como una institución natural y social. El Derecho de Familia, que es como se denomina la parte del Derecho Civil que aborda esta esfera de la vida, regula fundamentalmente el matrimonio, sus efectos jurídicos y económicos y su disolución; la filiación matrimonial, extramatrimonial y adoptiva; la patria potestad; la tutela de los menores o incapacitados no sujetos a patria potestad.

A lo largo de los años se han realizado sucesivas reformas del Código Civil, que entró en vigor en 1889, para adaptarlo a los cambios sociales que se han producido en España y dar respuesta a nuevas situaciones familiares. Un ejemplo son las modificaciones que se hicieron entre 1970 y 1980 para introducir cambios en la normativa de adopción, suprimir la licencia marital o introducir las situaciones de crisis en el matrimonio (como la separación legal) y la posibilidad de disolverlo a través del divorcio.

Esto no supone, sin embargo, un listado cerrado de áreas en las que actúa un abogado de familia. Al contrario, como experto en la legislación que regula esta esfera de la vida, este abogado podrá asistir y aconsejar a su cliente en las distintas situaciones y conflictos que se produzcan en el seno familiar, por complejas que sean.

Los requisitos para ser abogado de familia son:

–Contar con el título de licenciatura o grado en Derecho. 

–Superar el máster en el Ejercicio de la Abogacía que permita preparar y aprobar el examen de acceso de esta profesión y que convoca el Ministerio de Justicia.

–Colegiarse como abogado ejerciente en el Colegio profesional que se elija.

Consejos para ser un buen abogado de familia

La motivación y la vocación de servicio público son dos de los requisitos básicos que todo buen abogado debe cumplir para ejercer con diligencia en la rama de especialidad que elija. Un abogado de familia se dedica a una rama especial del Derecho que requiere unas cualidades profesionales determinadas, así como dotes personales y conocimientos técnicos jurídicos que otros profesionales de este sector pueden no tener.

Como experto en Derecho de Familia, el abogado que ejerce como especialista en este ámbito combina pericia técnica y gran conocimiento de los engranajes legales, fuertes habilidades negociadoras, trato honesto y cercano con las personas y la capacidad para trazar una estrategia que diferencie los conflictos y soluciones necesarias para cada momento, desde el corto al medio y largo plazo.

La importancia de la especialización 

La especialización es clave para alcanzar la excelencia técnica requerida. Además de los estudios obligatorios para ejercer como abogado (el grado en Derecho y el máster en el Ejercicio de la Abogacía), donde se abordan los fundamentos del Derecho de Familia, la oferta de postgrados y cursos para convertirse en un experto es amplia.

Un ejemplo de especialización es el Máster Universitario en Derecho de Familia, un postgrado que permite al abogado conocer en profundidad los entresijos de las relaciones familiares y los conflictos que pueden surgir. Esta formación capacita al abogado para ser mediador, le da herramientas para su labor investigadora y le instruye como asesor en este área del Derecho. Otra opción es un máster específico en Derecho Matrimonial Canónico, un postgrado idóneo para quienes deseen ejercer en tribunales canónicos y también para quienes quieran dedicarse a la enseñanza e investigación en esta rama jurídica.

Además, en función del centro educativo, los estudios de postgrado ofrecen opciones semipresenciales u online, una opción idónea si se desea compaginar la vida laboral con la familiar al tiempo que se avanza en la especialización. El catálogo es amplio por lo que para elegir la opción que más se adapte a los intereses del profesional será necesario definir la senda laboral que se desea recorrer y elegir los estudios que mejor se adapten a esos objetivos.