Jueves, 13 abril 2017

El teatro en el aula de inglés de Primaria

Pese al gran valor pedagógico que el teatro podría suponer en la formación integral de los alumnos, este no se encuentra dentro del currículum escolar en España. De igual manera que las artes plásticas o la música han encontrado un hueco dentro de la enseñanza obligatoria, habría que considerar los beneficios que el teatro puede aportar en la educación y que son, entre otros, los siguientes:

-Ayuda a desarrollar la expresión verbal, promoviendo la comunicación entre los niños.

-Ayuda a desarrollar la expresión corporal.

-Ayuda a que los pequeños se relacionen entre sí, aprendiendo a través del trabajo en equipo.

-Ayuda a que los alumnos conecten con las emociones y reflexionen sobre ellas, permitiéndoles sentirse más seguros.

-Ayuda a entender y valorar la constancia en el trabajo.

-Estimula la creatividad y la imaginación.

-Ayuda a ejercitar y, por tanto, mejorar la memoria y la dicción.

-Ayuda a perder el miedo a hablar en público.

Se cree que todos los puntos anteriores supondrían un beneficio a nivel educativo. Por esto, si el colegio no ofrece la opción de hacer teatro como asignatura, sería interesante considerarlo como parte de la enseñanza, incluyéndolo dentro de algunas asignaturas.

Aplicar el teatro en el aula, sin embargo, no es tarea fácil, ya que requiere de tiempo y dedicación, tanto por parte del profesor como de los alumnos. Antes de plantear la actividad en la clase, el maestro debe realizar un trabajo previo muy exhaustivo:

-Hay que planearla muy bien, puesto que, dependiendo de los objetivos que se quieran alcanzar, será necesario realizarla de un modo u otro, así como considerar los distintos subgéneros.

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-No se pueden plantear las mismas actividades u obras para alumnos de primer ciclo que para los de tercero.

-Hay que conocer diferentes actividades que pueden llevarse a cabo en relación con el teatro, que puedan servir para la etapa en la que nos encontremos inmersos.

-Es necesario buscar obras adecuadas, para cada curso.

-Debemos asegurarnos de que todos están cómodos con el rol que les ha tocado, cerciorándonos de que todos participen en cada uno de los pasos que se vayan realizando.

-Se tendrán en cuenta los valores que la obra transmite, así como que éstos sean adecuados para los niños.

En concreto, en referencia a la inclusión del teatro en las clases de Lengua Extranjera, encontramos la dificultad añadida del desconocimiento de la lengua. Es vital que, a medida que avanzan en la adaptación de la obra, los alumnos entiendan también qué están diciendo, escribiendo o leyendo, para que, así, puedan desarrollar su expresión corporal de acuerdo con lo que está pasando en la historia.

Del mismo modo, en las clases de Lengua (materna o extranjera),  se tiende a dar prioridad a la comprensión y expresión escrita sobre la comprensión y expresión oral, aunque estas dos últimas habilidades han sido definidas como habilidades clave.

A pesar de todo, la aplicación de esta técnica en clase es muy recomendable, puesto que se basa en el uso de la metodología denominada Communicative Teaching and Learning, mediante la cual los alumnos trabajan en equipo, siendo protagonistas de su propio aprendizaje en un entorno de interacción continua, a la vez que se emplea el Total Physical Response (TPR), que supone la incorporación de una actividad motriz que sirve para facilitar la memorización.

En todo caso, para emplear el teatro en el aula de inglés de Primaria, debemos, como en cualquier otro tema, establecer un desarrollo evolutivo que permita a los alumnos adaptarse paulatinamente a los requerimientos propios del género teatral. De este modo, se proponen, a modo de ejemplo, algunas actividades, mostradas en orden de dificultad creciente:

-Se puede jugar a tarjetas de memoria, para levantar las parejas que tengan la misma imagen, la misma palabra, o para practicar vocabulario relacionado con el teatro o con otra temática que se vaya a tratar en la obra escogida, por ejemplo, uniendo personaje y nombre. Los propios alumnos podrían elaborar las tarjetas como parte de la actividad.

-Cada alumno se aprende de memoria una frase sencilla y se les pide que la repitan con diferentes entonaciones y expresando distintos sentimientos. El resto de compañeros tienen que ser capaces de reconocer el estado de ánimo. Puede hacerse tras un biombo, o a espaldas de los compañeros, para que solo se escuche la voz, o delante de los demás, para practicar también el lenguaje corporal.

-Se pueden ver vídeos de parte de una obra, adaptada, realizando actividades sobre ella. Pueden ser obras profesionales o grabadas por otros alumnos.

-Se puede programar una visita a un teatro de la zona, en caso de haberlo, o al mismo u otro colegio, en el que niños más mayores vayan a escenificar una obra.

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-Se pueden leer fragmentos de una obra, comentar vocabulario, realizar preguntas, entre otras muchas actividades.

-Se puede hacer a los alumnos partícipes de la obra, en colaboración con otras asignaturas y/o con sus familias: podrían crear el vestuario, la decoración del escenario, estudiar el contexto histórico o la geografía del lugar en el que tenga lugar la trama.

-Se puede dar a escoger a los alumnos entre varias obras, para que se sientan protagonistas de la decisión y de su propio aprendizaje.

-La obra final puede ser grabada para visionarla posteriormente, con los propios alumnos o en otros cursos. Igualmente, el día de la representación se podría programar la asistencia de los familiares.

La diversidad de roles en una obra de teatro, así como otras importantes funciones que tienen lugar tras el escenario, contribuyen a una enseñanza personalizada y a evitar la ansiedad entre los alumnos (las distintas personalidades, necesidades y capacidades pueden generar estrés sino son encauzadas apropiadamente, atendiendo a las diferencias individuales de los niños).

En conclusión, se piensa que resultaría positivo incluir el teatro como parte del currículum escolar o, en su defecto, al menos, como parte de la enseñanza, a poder ser en varias asignaturas, entendiendo su implementación de forma transversal. Este tipo de actividades reportaría muchos beneficios a los estudiantes y su carácter lúdico supondría una dosis de motivación extra para los alumnos, dotándolos, además, de importantes competencias, como pueden ser hablar en público o ser capaces de expresar sus sentimientos y pensamientos.

 

Esta entrada ha sido redactada de forma conjunta por Sara de la Vega-Hazas e Ingrid Mosquera Gende.

Sara de la Vega-Hazas es una alumna del Grado en Educación Primaria de la Universidad Internacional de la Rioja. Compagina los estudios con el trabajo de profesora en una academia de inglés de su pueblo (Hondarribia), donde enseña a niños de entre cuatro y doce años. Además, es Licenciada en Comunicación Audiovisual en la Universidad de Burgos y espera poder aplicar los conocimientos adquiridos en esa carrera cuando sea maestra en un colegio.