Viernes, 19 mayo 2017

Educación y capacidades: hacia un nuevo enfoque del desarrollo humano

José Antonio Ibáñez-Martín, Juan Luis Fuentes (editores): Educación y capacidades: hacia un nuevo enfoque del desarrollo humano. Dykinson, 2017

 

Escriben Ibáñez-Martín y Fuentes en la introducción a esta monografía:

Las durísimas consecuencias de la Segunda Guerra Mundial movieron a un replanteamiento profundo de las normas de convivencia social, y se hizo especialmente evidente la necesidad de respetar los derechos humanos fundamentales, organizar una estructura política democrática bajo el imperio de la ley, así como instaurar una sociedad del bienestar en la que se intentara promover una vida decente para todas las personas.

Evidentemente, si creemos que la dignidad del ser humano radica precisamente en su humana condición y no en su situación socioeconómica, ello tiene como consecuencia que el bienestar no puede ser únicamente un patrimonio del que gocen unos pocos privilegiados, injusta situación ya denunciada indirectamente por los clásicos cuando afirmaban que es preferible ser pobre en una ciudad rica que ser rico en una sociedad sumergida en la pobreza. No se trataba de exigir, en medio de una Europa destrozada por una crudelísima guerra, una sociedad de la abundancia, también porque ello, en última instancia, carecería de límites, pues los deseos humanos pueden ampliarse hasta el infinito, ya que se basan en un ser que está abierto al infinito. De lo que se trataba era de mover al esfuerzo de todos hacia un trabajo eficaz, a la vez que se deseaba asegurar a todos que nadie sería excluido del justo reparto de los beneficios, de modo que se alcanzara una sociedad en la que no estuviera oscurecida la dignidad de ninguno de sus miembros por la penuria en la que viviera.

Esta búsqueda de una sociedad digna ha encontrado últimamente un considerable incremento en la teoría de las capacidades o el enfoque del desarrollo humano, en los que han sobresalido los escritos de la filósofa norteamericana Martha Nussbaum, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales (2012) y del economista indio Amartya Sen, Premio Nobel de Economía (1998). Quizá su aportación más significativa radica en cómo subrayaron que una sociedad mejora no simplemente porque aumente la renta nacional, sino que son precisos otros requerimientos para conseguir que se den las condiciones sociales pertinentes que permitan a todos llevar a plenitud sus capacidades básicas. Naturalmente, esto exige una profundización en el concepto de capacidad y en el estudio de cuáles sean las capacidades básicas, así como qué características concretas haya de tener la sociedad y la acción educativa que debe emprenderse para facilitar su cultivo y crecimiento.

Ante tal escenario, la Filosofía de la educación debe acercarse a estudiar estas cuestiones para contemplarlas en toda su hondura, superando planteamientos meramente economicistas del progreso y el desarrollo, y a fin de descubrir cómo deben ser tratadas desde el razonamiento público y el respeto a las libertades y las particularidades de los individuos. De nuestra disciplina cabe esperar que proporcione pistas para identificar los elementos de la organización social y de la práctica educativa que en mejor medida faciliten alcanzar estos nuevos horizontes del desarrollo humano.

Tal es el objetivo del libro que el lector tiene en sus manos, donde se reúnen escritos originales realizados por veintiséis autores de doce universidades diferentes de Reino Unido, Italia, México y España, que han sido requeridos para abordar esta problemática desde la perspectiva de la filosofía de la educación. Estos trabajos se agrupan en cuatro partes temáticas que estudian las capacidades desde los prismas de la diversidad, la ética, la universidad y la vulnerabilidad. De esta forma, comenzamos con dos capítulos de José Antonio Ibáñez-Martín y James C. Conroy, en torno a la capacidad y necesidad de convivir en la diversidad propia de las sociedades contemporáneas, evitando emergentes planteamientos reduccionistas enraizados en el odio al diferente.

La segunda parte se conforma de siete textos que toman en diferentes grados como denominador común el componente ético y su relación con las capacidades, incluyendo análisis teóricos, epistemológicos y netamente filosóficos. Los profesores Giuseppe Mari, Antonio Bernal Guerrero, Emilio López-Barajas Zayas, Anna Pagés Santacana, María del Rosario González Martín, Aurora Bernal Martínez de Soria, Juan Luis Fuentes y Jesús E. Albertos son sus autores.

La mirada se dirige hacia la universidad en la tercera parte, que pone la atención en la relación de las capacidades con la responsabilidad social de las instituciones de enseñanza superior y las diversas acciones que en esta línea se están llevando a cabo en los últimos años como los programas de aprendizaje servicio. Ocho autores firman los cuatro textos que la conforman: María García Amilburu, Marta Ruiz-Corbella, Juan García-Gutiérrez, Concepción Naval, Elena Arbués, Francisco Esteban, Teresa Yurén y José Antonio Arnaz.

Y finalmente, seis capítulos concluyen el libro profundizando en una de las dimensiones más relevantes de la teoría de las capacidades, a saber, su comprensión y realización en situaciones de especial vulnerabilidad. Así pues, las prisiones, la discapacidad humana, la maternidad, la compasión y el cuidado, entran en juego en esta cuarta parte, con las aportaciones de Fernando Gil Cantero, Vicent Gozálvez, José Luis Sánchez García, Juan María Díez Sanz, Sergio Pérez Ruiz, José Alfredo Peris Cancio, Sara Martínez Mares y Alicia García Fernández.

Confiamos en que este libro constituya una aportación que contribuya a alentar en el examen crítico de una de las teorías del desarrollo humano más relevantes en el ámbito internacional de los últimos años, con claras consecuencias para diversos ámbitos como el filosófico, el ético, el sociopolítico, el económico y, por supuesto, el educativo.