Un binomio exitoso y prometedor que quiere traspasar fronteras

Él es José Luis López Macías, tiene 32 años y es diseñador. Ella, de 25 años, es Gabriela Victoria Toscano Zambrano (si bien prefiere ser conocida por su segundo nombre, “más energético”) y desde bien pequeña le han fascinado las historias, su contenido audiovisual y su narrativa. Ambos viven en la ecuatoriana ciudad de Santo Domingo e imparten clases a tiempo parcial en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, cada uno de su especialidad.

Pero no solo son maestros, sino que también ejercen como estudiantes. Él lo es en el Máster Universitario en Diseño Gráfico Digital de UNIR, el cual espera concluir a principios del próximo año, mientras que Victoria ultima las pinceladas definitivas del que será su TFM en el Máster Universitario en Creación de Guiones Audiovisuales. Y si cada uno por separado desprende ilusión, empuje y ganas de superación constante, juntos forman un binomio prometedor y exitoso.

No en vano, estos flamantes y emprendedores socios han creado CöM, un estudio de Diseño y Comunicación donde experimentan en las diferentes áreas de la comunicación visual. Desde el diseño gráfico hasta los cortometrajes. Dos pasiones unidas cuyos primeros frutos han tenido un inmejorable estreno. El reconocimiento que supone el haber sido seleccionados entre los finalistas de los 8.000 participantes en el Adobe Design Achievement Award 2018. Un prestigioso galardón internacional cuyo objetivo es el de potenciar el trabajo y la carrera de los concursantes y brindarles una oportunidad de exposición mundial y de intercambio de ideas.

José Luis, en plena clase con sus alumnos universitarios.

Y si bien no han podido alzarse con el premio final, ambos se muestran más que orgullosos. No es para menos. El entusiasmo, la fe y los sueños de ambos se han concretado en un ambicioso reto profesional mediante el que han presentado cuatro proyectos a estos premios. “Dos de ellos eran diseños de marca con el que buscábamos crear identificadores de alta calidad y funcionalidad, otro más era una tipografía experimental hecha en base a las gráficas corporales de la etnia local Tsa’ chila; consistía en aplicar estas características ancestrales a un producto gráfico moderno”, presenta José Luis.

La cuarta apuesta consistía en la creación de un cartel publicitario para la serie web que Victoria está desarrollando como parte de su TFM. “Para nosotros, el objetivo de este galardón es el de probar nuestras capacidades en el extranjero y darnos cuenta de que los productos que realizamos pueden funcionar más allá de Ecuador“, añade resuelta. “Eso es, podemos tener una idea del nivel que tenemos y del que podemos alcanzar”, coincide José Luis.

Mejora de conocimientos

Para Victoria, esa meta a lograr sería la plataforma de contenidos audiovisuales Flooxer, de Atresmedia. Para ello, está volcada en buscar financiación para la preproducción de la mencionada serie web. “Junto con mi equipo, tenemos una corazonada de que nuestro público está ahí, la estética narrativa y visual que proponemos tiene influencias de productos audiovisuales de éxito en España”, detalla, confiada en una historia que transcurre dentro de una universidad “y que tiene toques de misterio dramático con personajes muy enigmáticos”.

Victoria muestra el cartel de la serie web en la que trabaja.

Es lo único que, por ahora, puede desvelar esta joven ecuatoriana que tras trabajar en una productora, decidió que quería crear contenidos e historias por su cuenta. Decisión que la impulsó a estudiar en UNIR, de la que ya tenía buenas referencias “de otras personas que habían estudiado aquí”. También reconoce que le “llamó la atención el que los profesores asignados son profesionales en el área, se dedican a ello y así sus enseñanzas y orientaciones tuvieron un enfoque dirigido a cómo funciona el oficio”.

Una bienvenida ayuda para “aprender a analizar guiones, crear buenos argumentos narrativos y personajes interesantes, además de expresar la visión del mundo que quiero transmitir”, pero también para “poder desarrollar con mayor facilidad mis proyectos, a darme cuenta de la infinitud de cosas que se pueden emprender y que ahora puedo hacer por mi cuenta”.

Y es que todo lo que sea mejorar conocimientos es una prioridad para José Luis. Por tercera vez finalista en estos galardones, ha tenido la oportunidad de exhibir su trabajo gráfico en algunos países y apreciar el nivel existente. “Especializarse e investigar es muy necesario, además de que, como profesor, hay un compromiso implícito de mejorar para ofrecer a los estudiantes lo mejor”, confiesa. Por eso no dudó en volver a las aulas, aunque en este caso online. “UNIR está convirtiéndose en una buena opción de estudios en Latinoamérica por la flexibilidad que proporciona al poder combinar el ejercicio profesional y los estudios”, reconoce.

José Luis y Victoria, en la sede de UNIR Ecuador

También le han convencido la “amplia” gama de conocimientos que se imparten en su Máster, puesto que su “diversidad me permite trabajar en varias ramas del diseño” y le ha ayudado a “afianzar conocimientos en áreas como la Cultura Visual y los contenidos digitales actuales” que además puede transmitir a sus estudiantes. Con ellos esperan, en un futuro no muy lejano, poder compartir su gran deseo: “Cruzar la frontera con nuestros nuevos trabajos y que nuestro estudio alcance un nivel más competitivo a nivel internacional”. Motivación para lograrlo no les falta.