Miércoles, 08 enero 2020

Qué es y en qué consiste la Psicología Social

Descubre en UNIR en qué consiste la psicología social, sus principales teorías, evolución e importancia en el contexto social actual.

Nos gusta creer que nuestras actitudes y decisiones nos pertenecen, que nada las influye, salvo nuestra propia experiencia y personalidad. Sin embargo, somos seres gregarios y, como tal, el contexto social determina en gran medida la conducta, las actitudes y las emociones de cada uno de nosotros. De esto trata la Psicología Social, de desvelarnos a través de estudios teóricos y experimentales los principios psicológicos subyacentes a la conducta social. Descubre en qué consiste esta rama de la Psicología y algunas de sus teorías más interesantes. 

¿Qué es la Psicología Social? Una definición con historia

Los primeros esbozos de esta disciplina se remontan a finales del siglo XIX con las investigaciones de Triplett sobre el efecto de la presencia de otras personas en el rendimiento individual. A lo largo del siguiente siglo, los estudios sobre la conducta social se multiplicaron de la mano de grandes investigadores como Ross, MacDougall Kurt Lewin, famoso este último por sus teorías sobre la psicología de los grupos.

No obstante, la definición más clara de la Psicología Social pertenece a C.W. Allport (1954), quien la conceptualiza como “un intento de comprender y explicar cómo el pensamiento, el sentimiento y la conducta son influidos por la presencia real, imaginada o implícita de otros”. Su definición ponía en relieve la influencia bidireccional entre el individuo y el contexto social. Un contexto que, en ocasiones, puede ser real e inmediato; en otras, sobrentendido o imaginado. 

Un poco de historia: estudios e investigaciones de la Psicología Social

La finalidad de la Psicología social siempre ha sido fundamentar las conductas sociales con principios basados en investigaciones y experimentos empíricos. Entre sus objetivos de estudio podemos encontrar temas tan familiares como la atracción, el altruismo o la agresión. O respuestas a esas cuestiones que todos nos hemos formulado alguna vez: ¿por qué hay personas que siempre consiguen que los demás hagan lo que ellos quieren?

El principio de la simpatía

Cialdini y Sagarin (2005) demostraron que accedemos con mayor facilidad a las peticiones de las personas que nos resultan mucho más agradables que otras. Y por agradable también se entiende atractivo físico. Nos referimos al llamado “halo” de la belleza, que explicaría por qué tendemos a atribuir a las personas atractivas otras cualidades positivas, como la honradez o la amabilidad. 

Teoría de la atracción

¿Por qué nos sentimos atraídos por un tipo de personas y no por otras? De acuerdo al modelo de H.T. Reis (1995) existen tres principios que los explicarían: la semejanza, la proximidad y la reciprocidad. Aquellos que tienen actitudes semejantes a nosotros nos resultan más agradables por un motivo: comparten nuestros gustos e intereses, cosa que refuerza nuestro autoconcepto. Si además viven en nuestro entorno, están más expuestos a nosotros —ya no son meros desconocidos— y tenemos más probabilidades de interacción

El altruismo

Hay múltiples estudios en Psicología Social sobre las variables (evolutivas, emocionales, el aprendizaje…) que activan los mecanismos de la conducta prosocial. Cabe mencionar el experimento de Darley y Latané (1968) sobre “el efecto del espectador”. Estos psicólogos sociales demostraron que cuanto mayor es el número de observadores que hay ante una situación de emergencia, las posibilidades de que muchos no ayuden son mayores.

La difusión de la responsabilidad disuade a los testigos de ayudar en situaciones de emergencia

 

La agresión y la espiral del silencio

La Psicología Social también ha dedicado años al estudio sobre el origen de las conductas violentas: aprendizaje vicario, variables evolutivas, teorías sobre la frustración o la falta de control e impulsividad. Fue notoria la contribución en este campo de Elisabeth Noëlle-Neumann. La politóloga alemana en su obra La espiral del silencio. Opinión Pública: opinión social (Paidós, 1995) explicaba que si la sociedad no intervenía censurando y condenando la violencia se generaba una conciencia general de conformidad. Esta teoría podría explicar también todos esos casos en los que tanto la víctima como el agresor normalizan y silencian este tipo de comportamientos.

Psicología Social en la actualidad: sectas o Gran Hermano

A nadie le cabe duda de que, con la llegada de Internet y las redes sociales, no solo han cambiado nuestras rutinas y hábitos de ocio, también la manera de comunicarnos e interaccionar socialmente. Este hecho ha supuesto un nuevo campo de investigación para la Psicología Social. 

Entre los muchos estudios, el análisis de cómo se construye la identidad social en el mundo digital ha cobrado gran protagonismo. Caro Castaño la define, curiosamente, como una “identidad mosaico”: un yo del usuario compuesto por elementos superpuestos de materiales propios que comparte —fotos, estados…— mezclados con frases célebres, vídeos, noticias que le interesan o las interacciones con sus seguidores. 

Internet también ha supuesto una puerta abierta para el fenómeno de las sectas, un tema que siempre ha interesado a los psicólogos sociales y de gran repercusión mediática. En la actualidad, el grupo de trabajo Deriva Sectaria, del Colegio de Psicología de Cataluña, centra sus estudios en la intervención y prevención en el abuso psicológico de estos grupos. En el documental Sectas, dirigido por estos expertos, se exponen las bases psicosociológicas que explican el funcionamiento de estos grupos, la figura de sus líderes y los perfiles más sensible para la captación.

Y como dato curioso, pero que refleja muy bien el interés que despierta la Psicología Social y sus investigaciones, está el ejemplo del concurso Gran Hermano. En su día, la productora Endemol justificó el formato del programa como un estudio social basado en la novela 1982, de George Orwell. No obstante, los medios de comunicación han comparado el reality show con el famoso experimento americano de los años noventa: el Bioesfera 2. En este estudio ocho sujetos se encerraban voluntariamente durante dos años en algo parecido a un invernadero hermético que simulaba una pequeña porción del planeta Tierra. ¿El objetivo? Probar su capacidad de supervivencia. Pues bien; además de sufrir las carencias de alimento y de oxígeno, resultó mucho más terrible para los participantes los numerosos conflictos que vivieron entre ellos. Esto nos suena de algo, ¿cierto? 

Retornando al plano real es innegable el valor de las aportaciones de la investigación psicosociológica. Hoy en día sus teorías se aplican con gran éxito en ámbitos como el Marketing y Publicidad, la Política o en la educación de valores dentro de la escuela.