Francisco Oleo
La global product manager del área de dermatología y medicina estética de Mesoestetic Pharma, decidió estudiar el Máster en Marketing Farmacéutico de UNIR, para situarse en ese punto de conexión entre la ciencia y el acceso real a los tratamientos.

La suya fue una vocación muy temprana por la ciencia y su impacto real en la vida de los pacientes. Desde muy joven, Andrea Parra Cabanillas siempre tuvo interés por entender cómo funciona el cuerpo humano, las enfermedades y cómo los fármacos pueden intervenir para mejorar la calidad de vida de las personas. Por eso decidió estudiar Ciencias Biomédicas en la Universidad de Barcelona, una etapa en la que “no solo adquirí una base científica sólida, sino que también desarrollé un pensamiento crítico y analítico aplicado al ámbito de la salud”, afirma.
Durante la carrera, tuvo la oportunidad de realizar una estancia en la Medizinische Universität Innsbruck (Austria), donde hizo prácticas en un laboratorio del hospital de la ciudad de Innsbruck Tirol Kliniken, enfocadas en el ámbito de la inmunología. Una experiencia especialmente enriquecedora, que le permitió vivir de cerca el valor del rigor científico, el trabajo en equipo y el entorno de la investigación biomédica.
“Al terminar esta etapa, sentí que quería contribuir al sistema sanitario desde una perspectiva más amplia. Me di cuenta de que, además de la investigación, existía la vía de la industria farmacéutica que se encargaba de acercar la innovación a los pacientes. Por eso decidí formarme en el Máster en Marketing Farmacéutico de UNIR, con el objetivo de situarme en ese punto de conexión entre la ciencia y el acceso real a los tratamientos”, confiesa.
Curiosa por naturaleza, asegura que tiene muchas ganas de seguir aprendiendo y evolucionando. “Me gusta formarme continuamente, pero también viajar y conocer otras formas de pensar, porque creo que todo eso te aporta una visión más amplia. En un sector como el de la salud, que está en constante cambio, considero fundamental mantenerse actualizada, tanto a nivel científico como en innovación, para poder adaptarme y seguir aportando valor”, dice.
Durante el máster en UNIR realizó prácticas durante 10 meses en LEO Pharma España, en el departamento de marketing, dentro del área de dermatología. Después, continuó en el departamento de marketing de Chiesi España & Portugal, en el área de respiratorio. Y actualmente acaba de comenzar una nueva etapa como global product manager en Mesoestetic Pharma, en el área de dermatología y medicina estética.
“Todas estas experiencias me han permitido afianzarme en el sector, aplicar mis conocimientos en entornos reales y desarrollar tanto mis habilidades técnicas como estratégicas. Mi objetivo es seguir creciendo dentro de la industria farmacéutica, asumir nuevos retos y continuar construyendo una trayectoria sólida que me permita tener un impacto cada vez mayor”, explica.
Pregunta: ¿Cómo aplicas lo que has aprendido en tu día a día? ¿Te planteas emprender o tu objetivo es seguir creciendo profesionalmente, como dices, en el sector de los laboratorios farmacéuticos?
Respuesta: Hasta ahora, he desarrollado mi carrera en el área de marketing dentro de la industria farmacéutica, donde aplico lo aprendido en la toma de decisiones estratégicas que influyen en cómo se posicionan los tratamientos, cómo se comunican los avances científicos y cómo estos llegan a los profesionales sanitarios. También participo en el lanzamiento y desarrollo de nuevos productos, lo que me permite estar muy cerca tanto de la parte científica como de las necesidades reales del mercado.
Intento trabajar siempre con una visión orientada a aportar valor al sistema sanitario para que la ciencia no se quede solo en el laboratorio, sino que realmente llegue al paciente de forma efectiva.
Hoy en día, mi objetivo es seguir desarrollándome profesionalmente dentro del sector farmacéutico. Me motiva seguir creciendo, asumir más responsabilidad y aprender desde distintas áreas terapéuticas, ya que creo que eso te da una visión mucho más completa del sector. Es cierto que la dermatología es un área que siempre me ha gustado especialmente y en la que tengo experiencia, y ahora estoy también con muchas ganas de seguir aprendiendo en el ámbito de la medicina estética, que tiene un enfoque diferente pero muy interesante.
En general, me interesa seguir construyendo una trayectoria sólida, manteniendo siempre esa curiosidad y esa capacidad de adaptación que creo que son claves en un sector como este.
Una formación especializada y conectada con el sector
P: ¿Por qué decidiste estudiar el Máster en Marketing Farmacéutico y por qué en UNIR?
R: Decidí estudiar el Máster en Marketing Farmacéutico de UNIR porque buscaba una formación especializada que estuviera realmente conectada con la realidad del sector. Fue el único máster oficial que encontré centrado específicamente en esta área, y desde el principio me gustó su enfoque práctico, basado en casos reales y en una metodología muy aplicada. Además, la posibilidad de hacer prácticas en empresas me pareció clave para poder consolidar lo aprendido y entender mejor cómo funciona la industria desde dentro.
“Decidí estudiar el Máster en Marketing Farmacéutico de UNIR porque buscaba una formación especializada que estuviera realmente conectada con la realidad del sector. Fue el único máster oficial que encontré centrado específicamente en esta área, y desde el principio me gustó su enfoque práctico, basado en casos reales y en una metodología muy aplicada”.
También tenía claro que quería ir un paso más allá y desarrollar una visión más estratégica. No solo me interesaba la parte técnica, sino aprender a integrar ciencia, datos y negocio, y entender el marketing como una herramienta capaz de generar un impacto real. En este sentido, el máster me ayudó mucho a construir esa forma de pensar y a llevar la innovación a decisiones concretas.
Por último, la metodología online fue un factor decisivo para mí, ya que me permitió compaginar la formación con mi desarrollo profesional. Buscaba flexibilidad sin renunciar a una buena calidad académica, y UNIR encajaba perfectamente con lo que necesitaba.
“Tenía claro que quería ir un paso más allá y desarrollar una visión más estratégica. No solo me interesaba la parte técnica, sino aprender a integrar ciencia, datos y negocio, y entender el marketing como una herramienta capaz de generar un impacto real”.
P: ¿Cómo ha sido tu experiencia en UNIR y que destacarías especialmente de tu formación y de la universidad?
R: Destacaría especialmente su metodología online interactiva, que combina clases en directo, materiales actualizados y un campus virtual muy completo, lo que facilita el aprendizaje de manera flexible y práctica.
A pesar de ser una formación totalmente online, siempre me sentí acompañada, tanto por el equipo académico como por los profesores, lo que hizo que el aprendizaje fuera cercano, motivador y constante. Muchos docentes son profesionales en activo dentro del sector farmacéutico, por lo que cada clase conectaba directamente con la realidad del mercado y con los desafíos actuales de la industria. Esto convirtió al máster en una experiencia muy práctica, que no solo transmite conocimientos, sino que también inspira a tomar decisiones con visión estratégica y confianza, sabiendo que se puede generar un impacto real en el sector.
El acompañamiento del mentor fue, además, especialmente valioso, ya que hizo un seguimiento personalizado no solo de mi desarrollo académico, sino también de mi crecimiento profesional y personal. Por otro lado, las experiencias compartidas por docentes y compañeros fomentaron una actitud crítica y estratégica, invitando a observar, cuestionar y proponer nuevas ideas.
En conjunto, este entorno colaborativo enriqueció mi aprendizaje, me inspiró a seguir creciendo y reforzó mi motivación por desarrollar mi carrera dentro de la industria farmacéutica.
Red Proyectum y AstraZeneca
P: ¿En qué han consistido las prácticas y qué te aportaron para tu futuro inmediato? ¿En qué consistió tu TFM y cuál fue tu objetivo?
R: Durante mis prácticas como marketing trainee en LEO Pharma trabajé en el departamento de Marketing, apoyando la planificación, coordinación y seguimiento de campañas y actividades comerciales. Participé en la creación de materiales y contenidos para distintos canales, tanto digitales como presenciales, dirigidos a profesionales sanitarios y colaboré estrechamente con equipos de Médico, Legal & Compliance, Ventas y Commercial Excellence para asegurar que todas las acciones cumplieran la normativa y estuviesen alineadas con los objetivos científicos y comerciales de la empresa.
También participé en la organización de eventos, congresos y formaciones, lo que me permitió desarrollar habilidades en gestión de proyectos multidisciplinares, análisis de datos y comunicación efectiva. En general, fue una experiencia muy completa que me ayudó a entender cómo se toman decisiones en un entorno regulado y a trabajar de forma coordinada con distintos equipos.
Para el TFM elegí la modalidad de Red Proyectum, trabajando con un briefing de AstraZeneca sobre fármacos innovadores. Junto a mi compañera y amiga Lucía Sobrino, desarrollamos un plan de marketing aplicado a un caso real. Esto fue especialmente interesante porque te permite acercarte mucho a la realidad de la industria y entender cómo se plantean las estrategias desde dentro, teniendo en cuenta tanto la parte científica como la comercial y regulatoria. Fue una experiencia muy práctica, que se asemeja bastante al día a día en una compañía farmacéutica.
En conjunto, estas experiencias reforzaron mi vocación y me ayudaron a definir con mayor claridad mis objetivos profesionales, motivándome a seguir creciendo en la industria y a afrontar nuevos desafíos con confianza, compromiso e ilusión.
“Mi experiencia en el máster ha reforzado mi vocación y me ha ayudado a definir con mayor claridad mis objetivos profesionales, motivándome a seguir creciendo en la industria y a afrontar nuevos desafíos con confianza, compromiso e ilusión”.
P: ¿Cómo valoras la capacidad de empleabilidad del título? ¿De qué manera te ha ayudado a diferenciarte y sobresalir en un mercado laboral tan competitivo?
R: En mi caso, la empleabilidad del máster ha sido muy positiva. No tuve ninguna dificultad para encontrar las prácticas, y después pude dar el salto a otros laboratorios farmacéuticos de forma bastante fluida. De hecho, en menos de año y medio he logrado alcanzar una posición como global product manager en Mesoestetic Pharma, lo que refleja cómo la formación especializada puede abrir puertas en el sector.
Creo que el título funciona como una base sólida y una palanca de entrada, pero para diferenciarse en un mercado tan competitivo es imprescindible complementar los conocimientos técnicos con habilidades como la adaptabilidad, la proactividad y el esfuerzo constante. La combinación de un perfil científico y estratégico también permite desarrollar competencias transversales que considero fundamentales para construir una carrera sólida en la industria farmacéutica.
Me despido de esta etapa del máster con gratitud, orgullo y mucha motivación por todo lo que está por venir, convencida de que esta formación ha sido un impulso decisivo en mi desarrollo profesional.
P: La capacidad de gestión es una herramienta estratégica para cualquier profesional de cierto nivel corporativo. ¿Qué has aprendido en el máster sobre esto y cómo lo aplicas ya?
R: El máster me dio una visión bastante completa de la gestión dentro de la industria farmacéutica, cubriendo desde la parte regulatoria y legal hasta la estratégica y comercial. Esto me ha permitido combinar mi base científica con habilidades prácticas para tomar decisiones fundamentadas, defender estrategias y asumir responsabilidades con criterio. Aprender a reflexionar sobre el porqué de cada acción y a proponer soluciones basadas en datos y evidencias ha sido clave para enfrentar retos reales en mi día a día profesional.
“El máster me ayudó a desarrollar una mentalidad más crítica y analítica. Aprender a reflexionar sobre el porqué de cada acción y a proponer soluciones basadas en datos y evidencias ha sido clave para enfrentar retos reales en mi día a día profesional”.
Además, el máster me ayudó a desarrollar una mentalidad más crítica y analítica, pero también curiosa, que me impulsa a seguir aprendiendo y a buscar siempre formas de mejorar. Esta formación no solo fortaleció mis competencias técnicas, sino que también me permitió definir con claridad mi camino profesional y adquirir confianza para tomar decisiones con impacto en un entorno tan exigente y competitivo como el farmacéutico.
Andrea Parra Cabanillas, global product manager del área de dermatología y medicina estética de Mesoestetic Pharma y egresada del Máster en Marketing Farmacéutico de UNIR.
Andrea Parra Cabanillas, global product manager del área de dermatología y medicina estética de Mesoestetic Pharma y egresada del Máster en Marketing Farmacéutico de UNIR.
Y también me quedo con la idea de que, con esfuerzo y constancia, todo es posible. Es una etapa que requiere dedicación y organización, pero que realmente merece la pena por todo lo que te aporta a nivel profesional y personal.
Qué aporta el marketing al sector salud
P: ¿Cuáles dirías que son las principales particularidades del sector salud? ¿Qué aporta el marketing al sector salud en general y al farmacéutico en particular?
R: El sector salud se enfrenta a desafíos únicos: atender a una población cada vez más envejecida, gestionar enfermedades crónicas y nuevas patologías, así como enfermedades raras, y adaptarse a sistemas sanitarios cada vez más saturados. Otro reto importante es la competencia creciente, tanto a nivel nacional como internacional. Todo esto requiere soluciones eficaces, basadas en la evidencia científica y accesibles para los pacientes, lo que hace que la innovación y la calidad sean pilares fundamentales.
Desde el punto de vista del marketing, la clave está en comunicar de manera clara y rigurosa el valor de cada producto o fármaco. Para los profesionales sanitarios, esto implica trasladar la evidencia científica más reciente, destacar los beneficios clínicos de los tratamientos y facilitar su formación mediante congresos, cursos y eventos, fomentando la adopción correcta de los tratamientos y el desarrollo continuo de sus competencias.
Para los pacientes, el marketing contribuye a que la información sobre los tratamientos sea comprensible y accesible, ayudando a que la innovación llegue de manera efectiva a quienes más lo necesitan y generando un impacto positivo en su salud y calidad de vida.
En mi opinión, el marketing en salud no es solo una función comercial; es una herramienta estratégica que ayuda a que la ciencia y la innovación se traduzcan en mejoras reales para la sociedad. Permite que los avances terapéuticos lleguen a quienes los necesitan, fomenta la prevención y el diagnóstico, mejora la gestión de enfermedades y, en última instancia, contribuye a un sistema sanitario más eficiente y a la mejora de la calidad de vida de los pacientes.
P: ¿Cómo condicionan la regulación y la ética, fundamentales, la estrategia de marketing en la industria farmacéutica?
R: En la industria farmacéutica, la regulación es un elemento clave que influye en todas las decisiones de marketing. Existen estándares y normativas muy estrictas para garantizar la seguridad, la trazabilidad y la confianza en los productos, por lo que cualquier estrategia debe diseñarse desde el inicio teniendo en cuenta estos requisitos, asegurando que cada acción esté alineada antes de implementarse.
La ética, por su parte, es fundamental para mantener la credibilidad y la confianza de los profesionales sanitarios y los pacientes. En marketing farmacéutico, esto implica comunicar siempre de manera transparente y basada en la evidencia científica más reciente. La combinación de regulación y ética no limita la estrategia, sino que la guía, permitiendo desarrollar campañas responsables, seguras y que aporten valor real a la salud.
“La combinación de regulación y ética no limita la estrategia de marketing, sino que la guía, permitiendo desarrollar campañas responsables, seguras y que aporten valor real a la salud”.
P: ¿Qué diferencia al marketing farmacéutico del marketing tradicional?
R: El marketing farmacéutico se distingue claramente del marketing tradicional en varios aspectos fundamentales. Mientras que el marketing convencional se centra en comunicar beneficios y persuadir al consumidor, el marketing farmacéutico tiene un objetivo mucho más relevante: mejorar la calidad de vida de los pacientes. Cada mensaje, campaña o acción debe estar respaldado por la evidencia científica y validado por profesionales sanitarios, de manera que pueda integrarse de forma segura en la práctica clínica y generar confianza tanto en los médicos como en los pacientes.
Además, operamos en un entorno altamente regulado, donde muchas de las estrategias habituales en otros sectores no son posibles. Esto requiere una planificación rigurosa, análisis estratégico y un enfoque muy centrado en aportar valor real: facilitar el trabajo de los profesionales sanitarios, mejorar la experiencia del paciente y contribuir de forma sostenible al sistema sanitario.
En definitiva, el marketing farmacéutico combina ciencia, estrategia y creatividad, siempre desde un enfoque ético y responsable. Cada decisión tiene un impacto directo en la práctica clínica y en cómo la innovación llega a los pacientes, por lo que es una función que requiere no solo conocimientos de negocio, sino también comprensión profunda de la ciencia y del contexto sanitario en el que operamos.
“El marketing farmacéutico combina ciencia, estrategia y creatividad, siempre desde un enfoque ético y responsable. Cada decisión tiene un impacto directo en la práctica clínica y en cómo la innovación llega a los pacientes”.
5 claves para lanzar un nuevo medicamento
“Para comunicar un medicamento de manera diferenciada, lo fundamental es centrarse en lo que realmente aporta: cómo mejora la calidad de vida de los pacientes, qué innovaciones incorpora y cómo se integra de manera efectiva en la práctica clínica”, explica Andrea Parra, a la que le pido que me haga un plan de lanzamiento de un nuevo medicamento en el mercado.
Según la egresada de UNIR, “es clave transmitir el valor de forma clara, ética y útil, adaptando el mensaje según el público objetivo. Con los profesionales sanitarios, la comunicación se centra en datos, eficacia clínica y posicionamiento terapéutico; mientras que, con los pacientes, el objetivo es que comprendan el beneficio real del tratamiento, su seguridad y cómo puede impactar de manera positiva en su día a día”.
Los cinco puntos principales que Andrea consideraría en un plan estratégico serían:
- Conocer el producto en profundidad: entender su mecanismo de acción, la evidencia que lo respalda y sus ventajas frente a la competencia, así como su potencial de innovación y el impacto en la calidad de vida de los pacientes.
- Analizar la competencia y el mercado: identificar cómo se posicionan otros tratamientos, qué necesidades no están cubriendo y cómo nuestro producto puede aportar valor diferencial.
- Segmentación y adaptación del mensaje: los profesionales sanitarios necesitan información detallada, científica y práctica, mientras que los pacientes requieren mensajes claros, comprensibles y centrados en el beneficio para su salud y bienestar.
- Estrategia omnicanal: utilizar todos los canales disponibles, digitales y presenciales, para garantizar que el mensaje llegue de forma coherente, respetando la normativa y potenciando la educación sobre el tratamiento.
- Trabajo transversal y alineación interna: colaborar estrechamente con áreas como Medical Affairs, Legal, Compliance, Acceso al Mercado y Ventas para garantizar que todas las acciones estén alineadas con la estrategia.
En definitiva, “un buen plan de comunicación en marketing farmacéutico busca alinear ciencia, estrategia y necesidades del mercado, asegurando que cada acción tenga un impacto real: que los profesionales puedan tomar decisiones clínicas basadas en la evidencia científica y que los pacientes reciban un tratamiento que realmente mejore su salud y calidad de vida”, afirma.
Como product manager, Andrea destaca como conclusión, que “esto significa pensar en cada detalle del ciclo del producto, desde su posicionamiento hasta la forma en que se transmite su valor, siempre dentro de un marco ético y regulatorio”.
- Facultad de Economía y Empresa






