UNIR Revista
Trasladar un texto de una lengua a otra utilizando un software informático sin que exista intervención humana es lo que se conoce como traducción automática.

El sector lingüístico no es ajeno a la revolución que las nuevas tecnologías y —en especial, la inteligencia artificial (IA)— están provocando en todos los campos. De esta forma, la traducción automática, es decir, aquella realizada por medio de programas informáticos, puede ser una herramienta poderosa para los profesionales de esta disciplina.
Estudios como el Grado en Traducción e Interpretación online de UNIR inciden en la importancia de formar a los estudiantes en el uso de recursos tecnológicos especializados que pueden marcar la diferencia a la hora de ejercer la profesión.
¿Qué es la traducción automática?
Se entiende por traducción automática al proceso que utiliza un software especializado para convertir texto de un idioma a otro sin intervención humana directa. Se trata de un sector que ha experimentado una gran evolución en los últimos años gracias, en gran medida, a los avances que se han dado en inteligencia artificial y en el procesamiento del lenguaje natural.
Algunas de las características que definen la traducción automática son:
- Rapidez. Los programas informáticos son capaces de procesar grandes volúmenes de texto en muy poco tiempo.
- Consistencia. Se mantiene una terminología uniforme a lo largo de todo el documento.
- Disponibilidad. Funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, sin ningún tipo de limitación de horario.
- Multilingüismo. Un traductor automático domina múltiples pares de idiomas para realizar las tareas que se le encomiendan.
- Económica. Reduce costes en comparación con una traducción humana.
Aunque todas estas características de la traducción automática puedan ser percibidas como grandes ventajas con respecto al trabajo que realiza un traductor humano profesional, sobre todo en relación a lo que cobra un traductor, conviene señalar que todavía debe enfrentarse a grandes retos, sobre todo en lo que se refiere a la precisión y comprensión de matices culturales y contextuales.
Tipos de traducción automática
La traducción automática no es una herramienta tan moderna como se puede pensar, sino que sus orígenes se encuentran ya en la mitad del pasado siglo. Sin embargo, ha evolucionado mucho y hoy en día existen diferentes tipologías, cada una con sus propias ventajas e inconvenientes. Estos son los principales tipos de traducción automática existentes:
Traducción automática basada en reglas
Fue uno de los primeros modelos de traducción automática en desarrollarse. Su modo de funcionamiento está fundamentado en el análisis sintáctico y morfológico de las diferentes lenguas, para después utilizar criterios lingüísticos y diccionarios bilingües a la hora de realizar la traducción. Se la conoce también como rule-based machine translation (RBMT) y resulta eficaz para traducir idiomas que cuentan con estructuras similares.
Una de sus principales ventajas es que las reglas se pueden programar, por lo que, una vez que se generan, resulta bastante sencillo crear nuevas traducciones. Como punto negativo, las reglas dependen mucho del contexto y este tipo de traducción automática resulta demasiado literal, por lo que no siempre es conveniente emplearla.
Traducción automática estadística
También conocida como statistical machine translation (SMT), se fundamenta en el aprendizaje de patrones de traducción a partir de datos. Establece las probabilidades de que una palabra sea la traducción de otra y, así, determinar equivalencias entre idiomas.
Su punto fuerte respecto a la traducción automática basada en reglas es que resulta mucho más rápida y aporta un resultado mucho menos literal. Sin embargo, su motor requiere de entrenamiento continuo y necesita nutrirse de millones de palabras para funcionar, por lo que únicamente puede emplearse con idiomas mayoritarios como el inglés o el español.
Traducción automática neuronal
La traducción neuronal o NMT (neuronal machine translation) se caracteriza por la utilización de redes neuronales artificiales para producir traducciones fiables y precisas. Su funcionamiento se basa en el aprendizaje permanente del sistema, que extrae datos de otras traducciones. Por tanto, se utiliza el deep learning para entrenar al traductor neuronal, de forma que sea capaz de hacer traducciones por sí mismo parecidas a las que realizan los humanos.
Una de sus grandes ventajas es producir traducciones más fluidas y contextuales que sus predecesores, aunque conviene señalar que no están exentos de cometer errores, por lo que la supervisión humana resulta indispensable para obtener resultados profesionales.
Traductor automático por voz
En el traductor automático por voz se combinan tecnologías como el reconocimiento de voz, la traducción automática y la síntesis vocal para permitir una comunicación en tiempo real entre personas que hablan diferentes idiomas.
Para hacerlo posible, en el proceso deben darse los siguientes pasos:
- Reconocimiento del habla, que convierte la voz en texto.
- Traducción del texto, empleando algoritmos de traducción automática para ello.
- Síntesis de voz, para generar el audio en el idioma de destino.
El uso del traductor automático por voz permite, entre otras cosas, que se pueda dar una comunicación en tiempo real entre dos personas que hablan lenguas diferentes. Además, facilita la accesibilidad para personas con discapacidad visual y proporciona asistencia en situaciones de emergencia cuando se visita un país del que se desconoce el idioma.
A pesar de todo lo que han avanzado, los traductores automáticos por voz todavía deben superar retos, como la precisión en entornos ruidosos o la correcta interpretación de elementos no verbales de la comunicación.
Aplicaciones prácticas de la traducción automática
Aunque la traducción automática nunca sustituirá el trabajo de un traductor e intérprete humano, sus aplicaciones cada vez son mayores en diversos sectores. Algunos de los más representativos son:
- Turismo. Es una herramienta útil cuando se viaja a lugares en los que no se conoce la lengua, ya que permite a los viajeros entender informaciones útiles y comunicarse con la población local.
- Medios de comunicación. A la hora de difundir noticias de alcance internacional, puede resultar muy práctica para hacerlo a la velocidad que requiere la actualidad.
- Comercio electrónico. Facilita la expansión de negocios online a todo tipo de mercados, sin que ello suponga un gasto excesivo.
- Redes sociales. La inclusión de traductores automáticos en las redes sociales posibilita la interacción entre usuarios que hablan diferentes idiomas.
- Negocios internacionales. Hace más fácil la comunicación entre empresas de diferentes países, aunque, en este campo, las compañías internacionales suelen contar con personal que domina varias lenguas o recurrir a traductores profesionales.
A pesar de que la traducción automática, en sus diversas formas, está transformando la forma en la que nos comunicamos, no puede reemplazar el trabajo de un traductor e intérprete profesional. Entre otras carencias, no es capaz de elegir qué técnicas de traducción resultan más adecuadas en cada caso, ni tampoco puede detectar los dobles sentidos de la lengua, algo fundamental a la hora de hacer una buena traducción.







