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La lectoescritura es la destreza para leer y escribir. Promover su desarrollo en las aulas de Educación Infantil es clave en el desarrollo de los niños y en la adquisición de competencias.

Uno de los objetivos de la etapa de Educación Infantil es mejorar la lectoescritura, es decir, la destreza para leer y escribir al iniciarse en el uso de la lectura y la escritura, tal y como recoge el Decreto 1630/2006. Ambos son dos procesos fundamentales en el desarrollo del ser humano. Por ello, hay que promover la aplicación de juegos y actividades de lectoescritura para conseguir que los alumnos adquieran las competencias necesarias.
Para fomentar el aprendizaje de la lectoescritura, los maestros utilizarán actividades o juegos de lectoescritura que partan del entorno del propio niño y que sean significativas para él, propiciando así que el aprendizaje sea más eficaz y motivador.
¿Qué es la lectoescritura?
La lectoescritura se define como la capacidad para leer y escribir. No hay una edad concreta a partir de la cual una persona adquiere esta habilidad, pero lo común es que empiece alrededor de los seis años (hay niños que lo logran antes y otros un poco más tarde).
Este aprendizaje es fundamental, ya que con él no solo se consigue leer y escribir, sino que aporta también otra serie de beneficios. Estos son: desarrollar la empatía; la habilidad de escuchar; la expresión y comunicación de ideas, pensamientos o sentimientos; fomentar y potenciar la reflexión; la creación de opiniones propias y, sobre todo, el aprender de uno mismo y de lo que los demás nos cuentan.
¿Cuál es la importancia de la lectoescritura para los niños?
La importancia de la lectoescritura radica en su papel fundamental en la evolución de una persona; además de ser esencial para potenciar el pensamiento crítico, la comprensión del lenguaje y la comunicación efectiva, repercute en el desarrollo cognitivo.
La lectoescritura se refleja asimismo en la mejora del lenguaje, ya que poner en práctica la escritura y la lectura ayuda a ampliar el vocabulario y a comprender estructuras gramaticales complejas, mejorando la capacidad de comunicación.
En lo referente al ámbito social, fomenta habilidades clave, como la comunicación y el desarrollo de la empatía. Esto permite interactuar mejor con el entorno y participar activamente en la sociedad.
Durante este proceso de aprendizaje los educadores se enfrentan a diferentes situaciones en las que se presentan dificultades de lectoescritura ante las cuales deben saber cómo actuar. Es el caso, por ejemplo, de los distintos tipos de dislexia. Por ello, es necesario implementar estrategias adecuadas de lectoescritura y adaptarse a las necesidades de cada estudiante, apoyando así su desarrollo.
Principales beneficios de la lectoescritura
Los beneficios de la lectoescritura son:
- Desarrollo cognitivo. La práctica de la lectura y escritura fortalece las conexiones cerebrales, favoreciendo un desarrollo cognitivo más completo.
- Crecimiento personal. Las habilidades adquiridas mediante la lectoescritura proporcionan al estudiante adquirir nuevos conocimientos, contar con un amplio vocabulario y comprender libros de diferentes temáticas.
- Autonomía. El alumno toma decisiones al aprovechar al máximo sus habilidades intelectuales.
- Comunicación eficaz. La lectoescritura permite comunicar con mayor precisión las emociones y reflexiones.
- Rendimiento académico. La lectoescritura impacta positivamente en las calificaciones que obtiene el estudiante.
- Reflexión y pensamiento crítico. A través de la lectura se adquiere una mayor capacidad para pensar y comunicar ideas relevantes.
- Concentración y capacidad de análisis. Leer y escribir mejoran la capacidad para enfocarse y analizar información de manera eficaz.
- Comprensión social y más empatía. La exposición a realidades y puntos de vista distintos fomenta la comprensión y empatía hacia los demás.
- Conocimiento. La lectoescritura permite aprender de una variedad muy amplia de temas, enriqueciendo así la comprensión sobre el mundo que rodea al estudiante.
Métodos de lectoescritura
Se diferencian tres tipos de métodos de lectoescritura: global, silábico y fonético.
Método global
El método global de lectoescritura es aquel en el que se enseña unidades completas de significado, como palabras o frases vinculadas a imágenes u objetos, y avanza de manera gradual hacia componentes más simples: sílabas, letras y fonemas.
Método alfabético
Es el método más habitual para enseñar a leer y escribir. Con él, los niños aprenden a reconocer y asociar cada letra del alfabeto con su sonido y nombre correspondiente. A partir de estas asociaciones, los estudiantes aprenden a formar sílabas y palabras, desarrollando la capacidad de leer y escribir.
Método silábico
El método silábico se basa en aprender mediante la descomposición de las palabras en sílabas, para después combinarlas y formar palabras.
Método fonético
Con este método se enseña a los alumnos a asociar cada letra con su sonido correspondiente, es decir, se realizan asociaciones de grafema-fonema y no se centra en aprender el nombre de cada letra, sino en el sonido de cada letra.
Método Nahono
El Método Nahono destaca por su reciente creación en 2007. En este año, María Eugenia Gómez André, profesora en una cárcel de Lugo, se percató de que faltaban métodos de lectoescritura específicos para personas cuya lengua es el árabe y quieren aprender castellano.
De esta forma se creó este método que consta de cuatro volúmenes: uno para el profesor y tres para los alumnos. Los libros están organizados en 44 unidades (28 en el primero, 4 en el segundo y 12 en el tercero) y cada unidad presenta una letra o sílaba, su trazado, una imagen asociada y su traducción al árabe.
Actividades para trabajar la lectoescritura
Los docentes pueden relacionar las actividades de lectoescritura con diversos y numerosos grupos de tareas que se realizan en las aulas. Existen actividades destinadas a alumnos de Infantil, de Primaria y para adolescentes.
Actividades y juegos para la lectoescritura infantil
Las actividades y juegos de lectoescritura que se llevan a cabo en esta etapa son:
Las rutinas
Se elaboran actividades relacionadas con la escritura y lectura del nombre propio, del de sus compañeros o de la propia familia. Tareas referidas a la fecha y las estaciones en las que se encuentran o las horas y el tiempo del día, pudiendo incluso elaborar el propio horario del aula o el nombre de los rincones. Dentro de este grupo de ejercicios, los docentes pueden plantear técnicas como el folio giratorio. Este método consiste en que los alumnos del grupo cooperativo de trabajo escriban entre todos la primera palabra que se les venga a la cabeza sobre la familia de palabras o temática planteada por el maestro.
Cuentos
Los maestros trabajan con cuentos adaptados a la edad en la que se esté impartiendo docencia. Para ello, se relata el cuento varias veces, se le enseña a que diferencie las imágenes de los textos, que escriba el título del libro, de los personajes, acompañándolo de un dibujo para que resulte más sencilla su asimilación. En este ámbito, los docentes también pueden utilizar el juego que se conoce como “La Gramática de la fantasía” de Gianni Rodari, donde los niños crearán a partir de un cuento su propia versión de la historia con las diferentes técnicas y recursos que se plantean en este libro.
Juegos
Se pueden utilizar juegos populares, como adivinanzas, palabras encadenadas o el tutti-frutti. Se plantean al niño diferentes actividades de lectoescritura que debe ir resolviendo, ya sea a través del deletreo, de la ayuda del maestro o de alguno de sus compañeros a la hora de ir escribiendo las palabras, pero potenciando, sobre todo, la autonomía.
Talleres
Se plantean talleres donde los niños realicen juegos de lectoescritura como escribir cartas a sus compañeros o a algún miembro de su familia, crear nuestro periódico de aula donde contar entre todos, con la ayuda del docente, el día a día en el colegio. Cualquiera de los talleres que se quiera realizar con los niños se puede relacionar con la lectoescritura infantil, programando en su proceso diferentes momentos para leer y escribir. Si se lleva a cabo un taller de alimentación, por ejemplo, se les pedirá a los alumnos escribir una receta o una lista de alimentos.
Proyectos
Al igual que los talleres, los proyectos, se pueden relacionar con la elaboración de actividades o juegos de lectoescritura. Un ejemplo: si se realiza un proyecto sobre los países, los estudiantes escriben postales a las familias simulando que son enviadas desde el país que estamos investigando, para contarles lo aprendido.
Tecnologías
Emplear el ordenador o la tablet para escribir, las apps de escritura ―como ABCKit― de creación de cómics y cuentos, o de crucigramas y sopas de letras infantiles.
Las familias
Es importante implicar a las familias en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Para conseguirlo, se les hará partícipes del propio desarrollo de sus hijos, llevando a cabo actividades como las mencionadas o incluso la redacción de notas para excursiones, alguna petición para alguna actividad, plantearles que lean libros con sus hijos, que escriban algo sencillo, involucrándolos en el día a día de su hogar.
Estas técnicas contribuyen a que la lectoescritura infantil sea un proceso más lúdico y menos memorístico beneficiando al desarrollo integral del alumnado y a potenciar sus capacidades y competencias.
Actividades para trabajar la lectoescritura en Primaria
En esta etapa los niños leen y escriben de manera independiente. Por ello las actividades más recomendadas son:
- Perfectos para aprender y reforzar la ortografía y la comprensión de palabras.
- Lectura en voz alta. Fomenta el interés por la lectura y ayuda a mantener la atención de los alumnos.
- Escritura creativa. Se trata de dar libertad a los estudiantes para escribir un cuento sobre la temática que quieran y así promover su creatividad y habilidad con la escritura.
Lectoescritura para adolescentes
Las actividades de lectoescritura para adolescentes buscan desarrollar su capacidad de pensamiento y argumentación crítica a través de estas actividades:
- Talleres de oratoria. Enseñan técnicas de expresión verbal, control del lenguaje corporal y gestión del miedo escénico. Ayudan a mejorar la fluidez, claridad y persuasión para hablar en público, aumentando la confianza y las habilidades comunicativas en diferentes contextos.
- Redacción de artículos de opinión. Fomenta la escritura y el desarrollo del análisis crítico sobre diferentes temas.
- Lectura de obras literarias populares. Estos libros promueven la comprensión lectora y además proporcionan conocimiento gracias a su vocabulario y buena escritura.
En resumen, la lectoescritura es clave para el desarrollo cognitivo, comunicativo y social. Fomentar su aprendizaje en cualquier etapa a través de estas actividades no sólo mejora las habilidades lingüísticas, sino que también impulsa el pensamiento crítico, la creatividad y la integración social.







