UNIR Revista
Uno de los tres poderes independientes del Estado tiene como objetivo conducir la política nacional y gestionar su administración. En España esa facultad recae en el Gobierno, lo que convierte al presidente en el máximo responsable de sus actuaciones.

El poder ejecutivo faculta a su titular para dirigir la política nacional de un Estado y gestionar su administración. En España, es ejercido por el Gobierno, siendo su máximo responsable la persona que ostenta su presidencia.
El poder ejecutivo desempeña un papel fundamental en la gobernanza de las naciones, actuando como el brazo ejecutor de las decisiones políticas y legalmente establecidas. Sus funciones varían dependiendo del sistema político en el que se inserta, así como de la cultura y las tradiciones administrativas de cada país.
Precisamente, los profesionales que trabajan en los diferentes órganos que dependen del Ejecutivo requieren tener una amplia formación en organización de sistemas de gobierno, instituciones políticas así como de la manera en la que se ordena y gestiona la Administración. Por ello, se recomienda que las personas que quieran especializarse en este ámbito laboral estudien una titulación multidisciplinar como el Grado en Ciencias Políticas y Gestión Pública de UNIR.
¿Qué es el poder ejecutivo?
Nuestro país es un Estado de derecho bajo la forma de monarquía parlamentaria, la cual se vertebra a través de la división de poderes —ejecutivo, legislativo y judicial—. Además, con base al principio de jerarquía normativa su norma fundamental es la Constitución, texto legal en el que también se delimitan las funciones de cada uno de ellos.
En el caso del poder ejecutivo, el artículo 97 de la Constitución afirma que “el Gobierno dirige la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado. Ejerce la función ejecutiva y la potestad reglamentaria de acuerdo con la Constitución y las leyes”. Por lo que no solo delimita su ámbito de actuación, también le expone los límites de su ejercicio.
Este es el poder ejecutivo que afecta al territorio nacional, pero dado que España es un Estado autonómico, hay que reseñar que también los gobiernos de cada comunidad ostentan el poder ejecutivo dentro de su ámbito competencial.
Quién ejerce el poder ejecutivo
Como se ha explicado en líneas anteriores, la pregunta quién tiene el poder ejecutivo en España es respondida por la propia Constitución al otorgar al Gobierno dicha potestad. Un Ejecutivo que, según expone en su artículo 98.1, “se compone del Presidente, de los Vicepresidentes, en su caso, de los Ministros y de los demás miembros que establezca la ley”.
Ahora bien, existe un error común en la sociedad española que identifica las elecciones generales como el proceso por el cual se escoge al presidente del Gobierno, cuando no es así. En el caso de España, en esos comicios se eligen los representantes de los ciudadanos en las Cortes Generales, formadas por el Congreso y el Senado. Tras conocerse los resultados, en cumplimiento del artículo 99.1 de la Constitución, el Rey se reúne con los portavoces de “los Grupos políticos con representación parlamentaria, y a través del Presidente del Congreso, propondrá un candidato a la Presidencia del Gobierno”.
El candidato se somete a un debate de investidura en el Congreso y, a continuación, los diputados votan si le otorgan o no su confianza. Así, “si el Congreso de los Diputados, por el voto de la mayoría absoluta de sus miembros, otorgare su confianza a dicho candidato, el Rey le nombrará Presidente. De no alcanzarse dicha mayoría, se someterá la misma propuesta a nueva votación cuarenta y ocho horas después de la anterior, y la confianza se entenderá otorgada si obtuviere la mayoría simple” (artículo 99.3 de la Constitución).
Por ello, que un partido gane las elecciones no es sinónimo de que su candidato se convierta automáticamente en presidente del Gobierno. La razón es que en los comicios generales que se celebran en España tan solo se vota a los representantes parlamentarios, no a los miembros del Ejecutivo.

Las funciones del poder ejecutivo
El artículo 97 de la Constitución es el encargado de detallar cuáles son las funciones del poder ejecutivo. Si se desglosa el texto citado se observa que las mismas se ciñen a dirigir:
- La política interior.
- La política exterior.
- La Administración civil.
- La Administración militar.
- La defensa del Estado.
Además, el artículo 98 de la Constitución recuerda que “el Presidente dirige la acción del Gobierno y coordina las funciones de los demás miembros del mismo, sin perjuicio de la competencia y responsabilidad directa de éstos en su gestión”. Unos miembros que son nombrados por el Rey pero siempre a propuesta del presidente, de tal forma que pueda seleccionar a las personas que darán forma al Ejecutivo.
Para finalizar, es importante recordar que el poder ejecutivo no es ilimitado, es más, está controlado por el Congreso ante el que debe comparecer para explicar su gestión y responder a las preguntas formuladas por los diputados. Por ello, en el supuesto de retirarle su confianza, la Cámara Baja cuenta con mecanismos constitucionales para forzar su dimisión mediante la aprobación de una moción de censura. Ahora bien, debido a los efectos de dicha medida, se requiere contar con el respaldo de una décima parte de los diputados e incorporar la propuesta de candidato que le sustituirá.
En conclusión, el poder ejecutivo es aquel que faculta a su titular para dirigir la política de un país y gestionar su administración. En el supuesto de España recae en el Gobierno, lo que convierte al presidente en su máximo representante y responsable de las acciones realizadas bajo su mandato. Comprender cómo las diferentes configuraciones y contextos culturales afectan el funcionamiento del ejecutivo es esencial para evaluar su efectividad y su capacidad para responder a los retos del mundo contemporáneo.






