Viernes, 12 junio 2020

El equipo de protección individual: qué es y para qué se utiliza

La pandemia del COVID-19 ha supuesto muchos cambios en la sociedad y el acercamiento  —en algunos casos con poco rigor— de términos técnicos que hasta la fecha muchas personas desconocían. Por ejemplo, los tan nombrados EPIs o equipos de protección individual, los cuales son imprescindibles para desempeñar ciertos trabajos de forma segura. En UNIR abordamos qué es un EPI y cuál es su función.

Durante la pandemia, los equipos de protección individual han sido clave para evitar contagios masivos entre el personal sanitario, de residencias de mayores o equipos de emergencia. De hecho, en ocasiones han saltado a la palestra por la escasez o falta de ellos en un momento que eran fundamentales.

Pero, aunque el COVID-19 puede hacer que se asocie EPI con batas, guantes, gafas, pantallas, ropa protectora y mascarillas, en realidad el concepto de equipo de protección individual es más amplio y abarca más ámbitos que el sanitario.

 

 

Según el Real Decreto 773/1997 del 30 de mayo, un EPI es un dispositivo o medio que lleva o sujeta el trabajador para que lo proteja de los riesgos que pueden amenazar a su salud y seguridad mientras desempeña su trabajo. Los equipos de protección individual deben usarse cuando los riesgos no puedan ser controlados utilizando los medios de protección colectivos o los procedimientos de realización del trabajo. Un ejemplo sería el EPI necesario cuando se realizan trabajos de soldadura  y que incluiría una pantalla con protección ocular, guantes, manguitos para los brazos, mandil de cuero, casco y calzado de seguridad, polainas y un mono de trabajo que cubra todo el cuerpo.

Los equipos de protección individual son de uso personal, es decir, cada trabajador debe disponer del suyo, salvo en ocasiones puntuales por causas de fuerza mayor. En estos casos especiales se adoptarían medidas preventivas ante los problemas de salud e higiene de los trabajadores, por lo que es importante mantener los equipos limpios, desinfectados y utilizarlos siguiendo las indicaciones del fabricante. Esto debe hacerse con regularidad y no esperar a que llegue una inspección de trabajo o una sanción.

Tipos de equipos de protección individual

Existen diferentes tipos de equipos de protección individual, por ejemplo:

 

– Para los ojos y la cara (gafas o máscaras de seguridad)

– Para las manos (guantes)

– Para protección de las vías respiratorias (mascarillas)

– Para las piernas y los pies (botas de seguridad)

– Para los oídos (protectores auditivos)

– Para el abdomen y el tronco (fajas de seguridad)

– Para la cabeza (casco)

 

 

Es importante tener presente que los EPIs no eliminan potenciales peligros; su objetivo es aminorar sus consecuencias. Por eso es fundamental que los trabajadores cuenten con la formación adecuada al respecto y tengan claro cuáles son los posibles riesgos cuando realizan una determinada tarea y qué EPIs deben utilizar. La imagen de unos albañiles subidos al andamio sin casco o arnés sigue siendo más habitual de lo recomendable: nunca debería producirse.

Los Equipos de protección individual son regulados por el Reglamento (UE) 2016/425 del Parlamento Europeo y del Consejo, del 9 de marzo de 2016, que es la norma que establece los requisitos que deben cumplir los EPIs, desde su diseño y fabricación hasta su comercialización. Este reglamento hace hincapié en las obligaciones que se deben cumplir a la hora de fabricar un equipo:

 

– Los equipos de protección individual deben estar fabricados cumpliendo los requisitos necesarios de seguridad y salud.

– Debe indicarse en el EPI el nombre, el nombre comercial registrado o marca registrada y la dirección postal de contacto. Si no fuese posible, habrá que indicarlo en el embalaje o en un documento que lo acompañe.

– El fabricante debe facilitar con el EPI la declaración UE de conformidad, o bien incluirá en las instrucciones del equipo la web para acceder a la declaración de la UE de conformidad.

Los equipos de protección individual deben cumplir las garantías de seguridad otorgadas por el fabricante cuando este certifica a través de su marcado CE que el EPI cumple con la Normativa Europea.

 

 

Obligaciones de trabajadores y empresarios

El Real Decreto 773/1997 establece las obligaciones que tienen que cumplir los trabajadores y empresarios en relación con los equipos de protección individual. Por un lado, los empleados deben:

 

– Utilizar correctamente y cuidar los equipos de protección individual. Esto incluye usarlos siempre que sea necesario.

– En el caso de que el trabajador aprecie algún defecto o anomalía en el equipo tiene la obligación de comunicarlo al responsable directo.

 

Los empresarios tienen que cumplir las siguientes obligaciones:

 

– Determinar los puestos de trabajo en los que se deben usar equipos de protección individual y definir los que son necesarios utilizar.

– Elegir los equipos de protección individual conforme a la normativa.

– Asegurar que se utilizan los equipos de protección individual.

– Confirmar que el mantenimiento de los EPIs se realice en función a lo establecido en el Real Decreto.

 

Un uso correcto de los EPIs contribuye a mejorar la seguridad laboral y, por lo tanto, es un elemento imprescindible para una correcta prevención de los riesgos laborales. Por eso es básico conocer las diferentes opciones, y que un especialista en riesgos laborales evalúe la peligrosidad de cada puesto de trabajo y, en función de ello, elegir los EPIs que mejor se ajusten a cada necesidad.