Martes, 26 junio 2018

Humanidades, superando el pragmatismo de la era tecnológica: de STEM a STEAM

Hoy en día, existe una cierta tendencia a huir del aprendizaje compartimentado, realizando propuestas educativas basadas en proyectos transversales y nuevas metodologías activas que dejan todo el protagonismo a los estudiantes.

A pesar de ello, las denominadas como asignaturas STEM (Science, Technoology, Engineering and Maths) gozan de un gran prestigio, dada la actual vertiente pragmática de la sociedad: “todo lo que haga deberá servirme para algo tangible e inmediato o no valdrá la pena dedicarle mi esfuerzo”.

Pragmatismo recalcitrante

Los que pasamos de los cuarenta tenemos interiorizada la importancia de una cultura general. Sin embargo, esto parece haber sido sustituido por un pragmatismo recalcitrante que deja a un lado la filosofía, la historia, la geografía, el arte, la música o la literatura, es decir, las Humanidades, entendidas como “un conjunto de disciplinas relacionadas con la cultura humana”.

De Ciencias a Letras y viceversa

Afortunadamente, algo parece estar cambiando, cada día son más las voces que vuelven a retomar esa necesaria idea humanística de la cultura general, llegando a incidir en los propios cimientos científicos por medio de las siglas STEAM, donde Arts es incluida junto a las cuatro áreas de ciencias.

STEAM supone mantener el foco científico, pero basado en un proceso creativo y crítico que solo las Artes, o las Humanidades, pueden aportar. A algunos nos recordarán las opciones de Ciencias Mixtas o Letras Mixtas que se podían estudiar en COU hace ya unos cuantos años y que no solían ser bien vistas.

Ahora se nos está indicando que ese no era un mal camino. En ese caso, fui una visionaria con mis Letras Mixtas, porque la relación de dependencia es mutua: las ciencias necesitan de las letras, pero las letras también precisan de las ciencias. Solo así tendremos una imprescindible visión general del mundo.

Las ciencias y las letras mantienen una relación de interdependencia

¿Por qué un científico precisa estudiar Humanidades?

Existen muchas razones, dadas por expertos, que explican esta necesidad, tanto para científicos como para la población en general. Las Humanidades:

-Suponen la adquisición de competencias sociales y creativas.

-Contribuyen a desarrollar el pensamiento crítico, fomentado la concentración y la profundización en el conocimiento.

-Suponen tener en cuenta diferentes perspectivas y puntos de vista, saber escuchar y rectificar, con tolerancia hacia los que piensan de un modo diferente.

-Potencian el desarrollo de la ética, la sensibilidad y la empatía, para afrontar problemas éticos y morales que surgen en las disciplinas científicas.

-Sirven para enseñarnos a gestionar el fracaso.

-Desarrollan la competencia lingüística y comunicativa.

-Nos ayudan a entender la naturaleza humana y el contexto histórico y social, respetando otras culturas.

-Potencian el trabajo en equipo.

-Estimulan la curiosidad.

Ainhoa Sánchez, alumna del Grado en Humanidades online de UNIR nos lo resume en menos de un minuto de un modo claro y conciso:

 

La empatía, la ética, la capacidad de expresión y de escucha, así como la habilidad para la resolución de problemas complejos, son competencias del siglo XXI que llevan revoloteando desde hace muchos siglos.

Las Humanidades son la pieza que falta para que este mundo tecnológico tenga sentido. Tenemos que saber expresar nuestras ideas de un modo correcto y adecuado, reflexionando y cuestionando la información y las propuesta que recibiremos a lo largo de nuestra vida.

 Las Humanidades, una innovación del pasado que nos prepara para el futuro.

Para abrir boca…

Si deseas hacer una primera incursión en el mundo de las Humanidades, te proponemos ver esta Open Class sobre Arte Contemporáneo, de mano del Profesor del Grado de Humanidades de UNIR, el  Doctor Raúl Romero:

Si prefieres la lectura, dos libros para la reflexión:

Calderero Hernández, J.F y Calderero de Aldecoa, A. (2017). Filosofía y sentido común. Madrid: Sekotia S.L.

Meseguer, J (2016). Pensamiento crítico. Una actitud. Logroño: UNIR Editorial.