Miércoles, 26 agosto 2020

La zona de desarrollo próximo y su aplicación en el aula

El psicólogo ruso y férreo defensor de la teoría sociocultural, Lev Vygotsky, desarrolló el concepto de zona de desarrollo próximo (ZDP) para explicar cómo potenciar el aprendizaje y desarrollo del alumnado. Un recurso pedagógico que, a día de hoy, sigue siendo todo un referente para los docentes y pedagogos. Veamos en qué consiste la zona de desarrollo próximo, dentro del enfoque vygotskiano, y su aplicación en el aula.

Vygotsky era un defensor de la teoría sociocultural y del aprendizaje social. Según el psicólogo ruso, el aprendizaje de nuevas competencias y el desarrollo cognitivo de cualquier persona se debe en gran medida a la interacción con los otros, especialmente con aquellos más hábiles, convirtiéndose estos en modelos o mentores para el aprendiz. En otras palabras: las relaciones sociales son una importante fuente de estimulación para el intelecto.

 

 

Dentro de este marco teórico se encuadra el término zona de desarrollo próximo. Un concepto que Vygotsky definió como la diferencia existente entre el nivel de desarrollo real del niño y el nivel de desarrollo potencial. Este último —su desarrollo potencial— dependerá en gran medida de la colaboración de un mentor o guía que le instruya y oriente durante el aprendizaje de nuevas competencias. En el contexto escolar, ese rol de mentor o guía correspondería al maestro, pero también podría ser un compañero de clase con un nivel de desarrollo cognitivo superior.

Cinco ideas para aplicar la teoría de la ZDP en el aula

 1. Establecer tareas y juegos acorde a la ZDP al alumno

Para este fin, es imprescindible que el educador conozca la zona de desarrollo próximo en la que se encuentran sus alumnos, es decir, qué tipo de tareas saben realizar por sí mismos y cuáles suponen un reto.

Si un alumno está en una zona de desarrollo próximo cercana a las competencias que debe aprender es probable que la tarea le aburra y, en consecuencia, pierda la motivación. Por el contrario, si su nivel de desarrollo cognitivo y habilidades están muy alejados de los objetivos que se le marca en clase es probable que le resulte tan difícil que se frustre y abandone.

 

 

2Estructurar las actividades por niveles de dificultad durante el proceso de aprendizaje

Para aprender sobre un determinado contenido escolar, el maestro diseña una batería de actividades que progresivamente sean más complejas. Comenzaría presentando al alumno las más sencillas, es decir, aquellas que requieren habilidades y conocimientos que ya maneja. Es una forma de que el alumno se sienta capaz y motivado para afrontar a continuación el reto que suponen nuevas tareas un poco más complicadas.

3. Apostar por el trabajo cooperativo

El trabajo en grupo es muy enriquecedor para el alumnado, puesto que favorece el aprendizaje y el desarrollo de habilidades comunicativas y sociales. Los grupos deben estar compuestos por niños diferentes tanto por sus ZDP como por sus talentos. De esta manera, un alumno puede convertirse en ese guía o modelo de aprendizaje para el resto de su equipo.

 

 

4. Implementar actividades lúdicas que facilitan la interacción social

El juego en equipos es una potente herramienta de aprendizaje social, especialmente en los más pequeños, ya que gran parte de su aprendizaje se debe a la observación e imitación de los otros.

5. Ofrecer ayuda al alumno, pero no demasiada

De acuerdo con el modelo de Vygotsky, el docente asume un rol de guía en el proceso de aprendizaje. Un exceso de ayuda provoca que el alumno tome una actitud pasiva, que se convierta en un mero receptor de la información.

Las teorías de Vygotsky han supuesto un cambio radical en el proceso de enseñanza y aprendizaje, cada vez más alejado del modelo de educación de la escuela tradicional. La zona de desarrollo próximo se puede aplicar con alumnos de cualquier edad y ciclo educativo, por lo que es una metodología clave en Educación Infantil.