Lunes, 09 julio 2018

Psicopedagogos, el ‘Departamento de Calidad’ que las aulas necesitan para mejorar el aprendizaje

La formación del maestro mejora notablemente si cuenta con una capacitación psicopedagógica. No basta con transmitir conocimientos a los alumnos, sino que también es preciso apoyar y orientar la acción educativa, posibilitando criterios de mejora en el diseño, desarrollo, innovación y evaluación de los procesos de aprendizaje.

Hay que garantizar los resultados académicos y educativos. Cada vez conocemos más y mejor cómo aprenden los alumnos, de la diversidad y complejidad de los aprendizajes en nuestro tiempo. Necesitamos expertos en aprendizaje escolar, con la cualificación científico-técnica suficiente para servir y apoyar los procesos de enseñanza-aprendizaje. Y no sólo en el caso de los alumnos con dificultades sino para toda la población escolar.

La figura del psicopedagogo se suele asociar al tópico del niño con TDAH, autismo o dificultades auditivas o visuales, cuando su cometido es mucho más amplio y complejo. Y más necesario que nunca.

Pero, a diferencia de otros países de nuestro entorno donde existe un desarrollo de modelos psicopedagógicos cada vez más innovadores, en España y en diversos países de América Latina siguen primando modelos poco eficaces, centrados únicamente en los problemas escolares y las patologías que los producen y no sobre la diversidad funcional de unos alumnos cada vez más diversos. Donde los aprendizajes escolares cada vez son más complejos

El sistema educativo ganaría en calidad si los maestros de Infantil, Primaria y Secundaria completaran su formación con un postgrado en psicopedagogía.

“El sistema educativo ganaría en calidad y eficacia, si el desarrollo de la metodología docente contara con un mayor apoyo de los psicopedagogos” explica la profesora María Teresa Andreu, directora académica del Máster en Psicopedagogía online de UNIR.  O si los propios maestros de Infantil, Primaria y Secundaria completaran su formación con un postgrado en psicopedagogía.

Esta posibilidad se contempló en España cuando se creó la licenciatura de Psicopedagogía, en 1992, en el marco de la Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE), tomando como referentes los estudios de Pedagogía (orientación educativa y profesional, Pedagogía Terapéutica y educación profesional) y la licenciatura de Psicología (Psicología Escolar y Psicología Pedagógica).  Nacía con una clara intencionalidad de continuidad de la formación del profesorado como estudios de segundo ciclo.

Tras la reforma universitaria de 2007, estos estudios se convierten en Máster, manteniendo así la posibilidad de complemento y enriquecimiento profesional de los docentes de Primaria o Secundaria ante la inquietud para responder de forma eficaz a los problemas de sus aulas, en una clara mejora en el conocimiento y gestión de los aprendizajes de sus alumnos.

Uno de los factores del fracaso escolar

En la actualidad, en España sólo hay un psicopedagogo por cada 800 estudiantes, ratio inferior al de otros países de la Unión Europea. Esa carencia puede explicar, junto con otros factores, que España presente cifras negativas en fracaso escolar.

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Si se trata de asegurar unos resultados o unos estándares de calidad en el centro escolar, hace falta un nuevo modelo psicopedagógico basado en el liderazgo, capaz de responder de forma innovadora a los nuevos retos que se enfrenta la escuela en nuestros días.

Cuanta más formación psicopedagógica tenga un profesor, mejor docente será.

La formación del psicopedagogo se tiene que adaptar a los nuevos tiempos en materia de atención psicopedagógica, como la que ofrece la formación de los estudios de Máster en Psicopedagogía. Este le capacita como un experto en aprendizaje, alguien que aplica unas técnicas, unos proyectos de intervención psicopedagógica, para mejorar el rendimiento y verificar que esa metodología es efectiva. Y así mejoraría los deseados resultados educativos y la tan demandada reducción del fracaso escolar de España.

“Cuanta más formación psicopedagógica tenga un profesor, mejor docente será, además de convertirse en un excelente puente con el resto de recursos psicopedagógicos internos o externos a la propia escuela. Sin duda, un gran paso en modelos más eficaces de funcionamiento psicopedagógico subraya María Teresa Andreu.

El área psicopedagógica en las escuelas sería “algo así como el Departamento de Calidad” de las empresas aplicado al aprendizaje escolar, señala la profesora Andreu. Un Departamento clave para la creación de valor y diferencial educativo

Oportunidad laboral

Esta carencia de profesionales de la psicopedagogía que se da en España, y en los países de América Latina, supone una oportunidad laboral para quienes deseen especializarse en ese campo. Máxime en un entorno educativo cada vez más exigente.

Aunque no es la única opción laboral que tienen los futuros psicopedagogos. Además de la intervención dentro del sistema educativo, tienen un amplio horizonte de posibilidades en psicopedagogía social y laboral: en la orientación a personas que precisan de asesoramiento en materia de inserción sociolaboral o en su desarrollo profesional; así como en el área de salud, recursos humanos y formación-.