Jueves, 23 enero 2020

Funciones del maestro de educación Infantil, ¿cuáles son sus competencias?

¿Conoces las funciones del maestro de educación infantil? En UNIR analizamos la figura de estos docentes, su perfil y competencias básicas.

Los maestros de educación infantil se ocupan de los niños de entre los 0 y 6 años, principalmente en el segundo ciclo de esta etapa educativa (entre los 3 y 6 años). Sus funciones y competencias abarcan diferentes aspectos relacionados con el desarrollo integral de los niños, lo que incluye cuestiones a nivel físico, intelectual, emocional, comunicativo y social. En UNIR analizamos las funciones y competencias de los maestros de infantil.

A nivel legislativo las funciones de los maestros de infantil se recogen en la LOE, Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, ya que la LOMCE de 2013 no realizó modificaciones sobre esta cuestión. Así, entre los objetivos básicos figuran la contribución al desarrollo de aquellas capacidades de los niños que posibiliten:

  • – Conocer su cuerpo y el de los demás, respetando las diferencias.
  • – Explorar y descubrir su entorno más próximo, desde la familia al lugar en el que viven.
  • – Aprender a relacionarse con los demás (primero con el grupo de iguales) y las normas básicas de convivencia en sociedad. 
  • – Adquirir autonomía en actos cotidianos, como vestirse, comer o calzarse.
  • – Desenvolver habilidades comunicativas en diferentes formatos y lenguajes.
  • – Desarrollar las primeras capacidades en lecto-escritura, expresión artística, lógico-matemática o ritmo.

Perfil y competencias del maestro de educación Infantil

Para ser maestro de infantil es necesario contar con la formación adecuada. El primer paso es el Grado en Infantil que, en el caso de UNIR, se realiza íntegramente a distancia con la excepción de las prácticas (36 créditos en centros de la comunidad autónoma en la que resida el alumno). Dentro del Grado podrán optar por diferentes especializaciones cursando una mención como la de Audición y Lenguaje o Educación Musical. Además, los egresados pueden completar su currículum con diferentes másteres o cursos, como el Máster en Educación Especial o el Experto Universitario en Psicomotricidad

El perfil de un maestro de infantil debe ser un compendio de una formación académica adecuada con una actitud respetuosa, observadora y activa que guíe y acompañe el desarrollo personal e intelectual de los niños teniendo en cuenta su diversidad y condiciones individuales. Su trabajo, especialmente en el primer ciclo de Infantil (de 0 a 3 años), se centrará más en el desarrollo emocional y físico que en la adquisición de conocimientos. Y todo primando siempre el juego y el ritmo de cada pequeño. Así, entre las funciones estarían:

  • Organización del aula: la distribución de la misma se realizará en función del espacio disponible y material. Lo más recomendable es hacerlo por rincones primando la seguridad para prevenir posibles accidentes.
  • Organización y distribución del tiempo: adaptándose a los ritmos naturales de cada edad, alternando actividades con diferentes grados de atención, combinando el movimiento con tareas más calmadas…
  • – Elaboración de material propio para organizar el día a día. Independientemente del  proyecto curricular de cada centro y si se trabaja por proyectos o unidades didácticas, el material empleado en infantil siempre requiere de elementos propios.
  • – Búsqueda y adaptación de recursos complementarios. 
  • – Información periódica a las familias. 
  • – Observar el desarrollo y forma de relacionarse de cada niño para conocer sus capacidades individuales y detectar posibles problemas (de aprendizaje, movilidad, auditivos…)
  • – Tratar y poner en práctica cuestiones relacionadas con el aseo personal y la autonomía.
  • – Ayudar a los niños a saber identificar y gestionar sus diferentes emociones.
  • – Implementar iniciativas y rutinas que fomenten la colaboración, el trabajo en grupo y el respeto hacia los demás

Independientemente de las diferentes funciones de un maestro de infantil una debe prevalecer sobre todas ellas: crear un entorno seguro y de confianza en el que los niños se sientan a gusto. A partir de ahí será más sencillo adquirir nuevos aprendizajes tanto a nivel intelectual como personal.