Lunes, 20 mayo 2019

El dictado y sus variantes: innovando desde la tradición

En el artículo anterior, hablábamos de la importancia de mantener el dictado tradicional como parte de nuestros recursos de aula, repasando sus beneficios y sus características. Además, de algún modo, comenzábamos a esbozar pinceladas de los posibles caminos a seguir para aplicar variables sobre esa base de trabajo. Modificando alguno de los elementos implicados en el dictado, podíamos crear actividades completamente diferentes y adaptarlas a las necesidades concretas de nuestro grupo, así como a los recursos de cada centro.

A continuación, teniendo en cuenta ese punto de partida, proponemos algunos tipos de dictados que suponen una vuelta de tuerca, o dos, al dictado tradicional, con la finalidad de ofrecer alternativas motivadoras para los alumnos, que sirvan para atender la diversidad presente en las aulas.

Dependiendo del que copia

Podemos tener dictados individuales, en parejas, grupos o de toda la clase. Del mismo modo se podrán corregir en parejas, grupos, entre toda la clase o realizar una corrección entre compañeros, poniéndose nota unos a otros, algo que les gusta mucho. También puede haber un alumno voluntario, o varios, que vayan escribiendo el dictado en el encerado, lo que puede ser un apoyo para los compañeros. Los dictados que incluyen trabajo en parejas o grupos resultan especialmente interesantes, pues se crea debate y se repasan las normas, para acordar cómo escribir determinadas palabras. Esto se puede acentuar si se plantea como una competición o un juego entre grupos.

Dependiendo del que dicta

Como decíamos en nuestro primer artículo sobre el tema, puede ser el profesor el que dicte, pero también puede ser uno de los estudiantes, un invitado o, directamente, ser un programa de televisión, un vídeo, un audio o similar. En ese caso, puede ser el profesor el que marque el ritmo o pueden ser los alumnos, incluso de forma individual, los que decidan cuándo pausar el audio, cuándo necesitan volver a escuchar una parte, etc. Así, podemos atender a la diversidad: no todos tienen que tener un vídeo, algunos pueden tener solo audio, otros audio y vídeo de apoyo, otros audio e imágenes u otras posibles combinaciones.

primera

Dependiendo del texto dictado

La elección del texto a dictar será fundamental y no siempre tendrá que ser nuestra. Los alumnos podrían llevar a clase sus propios recortes de periódico, de revista, la carátula de un vídeo juego, la letra de una canción (dictado de canciones), la biografía de una persona famosa que les guste, la reseña de una película o libro o similar. Y, en esos últimos casos, el dictado podría convertirse en una adivinanza (dictado-adivinanza).

En la clase de lengua, los dictados en diferentes idiomas son válidos para todas las edades, pudiéndose adaptar al nivel de los estudiantes. Podríamos hacer dictados combinados, en los que varias lenguas tengan cabida, haciendo un Spanglish, por ejemplo, que pueda resultar divertido para los alumnos. No debemos olvidarnos tampoco de otras lenguas, como la de signos.

Del mismo modo, podríamos dictar textos controvertidos o filosóficos, que den lugar a debates posteriores (dictado controvertido) o, como decíamos en nuestro anterior artículo, el dictado puede ser una mera introducción a una actividad de cualquier asignatura, proponiéndose un problema a resolver (dictado-enunciado). También se pueden dictar poemas, diálogos de cine, teatro, etc.

Por otro lado, ampliando un poco el concepto de dictado, debemos tomar en consideración que el texto dictado puede implicar: seguir unas instrucciones para preparar una receta u otro tipo de manualidades, para hacer un dibujo (dictado gráfico), moverse por un lugar (como en el juego de Simon Says), buscar pistas, etc. (dictado- instrucciones). También se pueden dictar cifras (dictado matemático), direcciones de email, páginas web o se pueden deletrear palabras, por ejemplo.

Dictados: otras ideas a tener en cuenta

En nuestro anterior artículo, también hablábamos de cuándo, cómo y dónde tenía lugar el dictado, y así podríamos hablar de dictados de interior, de exterior, dictados multiespaciales (si se mueven entre clases), dictados sincrónicos y diacrónicos (si el alumno puede realizarlo fuera del aula en el momento que crea conveniente mediante una grabación) o dictados digitales, en los que los alumnos pueden recibir o enviar sus dictados a un grupo de Whatsapp, puede ser un tweet o una entrada de un blog, por ejemplo.

Además de lo comentado hasta el momento, deseamos destacar otras interesantes propuestas que se pueden llevar a cabo en el aula:

Dictado inverso – dejamos que los alumnos dicten al docente. El profesor puede cometer fallos a propósito que los alumnos deberán corregir.

Dictado por relevos – en grupos, los alumnos tendrán un texto que irán memorizando para dictar a los compañeros que estarán esperando para escribirlo en otro lado.  Tienes muchas variaciones y posibilidades.

Dictado de imágenes – en el que el alumno no escribe, sino que pone por orden unas fotos o dibujos dependiendo del texto que escucha. También puede implicar numerar ideas o relacionar conceptos que se hayan escuchado. Quizás estaríamos más ante una actividad de comprensión oral que ante un dictado propiamente dicho.

Dictado guiado – mediante una conexión a internet, el alumno irá completando un dictado mientras la aplicación le indica los fallos para que pueda corregirse.

Dictado de diferencias – se dicta un texto dos veces, o las que se estime oportuno, realizando pequeñas modificaciones en cada lectura. Los alumnos no sólo deberán encontrar las diferencias, sino también pensar y reflexionar sobre el nexo común de esos cambios, que pueden ser de todo tipo: nombres propios, preposiciones, sinónimos, cambiar todos los verbos de primera conjugación por verbos de la segunda, cambiar cifras en un enunciado matemático. Es una actividad que puede ser realizada como un simple ejercicio o, por ejemplo, puede constituir una pista en un escape room.

Dictado telegráfico – el profesor no incluye todas las palabras en su dictado y el alumno debe completar los huecos con sus conocimientos previos.

Dictado de sinónimos – en ciertas palabras, el docente indica que deben buscar un sinónimo y ponerlo en su lugar. También puede dar una definición y que los alumnos tengan que pensar en la palabra o que diga un tiempo verbal y ellos tengan que escribirlo.

Dictado loco – el humor y la sorpresa siempre pueden ser aliados en nuestras clases, y los dictados no son una excepción. Dictar frases sin sentido o graciosas puede amenizar el dictado y agudizar su atención porque no podrán prever el texto a partir del contexto.

Dictado en filas – a veces el espacio nos viene impuesto. Por ejemplo, podemos tener las mesas en filas que no se pueden mover. En ese caso podemos hacer una especie de dictado en filas, por grupos, como el juego denominado El teléfono escacharrado. Le decimos de forma oral o escrita al primero de la fila una frase y éste se lo dirá al de atrás y así uno tras otro hasta el último de la fila, que será el único que escriba la frase dictada. Esto se puede hacer con una sola frase o con un texto que se irá pasando troceada en frases. Ganará el grupo que termine antes y que tenga mejor el dictado.

segunda

Dictado rayo – las palabras, letras, frases o texto se presenta ante los alumnos unos segundos y luego se tapan de nuevo. Desarrollamos la memoria y la lectura rápida.

Dictado sin cortes – suele trabajarse en grupos, precisa de organización. El dictado se hace sin pausas para que los alumnos escriban. Deberán hablar entre ellos para conseguir escribir toda la información.

Dictado incompleto – con la finalidad de que los alumnos sean los que completen una historia, para promover la escritura creativa.

Dictado creativo – cada alumno va dictando una frase que todos los demás van copiando y se va creando una historia entre todos.

Dictado lúdico – el profesor va dictando un texto pero algunas de las palabras son sustituidas por imágenes, audios, fotos, sonidos o gestos que el alumno deberá interpretar para completarlo.

Dictado selectivo – el docente indica ciertos criterios que implicarán que los estudiantes no tendrán que copiar todo lo que dicte, sino solo las partes que cumplan esos criterios, que pueden ser gramaticales, de contenido u ortográficos, entre otros. Por ejemplo, podría indicar que solo se copien las oraciones en pasado o las oraciones que sean verdaderas.

Dictado subtitulado – se pueden usar los subtítulos de vídeos, series o películas para hacer dictados. Incluso se puede dar un paso más y que sean los propios alumnos los que creen los subtítulos.

Dictado musicales – no se corresponde con el dictado presentado anteriormente de canciones, en este caso, lo que se dicta es música, notas musicales.

Consejos finales

Resumiendo, el mejor dictado será aquel en el que tú y tus alumnos os sintáis cómodos.

Es muy importante que haya una gradación a la hora de introducir los dictados en sus diferentes formatos.

La variedad supondrá motivación, sorpresa y atención a la diversidad. Variedad en el agrupamiento, en los tipos de dictados, en los lugares, en  los textos, en las personas que dictan o en el modo de realizarlos, entre otras posibilidades. Muchos de los tipos presentados arriba son fácilmente combinables entre sí y no son más que ideas básicas sobre las cuales podrás hacer variaciones dependiendo de tus necesidades y objetivos.

Te animo a probarlos y experimentar, independientemente de la etapa educativa en la que te encuentres y de la asignatura que enseñes, con creatividad encontrarás la forma de introducir el dictado. La mejor prueba que tendrás de si funcionan o no será a través de la observación.

Punto y final.