Miércoles, 20 junio 2018

Docente, no dejes las matemáticas para septiembre

Aunque en un post anterior pudimos ver como el aprendizaje compartimentado iba ganando terreno, la realidad es que hoy en día las asignaturas, incluyendo las matemáticas, siguen formando parte de nuestro sistema educativo, de forma más o menos estructurada. Podríamos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que la sociedad avanza más rápido que la legislación y por eso, muchos de los grandes cambios están teniendo lugar en las aulas, pequeños granitos de arena que contribuyen a que nuestros alumnos no digan eso de “no se me dan bien las matemáticas”.

Nuevas metodologías y técnicas: experiencias innovadoras

Las metodologías activas y manipulativas complementan o sustituyen a los libros de texto. Metodologías y técnicas como el aprendizaje servicio, el aprendizaje cooperativo, el flipped learning, el aprendizaje basado en proyectos o la gamificación han llegado a la clase de matemáticas para quedarse.

Precisamente conectado con lo anterior, bien con el aprendizaje servicio en algunos casos o con el aprendizaje por proyectos en otros, podemos encontrar ejemplos de trabajo conjunto de las matemáticas con otras asignaturas, por ejemplo con la literatura. Otros profesores se han llevado los números al huerto, para enseñar geometría, estadística y funciones.

Muchas ideas y posibilidades que se entremezclan con propuestas llegadas de otros continentes, como el método Singapur o el Shangai Mastery.

    Podemos enseñar matemáticas desde el huerto, con literatura o de forma cooperativa.

 Desarrollo de competencias

La importancia de las matemáticas es destacada por muchos autores, expertos y profesores en entrevistas y vídeos divulgativos, subrayando su contribución al desarrollo de la capacidad de pensar. Igualmente, nos servirán para desarrollar el pensamiento computacional, el pensamiento crítico, el pensamiento visual, además del cálculo mental.

abaco

Pese a la trascendencia de ese cálculo mental, no es menos relevante implementar otras habilidades, que se pueden trabajar, por ejemplo, con ábacos o con calculadoras. No debemos desechar ninguna herramienta, pues con cada una de ellas los beneficios y los aspectos tratados son diferentes, sirviéndonos, de este modo, para atender a la diversidad y personalizar el aprendizaje.

   En la clase de matemáticas tienen cabida las calculadoras, los ábacos y el cálculo mental.

Aplicaciones y recursos online

Por supuesto, dada la relevancia actual de las nuevas tecnologías, de internet y el necesario desarrollo de la competencia digital de nuestros alumnos, no podemos dejar de lado las posibilidades y la motivación extra que suele suponer para nuestros estudiantes el uso de las TIC.

Desde aplicaciones para Android, que facilitarán la autonomía de los estudiantes, pasando por canales de YouTube, para el repaso y la comprensión, o diferentes páginas web, hasta conocidos blogs y muchos otros recursos online, además de programas específicos como Geogebra o Desmos.

Un modo mediante el que los alumnos pueden sentir las matemáticas como útiles, cercanas y prácticas para su día a día, es conectarlas con la realidad. Debemos motivarlos mediante todo lo que hemos ido comentando hasta el momento, para lograr que cambien su actitud hacia ellas.

   El alumno necesita sentir la utilidad de las matemáticas, conectándolas con la realidad.

Un buen profesor, independientemente de la asignatura, puede lograr despertar el interés o la curiosidad de sus alumnos. No es solo el contenido, es también el modo de aproximarse a él, de transmitirlo, de explicarlo y de vivirlo. Hay aspectos que no podemos cambiar ahora mismo, pero otros sí están en nuestra mano ¿por qué no empezar por las matemáticas?