Miércoles, 17 enero 2018

De vocación, docente: máster de profesorado para innovadores

La profesión docente es altamente vocacional y cuando no lo es, se nota. El profesor lo es veinticuatro horas al día: cuando ve un programa, piensa en sus alumnos, cuando va a una tienda, piensa en sus alumnos, cuando está navegando por internet, piensa en sus alumnos: todo a su alrededor son recursos y posibilidades para sus clases y sus explicaciones, modos de conectar su contenido con la realidad y, consecuentemente, fuentes de motivación extra para unos estudiantes, adolescentes en Secundaria, que, en muchas ocasiones, desearían estar en otro sitio en vez de en el aula. Sea como sea, no nos sentimos mal por esa dedicación, porque nos encanta. Aunque el estrés y la incomprensión están a la orden del día, ver cómo un alumno avanza, aprende a nuestro lado y nosotros aprendemos gracias a ellos, eso, no tiene precio.

Ser profesor implica una gran dosis de responsabilidad, como se ha podido escuchar últimamente en un famoso vídeo viral: “los estudiantes pueden ser un 20% de la población actual, pero son un 100% de la población futura”. Sin embargo, a pesar de su teórica importancia, el docente es poco valorado en nuestro entorno, si lo comparamos con otros países, perdiéndose el respeto y el prestigio social con el que contaba antaño, haciendo frente, a referencias constantes sobre vacaciones excesivas y un horario muy cómodo.

No es idílico, sin duda, como se comentaba, la falta de reconocimiento, el estrés, las presiones curriculares o unos modelos poco actualizados distorsionan y coartan muchas veces nuestra imaginación, creatividad y propuestas. Pero siempre logramos salir adelante en el aula. Podemos llegar de mal humor de casa, del tráfico o de la sala de profesores, pero entrar en el aula es un buen momento en el día. Esa sería la definición práctica de vocación. Aunque no siempre es así, ciertos estudios indican que un 90% de los profesores han sufrido acoso por parte de estudiantes o padres en algún momento de su carrera docente, supongo que un propio reflejo de la sociedad actual, por que no decirlo.

Un profesor debe ser paciente, empático, constructivo y positivo

Además de esas características básicas, la formación y la actualización constantes son claves. Hoy en día, hay una creciente necesidad de desarrollar una competencia digital en constante cambio. Si afirmamos que los alumnos deben desarrollar el pensamiento crítico, para ser capaces de discernir y acercarse de forma reflexiva a un contenido que se encuentra disponible online, no es menos cierto que el profesor tiene la necesidad de hacer lo mismo. Para poder enseñar a nuestros alumnos esa competencia, nosotros debemos conocerla también, por medio de un proceso de formación continua.

Podríamos decir, sin miedo a equivocarnos, que la competencia digital, además de otras de igual importancia, es una de las más relevantes, más motivadoras y que más espacio real tendrá para los estudiantes en su futuro, no solo laboral sino también personal.

¿CÓMO PODEMOS PREPARARNOS PARA ELLO?

Sin duda alguna, la reconversión del Curso de Adaptación Pedagógica (CAP), de dos meses de duración y unos cuantos trabajos escritos, en un Máster de un año académico de duración, ha sido un primer paso hacia una formación más completa de unos profesionales de diferentes ramas, especialistas, que deciden dedicarse a la docencia.

Pero se puede dar un paso más, la decisión de hacer ese Máster de Formación de Profesorado en su versión online supone, por un lado, una gran flexibilidad, y por otro lado, implica una cuestión más importante, que en UNIR se toma especialmente en consideración: el imprescindible desarrollo de la competencia digital. El alumno que hace el Máster en UNIR va a trabajar con las últimas tendencias metodologías y las herramientas y recursos más avanzados para la enseñanza y el aprendizaje. El futuro profesor, primero será alumno y probará, de esa forma, que es sin duda el mejor modo de hacerlo, herramientas e ideas que después podrá trasladar a su labor docente. Esto se debe a la propia plataforma UNIR, que se renueva y actualiza constantemente, y a su profesorado: un claustro docente formado por profesionales altamente cualificados del mundo empresarial y por docentes con muchos años de experiencia y un gran entusiasmo. Como docentes, tenemos a nuestro alcance, una formación continua sobre las últimas tendencias metodológicas y tecnológicas, que, posteriormente, trasladamos a nuestras clases y ponemos a disposición de estos futuros profesores.

El Máster de Profesorado de Educación Secundaria debe preparar al docente para trabajar con recursos que aún no existen

El perfil de alumno UNIR en el Máster de Secundaria es el perfil de un profesional que decide dar un giro a su vida y opta por la profesión docente, por vocación, con una gran motivación. No está movido por el deseo de tener el Máster, sino por el deseo de aprender, de destacar como docente y estar a la vanguardia del conocimiento. Docentes preparados para el mundo del mañana, aunque el 75% de los alumnos de hoy estudian para profesiones que aún no se han desarrollado, esto quiere decir, y no lo podemos pasar por alto, que el cien por cien de los profesores de hoy en día enseña para un futuro aún no existente.

Debemos formar profesores como esperamos que ellos formen a sus alumnos: con empatía, profesionalidad, trato cercano, cuestionándolo todo, realizando una crítica constructiva del propio proceso de enseñanza y aprendizaje, formando docentes reflexivos, autoexigentes, colaboradores, críticos y curiosos. Preparados para la incertidumbre, seguros de sí mismos y sin miedo a tener que enseñar contenido, desarrollar competencias o emplear recursos, que aún no conocen o que todavía no existen.

Los docentes debemos recordar, sobre todo en un Máster de Profesorado, o en otros grados de maestros, que somos el primer ejemplo para los futuros profesores. Debemos predicar con el ejemplo. Los estudiantes que se acercan al Máster de Profesorado de UNIR lo hacen con motivación y esperanza, son profesionales que desean dar un giro en su vida hacia la profesión docente.

No debemos olvidar que es un privilegio poder dedicarse a algo que nos apasiona, poca gente tiene esa suerte. Si ese es tu caso, o quieres que lo sea el Máster de Profesorado puede ser tu camino para lograrlo, como ya lo han hecho otros compañeros:

Gracias al Máster, se aprende a superarse a sí mismo y a gestionar y a organizar diferentes tareas de modo simultáneo. Cuestiones vitales para un docente (José Colomer)

Los profesores son muy cercanos y utilizan su experiencia y bagaje profesional para mostrar la realidad educativa actual. El Máster te hace reflexionar y plantearte qué clase de profesor quieres ser y qué métodos y recursos usar para ello (Mikel Pro)

Escoge entre las diez especialidades la que más se relacione con tu campo de trabajo, atrévete y empieza a compartir todos tus conocimientos, da un giro a tu vida y disfruta enseñando y aprendiendo!

 

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