Lunes, 31 agosto 2020

Psicopatía: ¿qué es y cómo enfocarla desde la Criminología?

El criminólogo, como profesional que estudia la delincuencia, su prevención y tratamiento, aborda la esfera psicológica y sociológica de la comisión de delitos. ¿Sabes en qué consiste la psicopatía? En UNIR tratamos sus características y de qué forma se aborda en disciplinas como la criminología.

La psicopatía es un tipo de trastorno mental que se caracteriza por la alteración del carácter o de la conducta social de una persona, pero no supone ninguna alteración de la capacidad intelectual.

Los trastornos mentales se singularizan por una combinación de alteraciones del pensamiento, la percepción del entorno, las emociones, la conducta y las relaciones de una persona con las demás. Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyen la depresión, la esquizofrenia, la psicosis y otros trastornos del desarrollo en su listado de trastornos mentales.

La psicopatía no está incluida en este listado de trastornos mentales, si bien los expertos incluyen esta afección dentro de una de sus categorías: los trastornos de la personalidad. En concreto, la psicopatía se enmarca en el grupo de trastornos antisociales, que son aquellos en que la persona que lo padece muestra una actitud agresiva e impulsiva, sin sentimientos de culpa y con desobediencia sistemática de las normas y obligaciones sociales.

 

Características de la psicopatía

Sus características y consecuencias para la vida en sociedad lo convierten en un trastorno mental cuyo estudio es de gran relevancia tanto en el ámbito clínico como en el de la criminología. Según los estudios elaborados sobre psicopatía, las personas afectadas por este trastorno suelen seguir unas pautas de conducta que permiten identificar estos rasgos:

– Se muestran distantes y ajenos, ignoran los sentimientos de otras personas y desarrollan conductas crueles.

– Son capaces de distinguir entre lo que está bien y lo que está mal, pero no les importa cometer infracciones, incumplir las reglas y convenciones sociales y sin miedo a los castigos que eso pueda suponer.

– Muestran conductas deshonestas y manipuladoras para obtener beneficio personal o por placer.

– Son irritables, egocéntricos, agresivos, imprudentes y mentirosos patológicos.

– Son capaces de relacionarse con normalidad con su entorno, con encanto superficial, pero incapaces para mantener relaciones afectivas estables.

Las causas que derivan en la psicopatía no están claras pero, como ocurre con otros trastornos de la personalidad, se vinculan a factores genéticos y al entorno en que se desarrolla la persona. Es decir, algunas personas nacen con predisposición genética a padecer algún tipo de trastorno de personalidad y, según el entorno en que crezcan, la tendencia aumenta o disminuye.

 

Enfoque de la psicopatía desde la Criminología

Este tipo de trastorno de la personalidad está íntimamente ligado con la conducta criminal. Las personas que padecen psicopatía, conocidos como psicópatas, son capaces de cometer actos delictivos graves como agredir o matar a otras personas sin sentir culpa o arrepentimiento

Si bien tratará de lograr sus objetivos a través de la manipulación y el engaño, un psicópata no dudará en utilizar la violencia para conseguir sus propósitos. Esta asociación entre la psicopatía y la violencia hace especialmente relevante su estudio desde una perspectiva criminológica, con el objetivo no solo de resolver casos abiertos, sino de ofrecer medidas y estrategias que ayuden a detectar posibles perfiles y prevenir la comisión de delitos. Las evidencias científicas muestran que la psicopatía sirve como factor predictor de conductas antisociales y que vulneran las normas sociales y legales.

La formación del criminólogo permite aportar una visión única sobre el delincuente que padece trastornos mentales, como la psicopatía, combinando conocimientos en áreas diversas como la psicología, psiquiatría, sociología, derecho y criminalística. Esta capacidad para abordar la actividad delictiva de forma multidisciplinar es un aporte clave en la investigación y resolución de diversos casos, pero también lo será para trazar estrategias aplicables al origen de las conductas delictivas con el objetivo tanto de prevención como de reducción de las tasas de criminalidad a largo plazo.

Que los investigadores sean capaces de identificar los rasgos que definen este tipo de trastornos de personalidad ayudará a definir los métodos más adecuados para su detención e interrogatorio de cara a un posible proceso judicial. A diferencia de otros trastornos mentales, las personas con psicopatía son capaces de afrontar un juicio criminal, ya que no ven menoscabada su capacidad mental y comprenden perfectamente que su conducta vulnera las normas y ha generado daños.