Viernes, 21 septiembre 2018

¿Abogado litigante? Estas son las mejores técnicas para ganar un juicio

El abogado debe afrontar un litigio con una serie de conocimientos técnicos que podríamos equiparar con la competencia técnica, integrada por un conjunto de conocimientos sustantivos que son necesarios para que el asunto que el cliente pone en nuestras manos llegue a buen puerto. Se trata de una competencia que en una profesión como la nuestra, en la que entra en juego la defensa de bienes esenciales como la libertad, la propiedad, etc., constituye un elemento básico de la relación entre el abogado y el cliente.    

Igualmente, durante su intervención en el litigio, el abogado actuará a la luz de un conjunto de normas que lo guiarán y orientarán en el camino que ha de seguir hasta obtener la resolución final del caso. Nos referimos con ello a las normas procesalesreglas de necesario e imprescindible cumplimiento para todo abogado litigante, pues sin ellas no sabrá cómo actuar ni cómo interrelacionarse con los diversos sujetos procesales.    

Por lo tanto, el abogado litigante tiene que disponer de la capacidad técnica que hemos anticipado, es decir, de un conocimiento profundo del derecho (ley, doctrina y jurisprudencia) que va a aplicarse al caso. Sin embargo, todo ello no es suficiente para intervenir profesionalmente en el acto del juicio.

Para ello es fundamental que dominemos las reglas procesales que van a tener incidencia en el mismo (comparecencias, interrogatorios, periciales, impugnaciones, recursos, protestas y un largo etcétera), conocimiento que constituirá un eficaz aliado para la mejor defensa del interés de su cliente y de su propio crecimiento profesional.    

¿A qué se enfrenta el abogado litigante enfrenta en un juicio?

Ahora bien, durante el recorrido que conlleva toda causa o proceso, el abogado se encontrará con una serie de resistencias que emanan de la propia contradicción del mismo y que se materializarán, a modo de ejemplo, en:

» Las discrepancias con el propio cliente

» En el interrogatorio de un testigo hostil o de un testigo favorable que modifica su declaración

» En las impugnaciones o protestas del abogado contrario

» La actitud del juez durante nuestra intervención mientras interrogamos o exponemos nuestro informe, etc.

Estas resistencias requerirán del abogado un plus respecto de esos conocimientos técnicos y procesales.    

Habilidades del abogado litigante

Es obvio que el litigio, al fin y al cabo, se desarrolla entre seres humanos y que las situaciones que se producirán serán diferentes en cada caso. Esto requerirá de una capacidad especial para sortear tales dificultades y de una serie de competencias muy heterogéneas que conformarán un perfil profesional único y exclusivo:     

» Habilidades emocionales que lo revestirán de una capacidad de interacción con los distintos agentes.  

» Habilidades de comunicación que le permitirán transmitir su mensaje, tanto al dirigirse a su cliente como al interrogar o al exponer su alegato.  

» Profundo conocimiento de la aplicación práctica y de los usos forenses respecto de las reglas procesales, lo que le dará seguridad y capacidad de respuesta ante cualquier imprevisto en sala.  

» Capacidad estratégica para manejarse con seguridad, soltura y pericia durante las fases más complejas del acto judicial.    

Contando con dichas competencias y orientado por su estrategia, línea de defensa o acusación que le va a guiar durante el desarrollo del proceso, el abogado presentará su caso ante el juez como el más creíble y fundamentado en derecho.    

Técnicas estratégicas de litigación

Para lograr dicho objetivo, el abogado debe servirse de las técnicas estratégicas de litigación, que comprenden los procesos de comunicación y argumentación seguidos por el abogado antes, durante y después del juicio. Con estos y mediante el empleo de contenidos procesales, materiales y de diferentes técnicas (psicología forense, oratoria y otras disciplinas), conseguirá transmitir la credibilidad.

El abogado necesitará elaborar unas líneas de defensa solventes, con el conocimiento sobre cómo realizar un interrogatorio y un contrainterrogatorio eficaz, presentando el resto de la prueba y exponiendo un alegato persuasivo.  Entre éstas, podemos destacar, a modo de ejemplo, las siguientes líneas: 

 » Preparación del acto del juicio abordando la preparación material (prueba, interrogatorios, informe oral) y personal (cliente, testigos, peritos).  

» Técnicas de comunicación y oratoria en sala.  

» Técnicas de negociación en el contexto del proceso.  

» Técnicas de interrogatorio y contrainterrogatorio.  

» Técnicas de preparación y exposición del alegato en sala.   

En conclusión y partiendo de la exposición realizada sobre las técnicas de litigación, el propósito de este Experto Universitario en Técnicas de Litigación en Juicio no es otro que presentar de forma original y didáctica las técnicas de litigación que los abogados deben emplear para alcanzar el éxito en sus intervenciones en cualquier debate judicial, lo que incrementará la autoestima profesional del abogado litigante y, sin duda, se proyectará al exterior a través de la excelencia y maestría que proporciona todo buen hacer.