Universidad Internacional de La Rioja

La Escuela de Ingeniería de UNIR, a la vanguardia de las tecnologías emergentes

Hace no tanto tiempo, aunque ahora nos cueste recordarlo, una videoconferencia con alguien a miles de kilómetros, ver series en el ordenador o hacer transacciones comerciales a través del móvil parecían cuestiones más bien propias de la ciencia ficción. Pero la ciencia y la tecnología prosiguen imparables su curso y ya despuntan nuevos avances destinados a revolucionar nuestra vida y que, en breve, serán algo tan cotidiano como las acciones antes descritas.

Algunos se hallan aún en fase más embrionaria, mientras que otros son casi una realidad. Tanto es así que el MIT habla ya de tecnologías emergentes y ha publicado un listado con ellas. Un sector a tener muy en cuenta y que abre nuevas perspectivas profesionales. La Escuela Superior de Ingeniería y Tecnología (ESIT) de UNIR no es ajena a esta situación y, fiel a su trayectoria, se mantiene a la vanguardia de estas materias y técnicas tan punteras para ofrecer a sus alumnos, a través de su amplia y variada gama de títulos, la mejor formación posible.

Una invitada que no podía faltar en este listado, al que tiene mucho que aportar, es la Inteligencia Artificial. Un ámbito donde cobran protagonismo las redes generativas antagónicas (GAN en inglés) que, enfrentadas en una especie de juego digital, terminan por reconocer y crear imágenes, algo que solo se puede hacer con imaginación. Cuestión, hasta ahora, más propia de los seres humanos. En el Máster Universitario en Análisis y Visualización de Datos Masivos/ Visual Analytics & Big Data se estudian múltiples técnicas de procesamiento de datos a partir de conjuntos de datos dados. Estas pueden usarse, por ejemplo, para emular imágenes y entrenar otros sistemas cognitivos o redes de neuronas.

Mientras que la competencia de desarrollar sistemas de percepción computacional capaces de extraer conocimiento a partir de datos no estructurados como audio, imágenes, vídeo y datos de otros sensores se aprende en el Máster Universitario en Inteligencia Artificial

Otro ejemplo se encuentra en la inteligencia artificial en la nube, que permitirá el acceso universal a todas estas materias lo que, para sectores como la medicina, la fabricación o la energía puede suponer una verdadera revolución si logran implementar esta tecnología. “En este campo, uno de los proyectos más destacados de Google es Google Brain, que combina técnicas de aprendizaje automático (con un uso más intensivo de técnicas de deep learning) con el desarrollo de sistemas computacionales escalables y eficientes”, explica Íñigo Sarría, director del área de Ciencias de la Computación y Tecnología de ESIT.

Su finalidad, contribuir a que las máquinas “puedan aprender por sí mismas a realizar tareas cada vez más complejas. Y todo haciendo un uso eficaz y eficiente de los recursos computacionales puestos a su disposición. Sus investigadores han publicado varios resultados relacionados con la detección de imágenes, la traducción automática, la criptografía…”, añade. En el Máster Universitario en Inteligencia Artificial se estudia uno de los productos destacados de Google Brain, TensorFlow, un framework que permite diseñar y programar redes de neuronas artificiales de distintas tipologías y complejidades.

El citado Máster permite adentrarse también en otra de las consideradas tecnologías emergentes. Los auriculares de traducción simultánea. En la asignatura Procesamiento de Lenguaje Natural se muestra cómo la lingüística computacional o el procesamiento del lenguaje natural se ocupan de los sistemas artificiales capaces de usar el lenguaje para extraer información del medio e, incluso, comunicarse con los humanos.

También se detallarán los principales algoritmos empleados en el procesamiento de la información lingüística y los sistemas capaces de analizar el lenguaje a nivel léxico, sintáctico y semántico, junto con la construcción de sistemas de representación del conocimiento extraído a partir de los contenidos lingüístico.

Toda una innovación. Como ya lo es, y a buen seguro lo será más aún, el blockchain. En el Experto Universitario en Desarrollo de Aplicaciones Blockchain se enseña cómo trabajar en una de las cuestiones pendientes de esta tecnología, la privacidad, que puede solventarse mediante prueba de conocimiento cero, un algoritmo que se utiliza al entrar en una red social con una clave de acceso, operar online en una cuenta bancaria o pagar con criptomonedas.

Además, profesionales del sector imparten una formación práctica sobre las competencias necesarias para desarrollar software con las tecnologías blockchain más demandadas. Es el caso de entender el funcionamiento de las criptomonedas Bitcoin y Ethereus, minar Bitcoin mediante Bitcoin Scripting, conocer las redes Blockhain como IBM Hyperledger y Alastria, desarrollar Smart Contract y crear tokens.

Un poco más lejana, pero factible, se presenta la videncia genética. El ADN, como muchos factores de nuestra vida, puede modelizarse matemáticamente. Por ese motivo, en el Máster Universitario en Ingeniería Matemática y Computación es posible ahondar en esta técnica que, algún día, facilitará que los bebés reciban un informe sobre su ADN al nacer. En él se incluirán predicciones sobre las probabilidades de sufrir un ataque al corazón, padecer cáncer, desarrollar adicción al tabaco o tener una inteligencia superior a la media, entre otras cosas.

“Tratamos de saber utilizar un sistema dinámico para modelizar una situación real que puede ser aplicada a la rama de salud o a simular y resolver problemas complejos del ámbito de la ingeniería y la industria, reconociendo y valorando situaciones y problemas susceptibles de ser tratados matemáticamente”, reconoce Sarría.

La tecnología al servicio de la calidad de vida. Es el primordial objetivo que subyace en el proyecto denominado la ciudad sensible, donde una amplia red de sensores repartidos por la urbe proporcionarán información sobre la calidad del aire, el nivel de ruido o la actividad de las personas. De esa forma, se podrá decidir sobre el diseño, la política o la tecnología en función de dichos datos para que el día a día sea más amable. Aspectos todos ellos que pueden conocerse mejor a través del Máster Universitario en Diseño y Gestión de Proyectos Tecnológicos y el Máster Universitario en Dirección Logística, “donde se abordan cuestiones relacionadas con cantidad de proyectos dentro del programa H2020”, indica Rainer.

El experto indica que dichos sensores pueden controlar “todo lo relacionado con la gestión y habitabilidad de los recursos, detectar dónde están los embotellamientos, rutas alternativas de llegar a un parking, controlar las plazas de autobús o los picos de consumo de agua, electricidad”. En ese sentido, apunta, “la logística juega un papel importante, donde se hacen esfuerzos por reducir consumos, que los edificios sean más inteligentes y se haga una gestión adecuada de residuos”.

En la misma línea de sostenibilidad y conservación del medio ambiente se enmarca el gas natural libre de CO2. ¿Cómo conseguirlo? A través del conocido como ciclo de Allam, como se indica en el Máster Universitario en Gestión Ambiental y Energética en las Organizaciones. Su clave consiste en utilizar el propio gas de efecto invernadero para hacer girar la turbina que genera la electricidad mientras se captura todo el dióxido de carbono liberado en el proceso. De conseguirse, representaría una manera de producir energía libre de carbono a partir de un combustible fósil y a un precio razonable.

Igual de novedoso resulta el siguiente avance. Porque si hasta hace poco el plástico era el material estrella, ahora los últimos modelos de impresoras en 3D han conseguido producir piezas metálicas de forma eficiente y útil, superando los hándicaps iniciales de precio y tiempo. De esta forma, se crean elementos más ligeros y fuertes, con formas más complejas que, con los métodos convencionales de fabricación, resultan imposibles de lograr. Un verdadero avance para las industrias de aviación, del motor, la espacial o las gasísticas y petroleras, entre otras.

El Experto Universitario en Robótica, Programación e Impresión 3D permite a los docentes conocer los fundamentos necesarios para que transmitan a sus alumnos cómo desenvolverse a la hora de imprimir en 3D. “Esta tecnología permite que se diseñe en una base y se extrapole a las diferentes tecnologías y materiales,  ya sea con plástico, más común hasta ahora, o con metales”, explica Javier Rainer, director del área de Organización Industrial y Electrónica. Para él, las ventajas son claras: “Hasta ahora, las empresas construyen algo en un país, por ejemplo, y lo exportan. Pero de esta manera, si tienes el diseño de la placa integrada, puedes mandarlo y se puede construir en el país de destino, lo que abarata costes”.