Universidad Internacional de La Rioja

Inolvidable y emotiva primera Graduación de UNIR en Ecuador

Muchos fueron los primeros momentos vividos el sábado en el Centro de Exposiciones Quito (CEQ), vestido de gala para la ocasión. Numerosos los exitosos, algunos nerviosos, otros expectantes y la mayoría emotivos. Pero, sin duda, todos fueron inolvidables e imborrables. En la retina y en las cámaras de los asistentes permanece ya el recuerdo de la primera ceremonia de Graduación que UNIR ha celebrado en Ecuador. Un evento especial y multitudinario en el que más de un millar de alumnos han visto recompensado sus esfuerzos y sacrificios durante meses con la consecución de una anhelada Maestría.

Numerosos familiares y amigos han arropado a los nuevos graduados en un acto académico en el que han estado presentes más de 4.000 personas procedentes de las 23 provincias de Ecuador que no han querido perderse el primer evento de semejantes características que UNIR organiza en el país latinoamericano. Pero no solo ellos han disfrutado de la ceremonia, sino que otros miles de espectadores han podido seguirla en directo en directo desde todos los puntos del planeta vía streaming en la web de la Graduación, a través de Facebook Live y en el canal Youtube de UNIR. Un acontecimiento en el que se han mencionado las 45 titulaciones que han cursado los ya egresados de la Escuela Superior de Ingeniería y Tecnología, la Facultad de Ciencias de la Salud, la Facultad de Ciencias Jurídicas, Sociales y Humanidades, la Facultad de Educación y la Facultad de Empresa y Comunicación.

A todos ellos, pero también a los que se hallaban al otro lado de las pantallas, el rector magnífico de la Universidad Internacional de La Rioja, José María Vázquez García-Peñuela, les ha invitado a interiorizar virtudes cardinales como la justicia, la prudencia, la fortaleza y la templanza para que estén mejor preparados para “servir mejor a las personas que os rodean y a la sociedad”.

“El crecimiento personal tiene mucho que ver con la progresiva adquisición de las distintas virtudes morales que nos van haciendo moralmente mejores”, ha recalcado e incidido en que la persona virtuosa “vive no para sus gustos y logros personales sino abierto a las necesidades de los demás”. Porque la persona justa se esfuerza “para que todos los miembros de la sociedad gocen de paz, de un mínimo de bienestar material acorde con la dignidad de toda persona y del acceso a los bienes de la cultura y del espíritu”.

La prudencia representa la virtud que “nos lleva a conocer la realidad que nos rodea, a tomar las decisiones adecuadas y nos muestra en qué casos puede que se den situaciones de injusticia” mientras que la fortaleza “nos impele a resistir contra la iniquidad” y la templanza “nos lleva a gozar razonablemente de las cosas buenas de la vida”.

Como, precisamente, la Graduación, donde los asistentes han atendido con entusiasmo a la lección magistral que ha impartido Manuel Herrera. Bajo el título “Persona humana: identidad y socialidad”, el doctor en Ciencias Políticas y Sociología y Director académico de Relaciones Internacionales de UNIR ha expuesto un discurso con un marcado carácter humanista repleto de referencias literarias a Dante, Jean-Paul Sartre, René Crevel, Homero, Shakespeare, Machado, Sófocles y San Juan de la Cruz.

“La Divina Comedia es un canto a la ilusión y a la fe, la misma que habéis puesto en esta etapa”, ha introducido Herrera, antes de reconocer que “sigo creyendo en las utopías, realidades concretas que esconden tras de sí ilusión, pasión, sacrificio, esfuerzo y, en ocasiones, dolor”. Aspectos que conforman a los humanos, “seres poblados por otros seres, seres relacionales arrojados en el espacio y el tiempo que desean ser eternos y solamente llegan a serlo cuando su vida tiene sentido y significado dejando huella en los demás”, porque, como bien ha advertido, “nadie llega a convertirse en humano si está solo: nos hacemos humanos los unos a los otros”.

Precisamente a esos otros, a sus compañeros, se ha dirigido Eugenia Alejandra Medina Torregrosa, alumna de la Maestría en Dirección y Gestión de Recursos Humanos. En su discurso, la actual directora del área de People&Change de la compañía Price Waterhouse Coopers Ecuador ha recordado la inspiración y el sueño que todos compartían al iniciar sus estudios en UNIR. Los deseos de “mejorar nuestro perfil profesional, de superación, de aprender algo nuevo o porque alguien nos motivó” pese al esfuerzo y el sacrificio de “tiempo con la familia, los amigos, la sobrecarga laboral fuerte y el apretón económico”.

Pero la disciplina, la perseverancia y la solidaridad les han permitido alcanzar el triunfo, celebrar “que culminamos esta grandiosa etapa” y dar gracias “en un país en donde la titulación de cuarto nivel está restringida a tan pocos”. Medina no ha dudado en confesar los miedos que la asaltaron al principio. “Retomar los estudios después de tantos años, estudiar online en una universidad que está muy lejos…”, ha reconocido. Pero pronto los desterró. “Es una maravilla estudiar desde donde estés, con profesores internacionales contestando tus dudas en cada clase, compañeros de diferentes países que te ayudan a crecer con su forma de ver las clases y tutores que no te dejan caer y te recuerdan que eres importante para UNIR”.

Por último, la alumna, tras anunciar que “termino esta e inicio otra Maestría”, ha compartido con los presentes un consejo de su padre. “Nunca dejes de estudiar porque, cuando lo hagas, empezarás a envejecer”, ha rememorado emocionada. El mismo sentimiento que ha impregnado la estruendosa y sentida ovación que ha cosechado y que ha cerrado el inolvidable acto académico.