UNIR Revista
Los tipos de aprendizaje son las formas en las que el ser humano es capaz de adquirir conocimientos, preservarlos y aplicarlos a sus necesidades; es decir, las maneras que existen de aprender.

A lo largo de la vida, son muchos los aprendizajes que lleva a cabo una persona y no todos se dan en un contexto académico, sino que comprenden situaciones cotidianas y procesos implícitos. Por ejemplo, cuando aprendemos a caminar o a hablar de manera inconsciente. Al respecto, los expertos coinciden en la existencia de 13 tipos de aprendizaje, cada uno con sus propias aplicaciones en el ámbito educativo.
Conocer y estudiar las características de los diferentes tipos de aprendizaje y cómo aplicarlos en el aula resulta especialmente interesante para profesionales de la educación como profesores y pedagogos. Al respecto, el Grado en Pedagogía online de UNIR introduce la perspectiva TPACK, que apuesta por el conocimiento tecnológico y pedagógico de los contenidos. De esta forma, se afianza el dominio teórico, al tiempo que se dota a los estudiantes de herramientas innovadoras como la gamificación o el denominado flipped classroom.
El componente psicopedagógico aporta una comprensión profunda sobre cómo aprenden los estudiantes, permitiendo adaptar las estrategias didácticas a sus necesidades cognitivas, emocionales y sociales desde una perspectiva pedagógica.
¿Qué se entiende por tipos de aprendizaje y en qué se diferencian de los estilos?
Hablar de los tipos de aprendizaje supone referirse a los procesos mentales por los cuales una persona es capaz de incorporar conocimientos, habilidades o actitudes, sea de forma consciente o inconsciente. Por ejemplo, tal como señala uno de los máximos referentes en psicología educativa, David Paul Ausubel (Nueva York, 25 de octubre de 1918 – Nueva York, 9 de julio de 2008), el aprendizaje asociativo supone relacionar dos estímulos, mientras que el aprendizaje significativo se fundamenta en la conexión de la nueva información con los conocimientos previos.
Las diversas maneras de aprender que posee el ser humano es lo que se entiende como tipos de aprendizaje. Por tanto, no se reducen al ámbito académico, sino que abarcan también cuestiones como la capacidad de adaptación, la resolución de problemas o la creatividad.
Aunque a veces se utilicen como sinónimos, estilos y tipos de aprendizaje no son lo mismo, puesto que:
- Los tipos de aprendizaje se refieren a las diferentes formas o modalidades mediante las cuales se desarrolla el proceso de aprender.
- Los estilos de aprendizaje aluden al modo preferente en el que cada individuo procesa y asimila la información.
Es importante aproximarse a los estilos de aprendizaje, entendiendo qué son y qué tipos existen para poder descubrir que cada persona posee una modalidad predominante a la hora de asimilar información, que puede ser la visual, la auditiva o la kinestésica, entre otras.
Sin embargo, también es posible encontrar expertos que los cuestionan, por lo que conviene estar al tanto de cuánto es mito y realidad en los estilos de aprendizaje. A este respecto, existen autores que, tanto de forma individual como en conjunto, han realizado interesantes aportaciones a los estilos de aprendizaje, como Jung, Strong, Thomas Silver y Perini.

Tipos de aprendizaje
Gracias a los estudios de muchos investigadores, tanto en psicología como en pedagogía en su aplicación al campo educativo, hoy es posible descifrar cómo es el funcionamiento de la memoria y la forma en la que influye la observación o la experiencia a la hora de construir el conocimiento. Estos son los 13 tipos de aprendizaje más reconocidos:
- Aprendizaje implícito. Es aquel no intencional, es decir, que se produce sin que nos demos cuenta. El resultado de este aprendizaje son conductas automáticas, como hablar o caminar. Fue el primero en existir y resulta determinante para la supervivencia del ser humano.
- Aprendizaje explícito. En este caso, la persona que aprende tiene intención de hacerlo y es plenamente consciente de lo que hace. Implica la activación de los lóbulos prefrontales del cerebro, puesto que requiere de una atención sostenida.
- Aprendizaje asociativo. El gran teórico de este tipo de aprendizaje fue el filósofo ruso Iván Pávlov (Riazán, 26 de septiembre de 1849 – San Petersburgo, 27 de febrero de 1936), quien dedicó gran parte de su vida a estudiar uno de los tipos de aprendizaje asociativo: el condicionamiento clásico. Este tipo de aprendizaje se produce cuando un individuo aprende la relación existente entre dos estímulos o entre un estímulo y un comportamiento.
- Aprendizaje no asociativo. Contrariamente a lo que sucede en el aprendizaje asociativo, en este caso se trata de cambiar las respuestas a un determinado estímulo por estar acostumbrados a él. Se vincula con la sensibilidad y las costumbres y, por ello, es posible diferenciar dos formas: la habituación y la sensibilización.
- Aprendizaje significativo. Es uno de los más eficaces y consiste en establecer relaciones entre los nuevos conocimientos y los que ya se poseían.
- Aprendizaje cooperativo. Cada alumno aprende junto a sus compañeros, en lugar de hacerlo de forma individual. Al establecer objetivos comunes para la clase, se convierte en un tipo de aprendizaje muy utilizado en los centros escolares.
- Aprendizaje emocional. Ayuda a que los aprendices puedan identificar y gestionar sus emociones, lo que redunda en un mejor bienestar emocional y en que sepan mantener mejores relaciones con sus compañeros.
- Aprendizaje observacional. Conocido también como aprendizaje vicario, modelado o por imitación, necesita de la participación de, al menos, dos individuos: el modelo, que será la persona de la que se aprende, y el aprendiz, que observa e imita la conducta del primero.
- Aprendizaje experiencial. Constituye una buena forma de aprender y supone extraer el aprendizaje de la propia experiencia y de los errores cometidos, para lo cual es imprescindible practicar la autorreflexión.
- Aprendizaje por descubrimiento. Hace referencia a la formación activa en la que un individuo descubre y organiza los conceptos nuevos, adaptándolos a su propio esquema cognitivo e interactuando con su profesor.
- Aprendizaje memorístico. Supone fijar en la memoria diversos conceptos sin entender lo que significa, ya que no se produce un proceso de significación. Se trata de un tipo de aprendizaje que se da por medio de una acción mecánica y repetitiva.
- Aprendizaje receptivo. El alumno percibe la información que le explica su profesor de una forma pasiva, todo lo opuesto a lo que sucede en el aprendizaje por descubrimiento.
- Aprendizaje colaborativo. Es similar al aprendizaje cooperativo, pero mientras en este los alumnos eligen el tema a trabajar, en el caso del aprendizaje colaborativo a los niños se les asigna una temática determinada para que ellos escojan la metodología a seguir.
Conocer y aplicar los diferentes tipos de aprendizaje en el aula facilita que el docente pueda diseñar actividades en las que se incluya el trabajo colaborativo, la investigación o la ludificación, así como garantizar la atención a la individualidad del estudiante y favorecer la inclusión.
Bibliografía
- Ausubel, D. P. (2002). Adquisición y retención del conocimiento: una perspectiva cognitiva. Paidós.
Tomado de: https://books.google.com.co/books?id=VufcU8hc5sYC&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false - Bandura, A., & Walters, R. H. (1987). Pensamiento y acción: Fundamentos sociales. Madrid: Alianza Editorial. Tomado de: https://es.scribd.com/document/764022820/Bandura-A-y-Walters-R-1987-Pensamiento-y-accio-n-Fundamentos-sociales
- Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado. (2023, 4 de mayo). Marco de referencia de la competencia digital docente. Tomado de: https://intef.es/Noticias/marco-de-referencia-de-la-competencia-digital-docente/
- García-Allen, J. (2016, 1 de agosto). Los 13 tipos de aprendizaje: ¿cuáles son? Portal Psicología y Mente.Tomado de: https://psicologiaymente.com/desarrollo/tipos-de-aprendizaje?utm_source=chatgpt.com






