Elías Said Hung
UNIR presenta una serie de cinco artículos que trasladan al ámbito educativo los resultados de sus investigaciones. Dirigida al profesorado, ofrece claves para abordar la diversidad, prevenir la discriminación y fortalecer el pensamiento crítico.

Para seis de cada diez jóvenes, las redes sociales son, a través de plataformas como Instagram, TikTok o X, el canal que utilizan para seguir la actualidad. Además, cuatro de cada diez recurren a ellas como su principal fuente de noticias. Todo esto, según datos del Digital News Report de Reuters Institute, del Panel de Hogares de la CNMC y del Eurobarómetro. En este ecosistema, la propagación del odio no ocurre de forma espontánea; responde a dinámicas e intereses concretos que se aprovechan de la opacidad de los entornos digitales para imponer narrativas y polarizar a la sociedad.
Frente a esta realidad, gobiernos de países como Australia, Indonesia, Brasil o Malasia, así como diversas iniciativas en la Unión Europea, están impulsando restricciones para regular el acceso de menores de 16 años a estas plataformas. Sin embargo, la regulación normativa es insuficiente por sí sola. Necesitamos estrategias que apoyen la generación de competencias en agentes sociales claves, en especial en el profesorado.
Desde 2021, en la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), hemos asumido el reto de investigar cómo y por qué se disemina el odio. Esta labor comenzó con el proyecto Hatemedia, financiado por la Agencia Estatal de Investigación en 2020, y se ha consolidado en el grupo de trabajo interdisciplinar Hatemedia-UNIR tras más de ocho proyectos de investigación ejecutados o en curso.

Actualmente, nuestro esfuerzo se centra en varios frentes. Uno de ellos se dirige al ámbito educativo a través de dos grandes iniciativas iniciadas entre 2025 y 2026: el proyecto HatemediaEduRioja, que ha contado con la Ayuda a la Investigación del Instituto de Estudios Riojanos de la Comunidad Autónoma de La Rioja; y el proyecto HatemediaProf, financiado por la propia UNIR. Ambos buscan comprender las percepciones, competencias y prejuicios del profesorado ante la diversidad en las aulas, aunque desde contextos diferentes: una mirada nacional (caso HatemediaProf) y una aproximación autonómica en La Rioja (caso HatemediaEduRioja).
¿Qué dicen los datos? Radiografía del aula frente al odio
Los resultados de los proyectos en los que se funda esta serie de artículos de divulgación (HatemediaEduRioja y HatemediaProf) revelan dinámicas fundamentales sobre cómo opera el odio en los centros educativos y qué herramientas son realmente efectivas para combatirlo:
- El clima escolar es el principal detonante: un entorno escolar que tolera un clima de discriminación explícita multiplica por más de tres el riesgo de que el alumnado sufra una alta exposición al discurso de odio. Los datos demuestran que el peligro no reside tanto en los problemas generales de disciplina o desorden, sino en dinámicas específicas de exclusión basadas en la identidad.
- La prodiversidad como escudo frente al prejuicio: adoptar una actitud decididamente favorable a la diversidad es el factor protector más potente para reducir los prejuicios sutiles en el profesorado. Además, impulsar una inclusión verdaderamente interseccional —que reconozca y abrace de forma conjunta las identidades migrantes, religiosas y LGTBI+— se ha revelado como la principal palanca para elevar la competencia docente en estos escenarios.
- De la teoría a la acción: poseer competencias teóricas no garantiza que un docente intervenga cuando presencia un acto de odio. Para que exista una intención real de actuar, es fundamental que el profesorado tenga una actitud ética favorable hacia la intervención y perciba que tiene control sobre la situación. Las competencias pedagógicas previas actúan como un motor indirecto muy poderoso, ya que fortalecen la seguridad y la actitud necesaria para decidir intervenir.

Presentación de la serie: del análisis a la acción en el aula
El profesorado de educación secundaria se enfrenta hoy al reto monumental de formar no solo a futuros profesionales, sino también a ciudadanos críticos capaces de sostener nuestra cultura democrática. Para acompañarlos en esta labor y transferir todo el conocimiento generado en nuestras investigaciones, presentamos una serie de cinco artículos de divulgación orientados a la reflexión y la práctica diaria:
- Del prejuicio digital al aula: el impacto de la hostilidad mediática en la labor docente. Analizaremos la conexión directa entre la hostilidad que nuestros jóvenes consumen en los medios digitales y la urgente necesidad de nuevas competencias docentes para gestionar esta polarización.
- ¿Por qué se nos escapan los prejuicios? La barrera invisible en la educación secundaria. Exploraremos la autopercepción docente respecto del prejuicio sutil y explicaremos cómo esta barrera invisible limita la eficacia real en la lucha contra el discurso de odio.
- ¿Qué esperamos de la diversidad? Modelos de aculturación y prejuicio en las aulas españolas. Un recorrido empírico sobre cómo las expectativas del profesorado respecto de la integración o la marginación determinan el clima de respeto democrático en el centro.
- El profesorado ante el espejo: autopercepción de competencias frente al discurso de odio. Evaluaremos la brecha entre las competencias que los docentes creen poseer y las que realmente necesitan movilizar para enfrentar los estereotipos en el aula.
- Construyendo puentes: cómo transformar el debate mediático en aprendizaje escolar. Cerraremos la serie con propuestas prácticas para que el profesorado utilice el conocimiento sobre el odio mediático como herramienta pedagógica que fortalezca el pensamiento crítico de sus estudiantes.
Comprender quiénes somos y cómo gestionamos la diversidad en el aula es el primer paso para desactivar el odio. Con esta serie, invitamos a la comunidad educativa a mirar más allá de la pantalla y a construir, desde las escuelas, el muro de contención que nuestras sociedades democráticas necesitan con urgencia.
(*) Elías Said-Hung es codirector del proyecto Hatemedia. Catedrático de Ciencias Sociales y doctor en Ciencias de la Información. Preside la Asociación Ciencia, Tecnología y Sociedad (CITESOC) y es docente en la Facultad de Educación de UNIR, aunque su verdadera pasión es la investigación, que satisface como miembro del Grupo de Investigación Inclusión Socioeducativa e Intercultural, Sociedad y Medios (SIMI) de la universidad. También es director de la Revista Española de Pedagogía de UNIR, autor de multitud de trabajos y estudios publicados en revistas científicas y editor de una veintena de libros académicos.
- Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades






